Uso y abuso en las FFAA: Una ex militar herida grave en Afganistán acaba siendo expulsada y abandonada a su suerte de civil


“En el Ejército español la gente está callada por miedo a perder su trabajo; a mí, estando medio inválida, me echaron del Ejército enviandome un mensaje al móvil”, asevera consternada Laura Velasco, ex militar española en Afganistán.

Las Repúblicas publica un nuevo caso de despotismo dentro de las Fuerzas Armadas. Esta es la terrible experiencia por la que está pasando Laura Velasco Reinosa, exmilitar española de 34 años, de Manises, Valencia, que denuncia otra grave irregularidad de uso y abuso dentro de las FFAA, donde este denigrante suceso le afecta directamente a ella, pero tambien a su familia.

Velasco trabajaba en una empresa, como cualquier otra ciudadana de este país, pero tenía claro que su vocación era ser militar. Confiaba que servir a su nación era lo apropiado, por lo que dejó su puesto laboral y entró en el Ejército. Su primera misión fue en Afganistán. Un día, cuando registraba un camión de carga, se cayó por una pendiente de tres metros de altura. Se destrozó literalmente la pierna.

Según cuenta esta ex soldado, la trasladaron a la ciudad afgana de Herat, donde no la pudieron operar.  «Me dijeron que perdería la pierna si no me operaba en seis días y tuve que esperar ocho días (…) la pierna la tenía engangrenada hasta la rodilla«.

La exmilitar critíca que tuvo que aguardar durante ese tiempo para viajar a España, estando medio inválida, en un avión en el que regresaban unos compañeros. «Fui en la última fila del avión sentada, ni me facilitaron estirar la pierna, ni se preocuparon por darme una solución durante más de 10 horas de trayecto», recuerda.

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La Junta Médica Pericial Superior del Ejército le asignó un 60% de dicaspacidad general y una incapacidad absoluta para las tareas como Militar.

Velasco relata que le concedieron una incapacidad del 60 %, pero después se la bajaron «sin explicación» alguna a un 20 %«Me echaron del Ejército enviando un mensaje al móvil«, comenta esta mujer que dice sentir «un gran vacío» por perder su trabajo y no conseguir sus derechos. «Me echaron del Ejército por haber cumplido con mi deber«, afirma. «En el Ejército mientras cumplas órdenes, todo perfecto, pero si te lesionas y dejas de ser útil, estás fuera», asegura.

Los Generales Médicos diagnostican pericialmente el caso y dan la razón a la soldado Velasco.
Los Generales Médicos diagnostican pericialmente el caso y dan la razón a la soldado Velasco.

Tras varias operaciones, Velasco ha perdido la movilidad en la pierna y lamenta que no puede conducir, correr, montar en bicicleta o coger en brazos a sus dos hijos. «No puedo dar a mis hijos la infancia que se merecen», agrega. Su situación es desesperante. Se le ha agotado el paro y ya no puede alimentar a sus hijos. 

Firmas de los Mandos Médicos que corroboran la minusvalía.
Firmas de los Mandos Médicos que corroboran la minusvalía.

En su lucha por conseguir justicia, mandó una carta al rey de España, Felipe VI, pero su secretario le contestó que no se podía hacer nada. «Lo que yo quiero es que el rey sepa cómo tratan realmente a sus tropas el Ministerio de Defensa«, subraya Velasco, que explica como no le han concedido una pensión o un trabajo al que pueda acogerse con su minusvalía. Lo ha intentado con La Casa Real, pero esta ya le devuelve hasta las últimas cartas y, SSMM la Reina nunca le ha contestado a ninguna.

Respuesta a la carta al Rey Felipe VI de la soldado Velasco.
Respuesta a la carta al Rey Felipe VI de la soldado Velasco.

Mientras, su lucha médica continua. Le han mandado al traumatologo preferente porque las dos rodillas se le salen y se le vuelven a meter con un dolor insoportable, donde solo le prometen que pasará otras pruebas, porque son conscientes de la gravedad. El 5 en abril tiene resonancia del pie para la posible valoración de una nueva operación, pero siguen sin explicarme porque le bajaron un 40% de discapacidad, cuando el 60% ya se lo concedía el tribunal médico pericial superior de las FAS.

Ha intentado de mil y una manera que se le escuche. Solicitó una nueva audiencia con la ministra de defensa, Margarita Robles, y en abril le responde con una carta de 4 hojas resumiendole su expediente, pero no le dan soluciones ni aprueban la audiencia en ese ministerio. «Estoy luchando por mis derechos porque fue en acto de servicio en Afganistán», concluye.

Las Republicas