Hoy se hacen efectivos los despidos o los traslados de la plantilla de Alonso


La de ayer fue una jornada larga y tensa, en la que se despejó el futuro de la plantilla de la fábrica de Conservas Alonso de Celeiro. El cierre es desde hoy un hecho, tras 91 años de actividad. Una asamblea matinal fue el preámbulo a las diferentes reuniones de la mesa de negociación, que concluyó con una nueva cita decisoria para la plantilla en la que finalmente refrendaron la última propuesta planteada por la empresa, ya que en la votación realizada, se registraron 27 votos a favor de la oferta de la empresa y hubo 7 en contra de la propuesta, el 79, 4 % de los operarios que asistieron.

Hoy los trabajadores, individualmente, decidirán si optan por rescindir su contrato o por el traslado a Bueu. Estos últimos se encargarán de desmontar las máquinas de la fábrica.

El acuerdo adoptado ayer supone el cese de la actividad de la fábrica Los trabajadores que se acojan a la rescisión de contrato se establece un incremento del 30 % sobre indemnización, que se calculará en base a la antigüedad modificada por la parte social, y que tendrá efecto desde hoy 10 de mayo.

Los trabajadores que decidan trasladarse a la fábrica de Bueu verán incrementada su categoría profesional, pasando a la inmediatamente superior. Mantendrán además su derecho a rescindir el contrato, con la condiciones establecidas en el acuerdo ,durante un plazo máximo de un año. Además, su salario se incrementará en 3.500 euros brutos al año en concepto de transporte y alojamiento. Igualmente se acordó que aquellos trabajadores fijos-discontinuos podrán optar al contrato fijo, en función del número de trabajadores que opten por la rescisión de su contrato. Dispondrán además de 10 días extra destinados a buscar alojamiento en Bueu.

La propuesta inicial de la dirección de la conservera contemplaba indemnizaciones con 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 meses, y un 10 % más por año, que ahora se ha convertido en un 30 % más. Los sindicatos reclamaban cuantías anteriores a la reforma laboral, es decir 45 días por año trabajado hasta el 2012 y 33 días hasta la actualidad, estableciendo el tope en 42 meses, que fue rechazado por la parte empresarial.

«Es doloroso, se ha jugado con la reforma laboral que hizo el PP de la forma más cruda», señalaron fuentes sindicales, tras finalizar las negociaciones.

La Voz de Galicia