Mientras hablamos de Franco y Cataluña, el PSOE quiere facilitar los despidos, por Ana Iris Simón


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Qué hostias es la mochila austriaca y por qué debería preocuparnos.

A las puertas de las elecciones del 10 de noviembre, entre el humo de los contenedores ardiendo en Barcelona y los ecos de los vivas a España y al dictador proferidos por sus familiares en la exhumación resulta difícil hablar —y oír— de otra cosa. Pero hay quien lleva semanas —años, incluso, desde que en 2010 el gobierno de Zapatero planteara la cuestión— avisando de algo: el PSOE tiene la intención de implantar en nuestro país la denominada mochila austriaca. Y parece que es cada vez más inminente.

“¿Qué llevan en la mochila las próximas elecciones la ministra Calviño y el presidente Sánchez? Un adelanto: el despido gratis” decía el candidato de Unidas Podemos, Rafa Mayoral, la semana pasada. Al texto acompañaba un vídeo en el que explicaba que el programa de reformas que el Ejecutivo de Sánchez había remitido a Bruselas llevaba sorpresa: un fondo que “permita a los trabajadores hacer efectivo el abono de las cantidades acumuladas a su favor en los supuestos de despido improcedente, de movilidad geográfica, para el desarrollo de actividades de formación o en el momento de su jubilación”. Osea, la mochila austriaca a la que se refiere Mayoral.

La propuesta no es de ahora y curiosamente—o no—, además del PSOE de Zapatero y ahora de Sánchez, Ciudadanos y el PP también se muestran favorables a ella y la han llevado en sus programas. Pero parece que esta vez ha entrado con fuerza en la agenda política y mediática y que lo ha hecho con una más que probable crisis soplándonos la nuca. Le pedimos a Juan Rubiño Mira, abogado especializado en laboral de Red Jurídica, que nos cuente en qué consiste, qué sentido tiene aplicarla en España y qué consecuencias puede tener para los derechos y la economía de los trabajadores de imponerse en nuestro país.

¿QUÉ ES?

“La mochila austriaca es un sistema que rompe la dualidad de contratos indefinidos y temporales, aunque esto de los indefinidos y temporales realmente es una nomenclatura que lleva a engaño porque lo que hay de facto son trabajadores cuyo despido cuesta más y otros que cesan con indemnizaciones menores. Es decir, a un trabajador indefinido, con 33 días por año trabajado de indemnización lo puedes despedir actualmente.

Lo que hace la mochila austríaca es romper esta dualidad y que la indemnización por despido no dependa del tipo de contrato que tengas sino del tiempo que lleves trabajando y de cuánto lleves acumulado en esa mochila. Es decir, se va acumulando, mes a mes, un porcentaje en ella. Cuando te despiden, te lo llevas. No hay una indemnización tal como la contemplamos ahora. Los que salen perdiendo son, de entrada, los trabajadores temporales.

También hay un asunto, del que quizá se habla menos, y es que con el dinero de la mochila se crea un fondo que está en manos del Gobierno. En el caso de Austria lo que está haciendo ese Gobierno es meterlo en fondos de inversión, lo que ya implica cuestiones políticas e incluso éticas. Se están financiando los despidos y el sistema de seguridad social. En España llevamos años hablando de los fondos de inversión, de los fondos inmobiliarios o los fondos buitre, que han llegado a nuestro país para hacer subir el precio del alquiler. Y claro, ¿qué hay detrás de esos fondo buitre? Quizá el fondo de pensiones de un señor inglés.

Pero con medidas como la mochila austriaca, de aplicarse de la misma manera en que se está aplicando allí, estaríamos contribuyendo directamente a este modelo de financiarización y especulación de la economía. Aparte de a una incertidumbre: ¿qué sucede si los fondos de inversión quiebran, qué sucede si en lugar de ganar dinero con esos fondos de inversión se pierde? Esto es algo que habría que barajar, sobre todo si la propuesta es del PSOE, que se supone que es un partido socialdemócrata que lo que estaría queriendo es crear un fondo de dinero para especular y financiar las arcas públicas”.

“El empresario podría despedir al trabajador, darle el dinero que corresponda a su mochila, que ya he pagado de antemano, sin necesidad de alegar una justa causa de incumplimiento contractual por su parte”

¿DE QUÉ MANERA NOS AFECTARÍA A LOS TRABAJADORES?

