Si todo el esfuerzo mediático de difusión que se ha hecho con lo del 25S y con la pamema de Anguita se hubiera hecho poniendo la REPÚBLICA, REPÚBLICA, REPUBLICA, por delante, el avance sería inmenso. Pero no se ha hecho. ¿Porqué? Porque quienes lo mueven no participan de ello, no lo ven, o son contrarios directamente…, en realidad deben darnos igual las motivaciones, lo cierto es que la REPÚBLICA no sale, no está presente en los mensajes, en los comunicados, en las propuestas de los que organizan y coordinan. Se usa, se deja que surja, se consiente que la gente lleve sus banderas —no como antes—, pero el asunto de la REPÚBLICA y las verdaderas debilidades de este régimen de reyes y banqueros no salen, no afloran, siguen tapados. En la transición fue el freno el carrillismo y un PCE enajenado de sí mismo que perseguía la bandera tricolor y quiso expulsarla de las calles logrando hacerlo del debate político en las Cortes y en la política de cada día.
Hoy son los movimientos ciudadanistas y globalistas que niegan la izquierda, el sindicalismo, la lucha de clases y por supuesto la República, al tiempo que la izquierda del régimen, la que tragó y sigue tragando, pretende reconducir esos movimientos y hacerse sobre ellos una base social que les aupe pero sin cuestionar sus politicas. Resultado, en pleno golpe de estado neoliberal, con la miseria y la criminalización a las puertas, con la monarquía desprestigiada cada día más, con los partidos del régimen desprestigiados, con Caalunya pidiendo a gritos ya vale y la independencia, con la derecha más reaccionaria, neoliberal y postfranquista en pleno auge… ¡¡la República no sale en el debate político ni como horizonte!! Sólo un fantasmagórico «proceso constituyente» de dudoso origen donde confluye una amalgama de ciudadanistas, sectas trevijanistas, postroskos en reconversión, excomunistas babosos, anticomunistas de variado pelaje y las facciones de la izquierda del régimen en lucha por un lugar al sol, junto a estos grupos numerosas personas que bienintencionadamente se aprestan a participar en todo tipo de convocatorias y eventos para mostrar su rechazo y rebeldía pero que no encuentran respuestas claras a sus demandas.
Frente a esta extraordinaria confusión, debemos decir que la salida es clara y meridiana, y para la que tenemos planes y estrategias. Este régimen tiene los pies de barro, renunciar a actuar sobre ellos es ser su complice. La expresión proceso constituyente se está empleando de forma bastarda para ocultar las salidas más efectivas y los caminos de lucha más convenientes. No caigamos en el engaño. ¿Proceso constituyente? ¿Con wert de ministro, con este gobierno? ¡pero que broma es esta, por favor! hemos de hablar de esto con seriedad, con calma y de forma clara y directa.
Debemos luchar para derribar este régimen de reyes y banqueros corruptos, debemos RECUPERAR LA LEGALIDAD REPUBLICANA, y debemos LOGRAR UN GOBIERNO AL SERVICIO DEL PUEBLO Y LOS TRABAJADORES que haga frente al golpe neoliberal, se niegue a pagar la deuda odiosa que nos imponen, resitue a España en Europa, procese y encarcele a los culpables de esta situación, devuelva a la caverna a esta basura postfranquista que nos gobierna de donde nunca debieron salir y haga frente a los retos que tenemos por delante, la crisis de la energía, unos mínimos vitales de la salud, de la educación, de renta básica… Y por supuesto debemos lograr unir los esfuerzos de toda las personas y los pueblos dispuestos a resistir, luchar y vencer en esta lucha.
Hemos de decir claramente que los republicanos también queremos independizarnos del REINO DE ESPAÑA, queremos recuperar la legalidad republicana y la soberanía nacional perdida hace mucho. Hay mucho que hablar sobre esto, pero si en los debates la palabra REPÚBLICA no sale, desconfiad.
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