Las actuaciones de los grupos neonazis, radicales y violentos por definición, son de sobra conocidos en la sierra de Madrid y desgraciadamente en nuestro pueblo. Las denuncias y la movilización de partidos políticos, movimientos sociales y ciudadanos, sindicatos y vecinos, han plantado cara a los violentos de manera valiente y desde la unidad. Las múltiples noticias aparecidas en la prensa recogiendo la situación se han sucedido desde hace demasiado, y han llevado a las autoridades competentes y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado a seguir atentamente sus actuaciones, a mostrar su preocupación y a vigilarlos.
El pasado 1 de diciembre pudimos comprobarlo una vez más los vecinos de Alpedrete que asistíamos a la presentación de un libro por parte de su autor, el actor Guillermo Toledo. La concentración de grupos violentos autodenominados “Alpedrete Resiste” generó la lógica preocupación debido a su historial y a que previamente,(y como hacen a menudo por el pueblo) habían llenado la entrada del local donde se celebraba el acto con amenazas de todo tipo y simbología nazi. Los insultos, la coacción y las provocaciones continuaron a la entrada del local ante la fuerte presencia policial allí presente dado el carácter agresivo de estos grupos. Pese a ello, y aquí entramos en las responsabilidades políticas, no se impidieron ni condenaron estas actuaciones y por ello se registraron denuncias individuales de ciudadanos agredidos. Tras el bochornoso espectáculo consentido, distintas organizaciones sociales, políticas y sindicales, apoyados por una ciudadanía harta de la intimidación e impunidad, convocamos una manifestación de condena de los hechos.
El 18 de diciembre, día de la manifestación, la plaza de Francisco Rabal amaneció salvajemente marcada por la violencia de estos grupos. Pintadas, esvásticas, pegatinas amenazantes llenaron el mobiliario urbano de Alpedrete en un nueva demostración de su carácter antidemocrático e intolerante, digno del matonismo de otros tiempos en el que se inspiran. Ese mismo día se produjeron agresiones a asistentes a la manifestación e incluso algunos trataron de provocar a la pacífica y multitudinaria manifestación, sin éxito ninguno. Los testimonios de vecinos y ciudadanas al final de la marcha evidenciaron el calado del problema.
Afortunadamente, la inmensa mayoría de los vecinos de Alpedrete respetamos la libertad de expresión y condenamos los actos violentos vengan de donde vengan, pero no se puede negar la impunidad de la que gozan en nuestro pueblo. Esta violencia en Alpedrete se practica de múltiples formas y está totalmente imbricada en las fiestas, partidos de fútbol y todo tipo de actos.
Desde las instituciones públicas, y en concreto desde este ayuntamiento, debemos garantizar el respeto a las libertades públicas y la protección y seguridad de los ciudadanos, y no podemos consentir que unos pocos, consentidos por otros, tengan amenazada o coaccionada, cualquier opinión, opción o ideología política distinta de la suya.
Por todo ello, y ante la gravedad y la reiteración impune de los hechos, el Pleno del Ayuntamiento de Alpedrete manifiesta su total repulsa y su enérgica condena a la violencia de signo neonazi y a sus recientes actuaciones que ensucian el nombre de Alpedrete y constituyen una ofensa para sus vecinos.