Los servicios públicos: cuestión de clases.
Prosiguen las agresiones a los derechos sociales, al sector público y a sus trabajadores. Y, pese a que estas medidas se nos presentan como «inevitables» para «crear confianza», los especuladores redoblan sus ataques, encareciendo sus préstamos al Estado (la famosa prima de riesgo); pero, eso sí, comprando todos los bonos que aquél ofrece. No es, pues, una cuestión de «confianza», sino de rapacidad.
Frecuentemente hemos escuchado dos opiniones supuestamente contrapuestas: «austeridad» frente a «crecimiento». Pero ninguna de ellas pone en cuestión la necesidad de reducir el déficit público a toda costa, ni se diferencian, en esencia, en la forma de hacerlo. Discuten sobre cómo calmar a los «mercados», pero esa no es la cuestión. Los famosos «mercados» [los especuladores, el gran capital] no desconfían ni del «gasto excesivo» ni de la «austeridad excesiva»: simplemente, están haciendo el agosto a nuestra costa, con la Deuda y con los recortes. Pero son un buen pretexto para vendernos lo «inevitable» de los recortes, que los sectores patronales y sus amigos de la política monárquica han exigido, a fin de cuentas, durante décadas.
Ahora, el Gobierno ha encontrado en Merkel, la Comisión Europea y el BCE un nuevo pretexto: «lo impone Europa», «deben darnos más tiempo»… La Comisión Europea acaba de exigir un aumento del IVA, acelerar la implantación de la reforma de las pensiones y profundizar la reforma laboral, a cambio de dar algo más de tiempo al Gobierno. Hacienda, sin rechazar estas medidas, pretende «compensarla» con más bonificaciones a las empresas (y, por tanto, menos recaudación para la Seguridad Social). Volvemos, por tanto, a pagar los mismos: los que vivimos de nuestro trabajo, los asalariados, los parados, los autónomos, los jóvenes… Seguir leyendo Los Republicanos estaremos hoy en las calles valencianas para defender los servicios públicos








Basta un repaso a las hemerotecas o medios especializados, para situarse ante fechas, cifras, datos y, en especial, nombres de un verdadero enjambre de obscuros y siniestros personajes que, no sólo han llevado al sistema financiero a la ruina más rápida y espantosa, sino que han dejado a los ciudadanos del mundo en el esperpéntico fraude más clamoroso desde los remotos tiempos de los reyes y príncipes: la usurpación de la democracia.
La Federación REPUBLICANOS ya es una realidad dentro del marco político actual, que actuará en base a los intereses del pueblo y de la mayoría, denegando cualquier influencia dentro de sus objetivos a la monarquía heredada del franquismo, por la famosa Ley de Sucesión, y con la negación expresa al sistema electoral y «democrático» actual que somete a la clase trabajadora a la esclavitud moderna del neoliberalismo.

Por Gabriel Alcolea
Debe estar conectado para enviar un comentario.