Gobierno saharaui condena el asesinato de líder sindical


El Aiun, 16 abr  El gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) condenó hoy la muerte del líder sindical Brahim Saika a causa de torturas en una cárcel de Marruecos, y calificó el hecho de asesinato.

El Ministerio de las Zonas Ocupadas y la Diáspora culpó en un comunicado a Rabat de la muerte del preso político, quien permanecía desde hace varios días en huelga de hambre contra maltratos de autoridades de la prisión, y expresa “su más sentido pésame a los familiares, a todos los sindicalistas, activistas y a todo el pueblo”.

“Saika fue uno de los héroes y líderes de la Coordinadora de Desempleados Saharauis y fue un ejemplo en la valentía, la intrepidez y el desafío por la libertad y la dignidad de los demás”, añade la declaración oficial.

El texto del ejecutivo llama a todos los patriotas y sindicalistas tanto saharauies como marroquíes y a las federaciones sindicales de todo el mundo “a condenar este asesinato y solidarizarse con la familia del mártir hasta conocer la verdad”.

Los gobernantes saharuies solicitan en el comunicado investigar las causas del crimen mediante una autopsia y su correspondiente certificado de defunción para llevar a los responsables a un juicio público justo, transparente y en presencia de observadores internacionales.

Saika, preso político saharaui que ya sufrió una anterior detención en 2008 cuando era estudiante en la universidad de Marrakech, falleció la víspera en un hospital de Agadir (Marruecos), tras entrar en estado de coma pocos días después de su detención de forma arbitraria el primero de abril de 2016, señala la declaración.

Según el gobierno de la RASD, el prisionero, quien era licenciado universitario y máster en sociología, fue torturado en la misma comisaría de Gulemin donde fue arrestado por participar en una concentración de protesta junto a centenares de desempleados saharauis “que pedían el derecho al trabajo y una vida digna”.

Saika, quien tras su detención comenzó una huelga de hambre en protesta por el maltrato al que fue sometido, como ocurre con todos los presos políticos saharauis, careció de tratamiento adecuado para salvar su vida cuando se agravó su estado de salud, acorde con el comunicado.

Fuente: Prensa Latina