Lo que el rey Felipe no ha dicho en su mensaje de Navidad


El tercer mensaje de Navidad del rey Felipe VI se ha centrado en el consenso, el respeto y el entendimiento tras un año de convulsión política que ha concluido con la investidura de Rajoy como presidente del Gobierno.

Un discurso en el que ha reclamado consensos a los partidos políticos pero en el que se ha dejado temas en el tintero.

Felipe VI no menciona ni una vez la palabra “Constitución” ni “reforma constitucional”, asunto del que tampoco habló el año pasado.

También obvia a Cataluña y el problema territorial, asunto que en 2015 estuvo muy presente en su discurso y que en 2014 mencionó hasta en cuatro ocasiones.

Otro asunto que no aparece en el discurso del monarca es la corrupción, cuando estamos a pocas semanas de conocer la sentencia del caso Nóos por el que fue juzgada su hermana Cristina de Borbón y el marido de ésta, Iñaki Urdangarin.

Resulta llamativa la ausencia de referencias a los refugiados, el drama internacional que ha conmocionado a la sociedad en los últimos meses y que no aparece en el discurso del monarca.

Tampoco menciona el reciente atentado de Berlín en el que murieron 12 personas como sí hizo el año pasado tras los ataques de París. Su única mención al terrorismo es un leve esbozo en el que asegura que vivimos “grandes desafíos” en materia de seguridad.

Las referencias en política internacional también brillan por su ausencia, especialmente a Latinoamérica, de la que no hay ni palabra. Tampoco para el brexit, uno de los asuntos del año en materia internacional.

Sí se refiere, aunque sin mencionar las elecciones, a la “compleja situación política” vivida durante el último año. Y, pese a no mencionar la palabra “pobreza”, sí habla de la desigualdad y las dificultades que pasan muchos españoles como consecuencia de la crisis económica.

Tampoco menciona la palabra Sanidad, pero sí defiende los servidores públicos que trabajan en los hospitales, en la educación, en la ciencia y en la cultura

Pero si hay algo en lo que se centra el monarca es en el consenso y en el entendimiento, haciendo especial hincapié en la palabra “respeto”, término que repite hasta en cinco ocasiones. En lo que parece un mensaje a la clase política, Felipe VI reclama unidad con términos como “convivencia democrática”, “voluntad de construir”, “consensos” y “diálogo”.