Comunicado de prensa de La Línea por la República


En el septuagésimo primero aniversario de la I República Italiana, La Línea por la República denuncia que la Transición no fue un verdadero proceso constituyente.

La República Italiana nació el 2 de junio de 1946 a raíz de los resultados del referéndum solicitado para determinar la forma institucional del Estado después de la final de la Segunda Guerra Mundial. La proclamación oficial tuvo lugar el 18 de junio.

Italia era una monarquía adscrita a la Casa de Saboya, cuyo jefe ostentaba el título de rey de Italia. Luego de la segunda guerra mundial, se convirtió en república, como resultado de un referéndum monarquía /República. El 2 de junio de 1946, junto con decidir entre mantener la Monarquía o establecer una República, los ciudadanos italianos (incluidas las mujeres, que votaban por primera vez) también eligieron a los miembros de una Asamblea Constituyente, que fue la encargada de redactar una nueva Constitución.

La Asamblea Constituyente tenía la finalidad de redactar una Constitución para el nuevo estado republicano.
Sin embargo en España la Constitución de 1978 se pensó, se elaboró, se redactó y se aprobó precisamente para que sirviera de justificación a la actuación de las clases dominantes, como lo ha estado haciendo desde entonces hasta ahora. La norma constitucional da legalidad al sometimiento del pueblo a los grandes poderes: la Monarquía, el Ejército, la Iglesia y el Capital, los que mandaban en 1978 y que son los mismos que mandan hoy.

Desde el momento en que en el artículo 1º apartado 3 de la Carta Magna se establece que la forma política del Estado español es la monarquía parlamentaria, no hace falta ser un experto en derecho constitucional para saber que nos impusieron una Corona que no habíamos elegido, y cuya remoción es casi imposible según las normas que se establecen en los artículos 87 y 167 para modificar la propia Constitución.

La Línea por la República reivindica el modelo de proceso constituyente que llevó a Italia a ser una República para que se proclame en España la III República Española.