
Ha hecho y colocado cerca del palacio real inglés (los palacios son siempre del pueblo y pagados por el aunque se digan reales) una estatua Banksy (*).
Genial y gracias. Ha resumido todo lo que no ocurre, la totalidad. Se ve: Un hombre poderoso, sacando pecho en su pedestal, con la visión tapada por su bandera y a punto de pegarse una leche. Las banderas nos tapan la visión, como muchas cosas y los pedestales son peligrosos, los trajes del hombre ejecutivo ensimismado, un uniforme desde el que se dan órdenes criminales en empresas, en despachos… Nada decente… Un camarada me dijo un día: «Yo estoy deseando colgar mi bandera tricolor en cuanto se proclame la República democrática de España».
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