Zarzuela, el camarote de los Borbón: un padre sin sitio, dos familias rotas y Felipe VI para poner orden


En Casa Real no saben qué hacer con Juan Carlos después de los últimos escándalos. Viven todos juntos, pero no revueltos.  

En un programa de Audiencia Abierta emitido en la primera cadena de la televisión pública nacional el 1 de junio de 2016, su presentadora, Ángeles Bravo, anunciaba así a los telespectadores un reportaje: “Vamos a abrir las puertas de la sede de la Jefatura del Estado”. La periodista de TVE hablaba del Palacio de la Zarzuela y añadía: “Situado en un paraje único como el Monte de El Pardo, es donde el Rey tiene su despacho y su residencia privada”.

Pero en este lugar no solo vive Felipe VI. ¿Quién vive en realidad y cómo vive la Familia Real y la familia del Rey en un lugar que en realidad pertenece a Patrimonio Nacional?

Con la aparición de las preocupantes informaciones sobre el Emérito y las presiones que está recibiendo Felipe VI sobre el futuro de su padre, el debate sobre si debe seguir allí instalado resulta ineludible. Pero no solo en la sociedad, también dentro de la misma Zarzuela.

En uno de sus despachos, situado en la zona de oficinas del sótano del palacio, sentados alrededor de una mesa llevan varias jornadas Jaime Alfonsín, Jefe de la Casa de su Majestad el Rey y Alfonso Sanz Portolés, Consejero diplomático de la Casa del Su Majestad el Rey y persona de confianza de Juan Carlos. Ambos están negociando una solución que dañe a todos lo menos posible tras el tsunami provocado por la ya llamada ‘Crisis de los 65 millones’.

El Emérito vive su peor momento desde que fuera coronado Rey el 27 de noviembre de 1975. Y todo a consecuencia de la venganza de una amante despechada. Corinna ha puesto a la Corona en su situación más difícil desde que volvió en forma de Monarquía Parlamentaría.

Sobre la mesa de negociación hay dos puntos claros: la salida de don Juan Carlos de Zarzuela y la posible retirada de su título de Rey.

Por ahora se trata de acercar posturas. Desde el equipo de Felipe VI quieren esperar hasta que se pronuncie el Tribunal Supremo. Hasta que la máxima autoridad de la justicia española no dicte algo al respecto en la actuación abierta por la Fiscalía, Zarzuela quiere mover ficha. Será entonces cuando le pidan al Emérito que sea él quien dé un paso al frente y comunique a todos los españoles la decisión que acuerden durante estos días en ese despacho con vistas al monte de El Pardo.

Lo más duro para el padre de Felipe VI será si tiene que renunciar a su título de Rey. “Para él es muy importante. Ha trabajado mucho y ahora todo se ha ido al garete. Pero como le quiten el título de Rey será un disgusto que se llevara a la tumba”, cuenta una persona muy cercana a Juan Carlos.

El segundo tema que se está negociando es la salida del ex Jefe del Estado de Zarzuela. ¿Dónde va a vivir cuando se materialice el comunicado? El padre de Felipe VI lleva instalado en el palacio desde que Franco se lo cediera para vivir en 1962 tras su boda en Atenas con la princesa Sofía de Grecia. Cuando se instalaron se trataba de un pequeño palacete que seguía más o menos igual que cuando lo mandó construir Felipe IV en 1627 como pabellón de caza. Los entonces Príncipes de España vieron en ese lugar el sitio perfecto para fundar una familia y después, llegado el momento, una monarquía.

El problema es que nunca ha sido de su propiedad. Siempre ha pertenecido a Patrimonio Nacional, que depende de Presidencia; es decir, del dinero de todos los españoles.

Presupuesto Casa del Rey

El presupuesto de la Casa del Rey es de casi ocho millones de euros. Pero la cifra es en realidad mucho mayor, puesto que un buen número de ministerios cuentan con partidas destinadas al “respaldo de la Jefatura del Estado”, que es como se llama al dinero que destinan diversos departamentos gubernamentales a la Casa real.

Y el que más dinero destina en este tipo de partidas es Presidencia, porque de él depende Patrimonio Nacional. Este es el ministerio encargado de pagar la nómina a los 150 funcionarios que trabajan para la Corona. Y no son los altos cargos, porque de ellos sí se encarga la Casa del Rey. Dentro del presupuesto de ocho millones de euros entran “las retribuciones íntegras percibidas por el personal de Alta Dirección en la Casa de Su Majestad el Rey” de acuerdo con el artículo 12.1 del Real Decreto 434/1988, que fue modificado en 2015. Entre estos sueldos se cuenta la retribución a los altos cargos como el del jefe de la Casa, Jaime Alfonsín.

Pero en el Palacio trabaja mucha más gente: 40 conductores, 80 personas que se dedican a las labores de limpieza, fontanería o pintura y entre 50 y 70 miembros del equipo de seguridad, formado en su totalidad por guardias civiles y guardia real, todos pagados por las arcas del Estado.

