
He sentido una enorme tristeza cuando he leído la entrevista del teniente general Gómez de Salazar. Si hace unos meses consideró a las asociaciones militares tan peligrosas como el yihadismo, ahora ha vomitado que “el deber militar excede a cualquier garantía, a cualquier derecho, hasta a los derechos humanos”. Ahondando en la indigencia moral del teniente general, también se ha referido a Israel con la admiración que le debería producir Alemania, Bélgica, Holanda o Noruega. Seguir leyendo Gómez de Salazar, un trastornado al frente de la Fuerza Terrestre, por Luis Gonzalo*