Los trabajadores del instituto de suelo de Móstoles denuncian al Ayuntamiento


El concejal de Urbanismo y presidente del consejo de administración del IMS, Eduardo Gutiérrez (IUCM), es el blanco de las críticas de los trabajadores del IMS
El concejal de Urbanismo y presidente del consejo de administración del IMS, Eduardo Gutiérrez (IUCM), es el blanco de las críticas de los trabajadores del IMS
La plantilla de trabajadores del Instituto Municipal de Suelo (IMS) de Móstoles han presentado en los juzgados una demanda contra el Ayuntamiento de la segunda ciudad de Madrid por la bajada salarial y el cambio en la jornada de trabajo que el Consistorio ha impuesto para sanear las cuentas.

Los abogados que asesoran a los trabajadores del Instituto Municipal de Suelo (IMS) de Móstoles han presentado ya en los juzgados el conflicto colectivo por modificación sustancial de las condiciones de trabajo contra esta empresa cien por cien municipal y el Ayuntamiento.

De esta manera, cumplen con la amenaza adelantada en Madridiario, como ha reconocido el portavoz de CCOO, Julio García.

En concreto, la demanda pretende “desmantelar las tesis de la empresa” sobre la necesidad de partir la jornada laboral y adelgazar sustancialmente las nóminas.

El concejal de Urbanismo y presidente del consejo de administración del IMS, Eduardo Gutiérrez (IUCM), es el blanco de las críticas de los trabajadores. Desde comienzos de febrero, las oficinas de esta empresa atienden de 10 a 14 y 17 a 20 horas frente al horario anterior, de 8 a 15. También, se han producido importantes bajadas salariales que en algunos casos han llegado al 50 por ciento. Todo, para vender más y evitar la “ruina” en la que, a juicio del edil, está a punto de caer la institución.

Demandas individuales

Al conflicto colectivo que han firmado los 28 trabajadores del IMS -la plantilla se ha reducido en tres empleados en las últimas semanas- se sumará en los próximos días alrededor de una decena de demandas individuales. Los afectados quieren que se resuelvan circunstancias particulares relativas a la conciliación o a sentencias judiciales personales.

García ha vuelto a denunciar que el Ayuntamiento tiene en su mano otras medidas para descongestionar el IMS, como la “reversión de la concesión administrativa del pabellón Andrés Torrejón, ya solicitada” y que desembarazaría a la empresa de este encargo megalómano e incompleto.

Sin embargo, las esperanzas se agotan entre los empleados. Con un patrimonio de “unos 100 millones de euros“, no entienden que las cuentas estén en esa situación. García sospecha intereses ocultos en la muerte de esta empresa y denuncian la falta de respuesta del alcalde David Lucas a su petición para suspender de forma cautelar los cambios impuestos por Urbanismo.

Madrid Diario