Por eso la sociedad española puede preguntarse si debe seguir pagando tras los escándalos y revelaciones sobre las supuestas comisiones que se ha llevado en su etapa como Rey, la casa, la luz, el agua, el servicio… a Juan Carlos. “Supongo que él tiene claro que no va poder quedarse. Pero no es una cosa tan sencilla. Tienes que echar a tu padre de la casa que ha sido suya durante décadas. ¿Y qué haces con tu madre? ¿Y qué pasa con el resto de la familia? Zarzuela es una especie de centro de reunión de los Borbón, no es solo la residencia de la Jefatura del Estado, es mucho más”, cuenta el mismo amigo del padre de Felipe VI.

Distribución

¿Cómo se resuelve una situación como la actual? Zarzuela es la sede oficial de la Jefatura del Estado, pero también es la residencia de una familia entera: los Borbón y Grecia. Allí viven dos familias, la de Felipe VI y Letizia, y la de Juan Carlos y Sofía, con frecuentes visitas de sus hijas Elena y Cristina. Dos familias con una relación rota.

El palacio, situado en pleno monte de El Pardo, es el lugar perfecto para que nadie se entere de quién entra y sale del recinto. Tiene tres entradas, la oficial situada en la carretera de El Pardo en la zona de Somontes y dos que dan a la zona de la carretera de la Coruña, la nacional VI.

Un buen ejemplo de la discreción que permite este enclave es lo ocurrido la semana pasada cuando la infanta Cristina estuvo en España visitando a su familia y a su hijo mayor, Juan Valentín, que vive en Madrid desde el pasado mes de septiembre. Del paso de la hija menor de los reyes Eméritos por la capital española nos hemos enterado por unas fotografías publicadas en una revista del corazón. La ex duquesa de Palma se ha instalado estos días en Zarzuela antes de empezar sus vacaciones, y nadie se había enterado.

El hogar de los Borbón y Grecia es un lugar hermético en el que reside la familia y alguien más sin que nadie tome cuenta o nota de quién entra y sale.

Cuando pasas la garita de seguridad situada en la entrada de Somontes tienes que ir en coche más de 12 kilómetros dentro del recinto, rodeado de gamos, ciervos y encinas, hasta encontrar el primer edificio. Este primer bloque es el original, el construido por orden de Felipe IV y que ha sufrido muchísimas reformas desde entonces. Cuando Juan Carlos y Sofía lo eligieron como sede de la jefatura de estado se dieron cuenta en seguida que era pequeño para albergar a todas las personas que tenían que trabajar en él. Por eso se efectúo una gran obra en la que los sótanos del palacio se convirtieron en una planta enorme llena de salones y despachos para los empleados.

Una planta más arriba se encuentra el despacho del Rey. La estancia que actualmente ocupa Felipe VI tiene unos grandes ventanales que dan a un jardín y al fondo se ve todo el monte. Fue el de su padre como Rey entre 1975 y 2014, hasta que abdicó y le mandaron al Palacio Real, mesa que no llegó ni a estrenar.

Justo encima del lugar de trabajo del Monarca se encuentra una serie de habitaciones donde residía el antiguo Jefe del Estado hasta su última operación de rodilla. Las escaleras que tiene hasta el gimnasio y piscina hicieron que se tuviera que mudar al otro pabellón, directo a la zona donde hace su rehabilitación con su fisioterapeuta cada mañana.

En ese mismo edificio están la cocina y los dos comedores, uno para los almuerzos oficiales y otro para la familia. Es en este segundo es donde se reúne toda la familia para celebrar las Navidades o algún cumpleaños: el último el de la infanta Margarita el pasado mes de marzo.

La reina Sofía y su hermana, la princesa Irene de Grecia, viven en un pequeño edificio contiguo unido con el central por el sótano. Es en esta misma zona donde se ha instalado ahora Juan Carlos, en las antiguas habitaciones de la infanta Elena. Es aquí también donde duerme la infanta Cristina cuando visita a sus padres o acude a España para poder ver a su marido, Iñaki Urdangarín que sigue cumpliendo pena en la cárcel de Brieva, Ávila.

En esta especie de gran camarote de la Familia Borbón también se puede ver a la infanta Elena, el apoyo incondicional de su padre. Como es sabido, Elena y Cristina tiene una nula relación con la reina Letizia. Se parecen, las hermanas, que no se hablan con su cuñada y reina de España.

Los actuales Reyes no tienen que tener contacto con el resto de la familia si no quieren. El Pabellón del Príncipe, donde residen con sus dos hijas, Leonor y Sofía, se encuentra a más de un kilómetro del hogar de Juan Carlos y Sofía. Felipe VI hace ese camino cada mañana para acudir a su despacho. Letizia solo cuando tiene algún tipo de audiencia o reunión con gente de fuera ya que su lugar de trabajo está en su casa.

Si el Monarca decide quitarle el título de Rey a su padre tendrán que tomar una decisión también al respecto del lugar de residencia de éste. Juan Carlos pasará de ser Familia Real a familia del Rey. Surgen varias preguntas: ¿debemos los españoles seguir pagando la residencia del emérito? ¿Y qué pasa con doña Sofía? ¿Van a retirarle también a ella el título de Reina?

Cuando el Tribunal Supremo se pronuncie tendremos la respuesta a todas estas preguntas. Mientras tanto, todo parece indicar que allí, en Zarzuela, permanecerán unidos, pero no revueltos.

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