Hay este libro. Me parece necesario. Los que no tienen memoria y sí mucha necesidad, pueden caer como pajarillos en la trampa. Hay que abrir los ojos para no estar ciegos al fascismo y cerrarle todas las puertas… El fascismo nunca más, ni en forma de Ayuso ni Abascal, ni camuflado de cualquier otra cosa…
Una de las numerosas pintadas nazis a la espalda del Triunfo.
La víctima, que en el momento de agresión lucía una camiseta con el lema ‘Antifascist Bitches’, se encuentra hospitalizada con múltiples traumatismos, heridas y fractura de un pómulo.
Un grupo de seis ultras propinó la pasada madrugada una brutal paliza, en el centro de la capital granadina, a Pablo Rodríguez, muy conocido y querido en Granada por su vinculación con el bar Loop y su trabajo como cocinero en el colegio público Gómez Moreno. La salvaje agresión le causó múltiples traumatismos, heridas y la fractura de un pómulo, por los que permanece hospitalizado, a la espera de ser intervenido quirúrgicamente.
Catalina Moragues, jurista y autora de uno de los quince estudios sobre memoria democrática que el Govern balear del PP mantiene sin difundir Francisco Ubilla
La reconocida jurista aborda en su informe –que permanece sin publicar junto a otras 14 obras indéditas por decisión del Govern balear de Marga Prohens– hasta qué punto el Estado ha respondido ante los crímenes de la dictadura siguiendo el derecho internacional
(Publicado en la Voz del Sur el ocho de mayo de 2026). La derecha española no ha tardado mucho en hacerse con uno de los grandes lemas del extremismo mundial, la «prioridad nacional» como criterio de reparto cuando no hay suficiente para todos.
El francés Jean-Marie Le Pen utilizó el mismo término («préférence nationale») en los años ochenta del siglo pasado. La ultraderecha alemana popularizó el «Deutschland zuerst» (“Alemania primero”), lo mismo que dice Trump en Estados Unidos (“America First”).
El pasado 8 de mayo, en esta aparente normalidad democrática, una escritora y periodista reconocida, Nuria Coronado, fue agredida verbalmente, gravemente, mientras presentaba su libro: «No contaban con las madres». Los intolerantes agresivos se manifestaban, bajo varias siglas y manifiestamente ignorantes a la luz de lo que decían, a las puertas de la Biblioteca de Castilla y León. El acto se desarrollaba dentro y contó con el apoyo y en la organización del Foro feminista de Castilla y León y el de Valladolid.
El 5 de mayo se cumplen 81 años de la liberación del campo de concentración de Mauthausen, el que más republicanos españoles albergó. Se estima en más de 7.000 los que estuvieron prisioneros allí, de los que cerca de 5.000 murieron debido a las condiciones extremas, enfermedades, trabajos forzados o en la cámara de gas.
Recordada por sus actuaciones en películas como «Desayuno en Tiffany’s», poco se sabe sobre el pasado rebelde de Audrey Hepburn y su papel en la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial.
Un día como hoy pero de 1929 nació en Bélgica la actriz y activista de la resistencia neerlandesa Audrey Hepburn, figura asociada al cine clásico, pero cuya infancia quedó marcada por la ocupación nazi en Europa. Su historia de vida incluye episodios de colaboración con redes antifascistas durante la Segunda Guerra Mundial, documentados en la biografía Dutch Girl: Audrey Hepburn and World War II, del escritor Robert Matzen.
Han sido muchas las protestas contra la visita de la provocadora, inculta y fascista presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Días Ayuso en su viaje a México cancelado al tercer día. Resaltamos el comunicado hecho público por el Grupo Parlamentario Morena de Ciudad de México que reproducimos a continuación:
Me duele España y su incultura, su trágala y seguidismo de la «moda» impuesta, retuiteada y premiada por los intereses de siempre. De un erial, de un desierto ¿qué esperar? Desde Aub, don Max, los intelectuales de La Segunda República y las misiones pedagógicas y La Barraca, las becas internacionales, de ampliación de estudios, lo poco arrancado con luchas y vidas: desperdiciado, parece ser… O eso se quiere y se paga y premia: la desidia, la no superación, la contaminación de la corrupción y la impasibilidad, el «¿y qué pasa?», el todo da igual y el todo es igual: ¡Mentira!
Ha hecho y colocado cerca del palacio real inglés (los palacios son siempre del pueblo y pagados por el aunque se digan reales) una estatua Banksy (*).
