Eran las diez y media de la mañana. Llegó puntualmente la columna de Extremadura. Banderas extremeñas, rojas y republicanas; se veía el cansancio en sus caras pero también la convicción de estar en una lucha justa. Fueron recibidos y agasajados por un nutrido grupo de compañeros de Móstoles e iniciamos el camino hacia la ciudad por la vieja carretera; en los ánimos nos estaba el darse un “paseo” por la ciudad si no los de manifestarse de forma combativa.
Llegando a la entrada, en el recinto ferial dónde está el habitual mercadillo, los manifestantes se encararon con el dueño del puesto de frutas que hace unas semanas despidió a una compañera por estar embarazada y a la que no quería pagar el despido, algo que se impidió gracias a las continúas protestas frente a su negocio situado en el centro. Tras un breve pero intenso cruce de palabras, la marcha tomó la avenida de Portugal rumbo al centro gritando consignas como “Viva la lucha de la clase obrera”, “Gobierno dimisión”, “De norte a sur, de este a oeste, cueste lo que cueste”, entre otras.
En el camino nos encontramos con la oficina de “empleo”. Allí nos dirigimos. Entramos en la oficina una parte de los manifestantes y otra se quedó fuera repartiendo hojas que convocaban al 22-M. Dentro hicimos una sentada y se leyó un comunicado contra el paro y los recortes, por el pleno empleo, por los derechos de los trabajadores y llamando a los allí asistentes a sumarse a esta marcha. Arreciaron las consignas “¿Dónde están?, no se ven, los empleos del PP”, “Contra el paro, lucha obrera”, “El pueblo unido,jamás será vencido”. “Rajoy y Cospedal, a Soto del Real”.
Tras ello, llegamos a la avenida de la Constitución, centro neurálgico de Móstoles. En la calle, desde coches, ventanas y aceras los mostoleños mostraban su solidaridad, interés o curiosidad, alguno incluso los recibió con la bandera republicana puesta en su terraza. El primer banco abierto, Ibercaja, fue objeto de nuestra indignación. Entramos para denunciar la cueva de alibabá que son los bancos, exigir la devolución del dinero público que se han llevado, la dación en pago y otras reivindicaciones. En la calle una compañera les dedicaba una combativa canción que planteaba las mismas reivindicaciones y tras su intervención fue un clamor el grito de “En esta ciudad, ni un deshaucio más”, “No al pago de la deuda” y otras. Metros mas abajo se repitió lo mismo en la oficina de Bankia.
Llegamos a la Fuente de los Peces. Allí se explicó a los presentes que era la única fuente que queda desde la II República, tras lo cuál los asistentes respondieron con gritos de “España, mañana, será republicana”.
Los compañeros de Republicanos en Móstoles repartimos nuestro llamamiento “¡LA UNIDAD POPULAR ES EL CAMINO!” que tuvo gran acogida, se tomaron contactos y se pegaron pegatinas por todo el recorrido.
Eran pasadas las dos de la tarde. Era momento de hacer un descando y comer. Por la tarde aun nos esperaba una gran manifestación.
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