Un hombre trata de evitar su deshaucio amenazando con explotar una bombona


La Policía y los Bomberos se emplearon a fondo para impedir que el desalojo del inmueble, en la Avenida de la Paz, acabara en tragedia

Dos policías y dos bomberos se disponen a acceder a la vivienda por la ventana. / EL CORREO
Dos policías y dos bomberos se disponen a acceder a la vivienda por la ventana. / EL CORREO

Un hombre de mediana edad mantuvo ayer en vilo durante algo más de una hora y media a los vecinos y caminantes de la Avenida de la Paz, en Logroño. Muchos se sorprendían al ver en plena hora punta una de las principales calles de la capital riojana acordonada por la Policía Local, la Policía Nacional y los Bomberos. El motivo del dispositivo explicaba a la perfección la tensión del momento: un hombre estaba atrincherado en su casa y amenazaba con explotar una bombona de butano si los agentes le desahuciaban de su domicilio.

El origen de esta situación estaba en el impago reiterado de las mensualidades correspondientes al alquiler por parte del inquilino del quinto piso del número 55 de la Avenida de la Paz. Cansado de este hecho, el arrendador de la vivienda llevó el asunto a los tribunales y ayer el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Logroño autorizaba a la Policía a ejecutar el desalojo de la vivienda.

Sin embargo, el inquilino no estaba dispuesto a ponérselo fácil a los agentes. «Se negaba a abrir la puerta y había amenazado con prenderle fuego a la casa o hacerla explotar con una bombona de butano», señalaba a este medio Jesús, uno de los vecinos del inmueble desalojado ante esta situación.

Ante esta amenaza, los agentes acordonaron el edificio y cortaron el tráfico para minimizar riesgos si finalmente el desahucio acababa en tragedia. Despejaron completamente el bulevar frente al portal y los bomberos preparaban los equipos de extinción de incendios por si la voluntad de este hombre iba más allá de las palabras.

Dos policías –uno de ellos de paisano– y un bombero se encaramaban al coche-escala para tratar de acceder al interior del inmueble por una de las ventanas. Tampoco ahí encontraron facilidades. «Había preparado bien la terraza, que tiene la puerta de cristal, para que no pudieran entrar por ahí», relata este vecino, testigo inquieto de lo sucedido. «Ha colocado tablones gruesos y algún mueble junto a la puerta y (los agentes) se han tirado dieciocho minutos para poder hacer un agujero con una maza», añade.

Finalmente, pasadas las doce del mediodía los agentes lograban acceder al interior de la vivienda y reducir al individuo sin que sus amenazas se llevasen finalmente a cabo, con el consiguiente efecto que hubiera tenido en una zona tan concurrida de la ciudad. Así, la detención de este hombre (de 47 años de edad, según sus propios vecinos) ponía el punto final a un susto que tardarán mucho tiempo en olvidar los moradores del inmueble.

El Correo