“Hasta que no se implemente el sistema no se va a poder saber. Se podrían echar números con las cifras austriacas, pero no son similares. Hay que partir de que el mercado laboral en Austria es totalmente distinto, con unos salarios mucho mayores, con un paro que roza casi el estructural, muy bajo, y con una tasa de estabilidad bastante alta. Es totalmente contrario al de España. Entonces habría que sacar la calculadora y ponerse manos a la obra, pero lo que es casi seguro es que los despidos, de media, iban a ser más baratos.

Entiendo, además, que se flexibiliza el sistema porque ya no va a hacer falta una causa para despedir sino que yo, como empresario, podría despedir al trabajador, darle el dinero que corresponda a su mochila, que ya he pagado de antemano, sin necesidad de alegar una justa causa de incumplimiento contractual por su parte. Es una revolución en el sistema donde a las obligaciones del trabajador y el empresario se les da un vuelco total. Si un trabajador que había cumplido con todas sus obligaciones era despedido hasta ahora, obviamente el empresario tenía una penalización por ese despido. Ahora no: como el despido se va a desvincular de la causa, esto lo va a agilizar”.

SI LAS EMPRESAS HAN DE CONTRIBUIR, MES A MES, A ESA MOCHILA, ¿BAJARÍAN LOS SALARIOS?

“Obviamente los empresarios tienen que respetar el salario mínimo y el salario que marcan los convenios colectivos. A partir de ahí, son la oferta y la demanda las que entran en juego. Por regla general los empresarios no provisionan dinero para despedir, no guardan una cantidad de su presupuesto para indemnizaciones, sino que confían en no despedir.

“El PSOE ha afirmado que la CEOE quiere este modelo, que los empresarios quieren este modelo”

Ahora lo que va a suceder es que estarán obligados a ir provisionando, mes a mes, esa cantidad. Y seguramente esto sea, claro, una presión a la baja, pero sin ver el modelo que propone el PSOE y su implementación es complicado averiguarlo, aunque es casi seguro que sí. Es lógico pensar que, al ser obligatorio que todos los empresarios vayan descontando una parte de sus ganancias para la mochila austriaca, quieran repercutir esto en los salarios. No los pueden bajar pero lo que harán es no subirlos”.

¿QUÉ SENTIDO TIENE APLICAR LA MEDIDA AHORA?

“La hucha de las pensiones se ha agotado y hay un problema de financiación pública que algún día se debe abordar. Lo más progresista sería que se abordara a través de la fiscalidad, que hubiera una fiscalidad que repartiera la riqueza. Otros sistemas que van a través de la Seguridad Social todo lo que nos indican es que hacen caer el peso de estas reformas de la financiación pública sobre los trabajadores. Con este caso concreto, con la mochila austriaca, es muy complicado determinar si beneficia o perjudica a los trabajadores porque no se ha implementado y quedan abiertas muchas preguntas, como qué porcentaje va a pagar el empresario, porque se supone que va a pagar él, de cuánto será esa mochila.

Eso nunca se dice, nunca se baja a tierra. Pero ya es sospechoso que en el mismo documento que ha mandado a Europa, el PSOE haya comentado que la CEOE quiere este modelo, que los empresarios quieren este modelo cuando, obviamente, ellos siempre van a pedir modelos que les beneficien. Eso ya hace que sea sospechoso, pero el principal problema que tenemos con la mochila austriaca es, básicamente, que no se concreta cómo se va a implementar, quién paga, qué porcentajes paga, cómo se van a abonar esas cantidades, qué sucede al final de la vida laboral del trabajador, etc…”

Y, ¿QUÉ SENTIDO TIENE APLICARLA EN ESPAÑA?

“Lo primero que hay que decir, como hemos comentado antes, es que el mercado laboral en Austria es totalmente distinto al español, incluso contrario, y se quiere imponer el mismo modelo aquí. Si a mí me dijeran que van a imponer la mochila austríaca pero se aseguran los salarios altos y que las cotizaciones las va a ir pagando el empresario te diría que es una buena medida. Pero seguramente lo que suceda en la práctica no sea eso. En ese caso, para los derechos laborales va a significar una reforma del tipo de contratación laboral y de despido. Es decir, cambias los contratos y las maneras de echar a la gente, lo cual significa poner patas arriba todo. Más que una reforma laboral es un nuevo sistema laboral.

Pero al no haber una ley ni un sistema, al hablar del qué sin el cómo, es muy difícil saber qué nos parece. Nadie se atreve a poner números a la mochila austríaca en España. Cuando pongan números seguramente saquemos la calculadora y podamos decir ‘esto a los trabajadores les supone tanto’, y quizá esa sea la razón por la que no concretan, a las puertas de unas elecciones”.

Sigue a Ana Iris Simón en @anairissimon.

VICE

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