La mitad de los sanitarios sometidos a la prueba del coronavirus dan positivo en el Hospital La Paz de Madrid


Sanitarios en un hospital de Madrid durante el estado de alarma por el coronavirus.
Sanitarios en un hospital de Madrid durante el estado de alarma por el coronavirus. Jesús Hellín / EP

Los trabajadores de los hospitales denuncian la falta de medios, materiales y humanos, con turnos de hasta 10 horas dentro de trajes integrales que provocan mareos y una continua exposición al virus

La mitad de los profesionales sanitarios que han sido sometidos este pasado martes a la prueba del coronavirus en el Hospital La Paz de Madrid han dado positivo. En total, de los 128 trabajadores que pasaron en reconocimiento del Covid-19el 52% ha resultado estar contagiado. Un porcentaje que representa el doble del mismo dato del pasado lunes, cuando la cifra de profesionales infectados representaba el 26%, tal y como adelantó Vozpópuli.

Así, son ya 98 los trabajadores del Hospital La Paz que se encuentran en este momento en aislamiento domiciliario por tener dicha enfermedad, según datos del propio centro. Fuentes sindicales de CCOO denuncian a este diario que la situación en La Paz es especialmente grave, pues son “muchísimos” los profesionales que “están cayendo”: “A este ritmo, en unos días se queda sin gente”.

Fuentes del sindicato CSIF lamentan, por otro lado, la falta de datos oficiales —hace unas semana que las administraciones dejaron de ofrecer información desglosada sobre profesionales sanitarios— y denuncian que el aumento de casos positivos ente los trabajadores es debido a la precariedad de los medios con los que están desempeñando su labor.

Diez horas dentro del EPI

“A los profesionales que trabajan en las zonas de Covid-19 se les hace estar con un mismo traje hasta 10 horas, y esto es inadmisible e inaguantable para cualquier persona”, apunta una portavoz de CSIF, sobre los largos turnos que los sanitarios aguantan dentro de un equipo de protección integral (EPI): “Ese traje, mantenido durante mucho tiempo, les produce deshidratación, y no pueden quitárselo ni para beber, muchos se marean, les provoca sudoración….”.

“Están agotados por tener que permanecer con ese traje tanto tiempo”, insiste, recordando que “el tiempo máximo” de uso de los EPI que se estableció durante el brote del virus del Ébola fue de 40 minutos. “Necesitamos que se organicen bien los recursos humanos, porque si pones más personal, permites que esos profesionales puedan rotar… Necesitan estar fuertes para atender, pero si no garantizan nuestra seguridad, no podemos garantizar la seguridad de los pacientes”, lamenta, dado que no se están siguiendo las recomendaciones de los fabricantes.

“Lo próximo será protegernos con bolsas de basura, plásticos, cualquier material impermeable que nos asegure un mínimo de protección”, criticaba otra trabajadora. Estos trajes, pensados para atener a un único paciente y durante cortos periodos de tiempo, escasean, son dados “a cuentagotas” y están siendo reutilizados durante varios días. La falta de EPI se enmarca dentro de la situación de “desabastecimiento generalizado” que se está produciendo en los hospitales de Madrid, extensible a otras ciudades españolas.

Vox Populi