Genial y gracias. Ha resumido todo lo que no ocurre, la totalidad. Se ve: Un hombre poderoso, sacando pecho en su pedestal, con la visión tapada por su bandera y a punto de pegarse una leche. Las banderas nos tapan la visión, como muchas cosas y los pedestales son peligrosos, los trajes del hombre ejecutivo ensimismado, un uniforme desde el que se dan órdenes criminales en empresas, en despachos… Nada decente… Un camarada me dijo un día: «Yo estoy deseando colgar mi bandera tricolor en cuanto se proclame la República democrática de España».
La izquierda organizada más poderosa y con aún mucho más posibilidades de las que parece y más militantes y simpatizantes que a la de tres se van a multiplicar, debe, sin más dilación, abordar la salida del laberinto. No hace falta inventar, hace falta voluntad y coraje para desapolillar y sacar de su gran reserva lo que supo e hizo de bueno. Y lo que aún hace. Debe ponerlo en valor. Es creerse la importancia de lo que es, lo importante de lo que aún aporta, que para nada esto está fuera de tiempo o lugar, lo imprescindible que es en estas horas ciegas y aciagas para la humanidad.
Celebro con orgullo de país vanguardista en tantas cosas, la regularización de cada ser humano que se refugia huyendo de la pobreza y la rapiña de todos los pueblos egoístas y predadores, de la guerra que alimentamos pese al «no» presidencial de Pedro Sánchez, España, dicen fuentes fiables, apoyando la guerra con drones que salen del Madrid de Ayuso la trumpiana, la paleta abulense, de un Ávila preciosa de santa Teresa que se sacudió su polvo, pero también cuna de tanto falangista de gatillo fácil y delatores del fascismo del 36, señora reina del discurso plano, agresivo y faltón, delincuencial al insultar a países democráticos llamándoles países narcos sin «saber» ni explicarnos cuánta droga circula por su Comunidad y por qué, drones con los que Ucrania mata rusos a los que debemos el coraje de la defensa de la España, de su democracia frente al fascismo y también la liberación de Europa del nazismo con una cifra récord y millonaria de muertos que pusieron. Mejor dicho, son los líderes de las naciones mal gobernadas, consentidos por sus pueblos, los que provocan desgracias. Alemania tiene ya un récord de recortes en Sanidad mientras crece el gasto para la guerra.
La conmemoración del 14 de abril en el cementerio de Guadalajara, en el 95º aniversario de la proclamación de la II República en 1931, se ha visto empañada por la irrupción de la Policía Nacional que, según sus participantes, ha «reventado» un acto solemne e íntimo, en el que participaban una treintena de personas procedentes de movimientos de izquierdas de la capital. Un evento sencillo y simbólico consistente en una ofrenda floral en la parte del Cementerio Civil donde se encuentran las fosas comunes de los fusilamientos del franquismo, donde todavía se pueden ver los restos de metralla en los muros, y en el monumento dedicado a las víctimas del Franquismo que se levanta en patio número 4, que reza “Por la Libertad, la Justicia y la Democracia”.
La abogada y política Clara Campoamor pronuncia un discurso en San Sebastián.
Entrevista con Miguel Ángel Villena, periodista e historiador, autor de ‘Republicanas: Revolución, guerra y exilio’. Por Daniel Pueblas Lara.
«Conocer el pasado nos permite entender el presente». Una frase hecha, tan manida como esta, cobra mayor sentido cuando se estudia, con verdadero interés la Historia de España; y la de su camino hacia una democracia de la que hoy gozamos, y que algunos se afanan en poner en cuestión, preguntándose si quizá no sería preferible vivir bajo una dictadura.
Tuve el honor de compartir redacción con el autor de la canción emblemática «Gallo rojo, gallo negro» y tremendamente certera, o sea, con Chicho Sánchez Ferlosio… Ya era él muy mayor, con todo su recorrido de vida y trayectoria a cuestas, y yo, demasiado niña para valorarlo en lo que valía, ese encuentro causal de la vida… Porque no hay casualidades… No fue mucho después cuanto escuché a fondo su canción. Si hubiera ganado el gallo rojo, compañero, efectivamente, otro gallo cantaría. Como ganó el gallo negro, esta mierda que vivimos, de pactos corrupción y bellaquería, mentiras y más pobreza de parné y de las cabezas, es la que se preveía…
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