Emotivo homenaje a las víctimas de la represión franquista en Laguna de Duero


Los participantes marcharon desde el Ayuntamiento hasta el puente sobre el río Duero al que fueron arrojadas

FAMILIARES DE REPRESALIADOS DEL FRANQUISMO EN LAGUNA, EN EL HOMENAJE.

Bajo el lema “Verdad, Justicia y Reparación, más de un centenar de personas realizaron ayer la Marcha-Homenaje en recuerdo y reivindicación de las cuatro víctimas de la represión franquista en Laguna de Duero. Se trata de uno de los peores crímenes perpetrados en la localidad, en la que se contabilizan más de cincuenta víctimas mortales. Tres mujeres, todas ellas madres de familia, y un hombre, fueron detenidos ilegalmente por golpistas de la localidad, que las llevaron desde el ayuntamiento hasta el río Duero, donde las mataron.

Los participantesrecorrieron los poco más de tres kilómetros que separan el ayuntamiento de la localidad, en cuyos calabozos estuvieron detenidas las víctimas, hasta el puente sobre el río Duero, lugar donde los asesinos les dieron muerte para arrojarlas a continuación a las aguas.

La Marcha, en la que participaron muchas personas jóvenes, familias al completo y gran parte de la Corporación municipal, transcurrió por la misma ruta que, con toda probabilidad siguió la comitiva asesina un cinco de septiembre de hace ya 81 años, los que han tenido que pasar para que la localidad hable en voz alta del crimen y pida en voz alta Verdad, Justicia, Reparación para todas las víctimas y el fin de la impunidad de los crímenes franquistas.

Tras recorrer los poco más de tres kilómetros que separan ambos puntos, los participantes se concentraron en las orillas del río, donde se ha leyó el Manifiesto y se recitaron unos poemas. Después los descendientes de las mujeres asesinadas se acercaron a las aguas para depositar ramos de flores y a continuación, los asistentes dejaron caer en el mismo lugar una lluvia de pétalos de rosa que cubrieron las aguas con su color rojo.

El momento, de un altísimo grado emocional, se vivió en un intenso silencio. Las ocho décadas transcurridas no han rebajado el dolor de las familias ni la indignación de los vecinos, que no comprenden que un crimen semejante pueda ser asumido por un estado con total impunidad.

Pero el día fue también para festejar la reunión y el trabajo de los componentes de Verdad y Justicia, grupo impulsor del Homenaje, y de la Comisión pro Homenaje, quienes están llevando a cabo los cuatro actos que compondrán el evento.

Prueba de ello fue el almuerzo solidario que se celebró a continuación, y que transcurrió en medio de un clima inmejorable de camaradería y unidad, acompañado por la música de dulzainas y cajones, a cargo de Rubén Ruiz, Nina Infante acompañada por su familia.

El tercer acto del Homenaje será un concierto que tendrá lugar el sábado 10 de junio, en el centro Cívico El Cascajo de la localidad a partir de las ocho de la tarde y que estará a cargo de cuatro grupos musicales bien conocidos en la zona: el dulzainero Dani Fernández, el grupo Gaitaraxia, Los Repuestos y para cerrar, Sez.

Se tiene previsto cerrar el Homenaje con un cuarto acto: la inauguración solemne de una escultura conmemorativa en el Paseo del Lago, escultura que se está realizando con este fin en el taller del prestigioso escultor lagunero Lorenzo Duque y en la que participan varios artistas de la zona.

El Homenaje, proyectado por Verdad y Justicia, se autofinancia con las actividades programadas. Todas las personas que deseen asistir son bienvenidas.

Los hechos

Cinco de septiembre de 1936

Un grupo de falangistas detienen a varias mujeres en sus casas y las conducen a las dependencias del ayuntamiento, donde las retendrán durante toda la noche. Al amanecer las conducen hasta el puente que divide Boecillo y Laguna y las arrojan al río junto con un hombre al que también habían detenido.

Las tres asesinadas eran:

Cándida de Castro Avendaño “La Canchola”, de 52 años, viuda de Marcelino García Hernández, socialista asesinado por un grupo de falangistas.

María Marqués Fombellida, “La Marquesa”, de 46 años, casada y madre de cuatro hijos. Detuvieron a su hermano José y a su hijo mayor. Su hija fue rapada y obligada a desfilar por las calles del pueblo. Tras ser arrojada al agua, María logró llegar hasta la orilla, donde permaneció sujeta a una rama hasta que fue descubierta y tiroteada.

Segunda de Blas Redondo “La Tormenta”, de 48 años, casada con Dionisio Fernández Pérez, asesinado. Tenía 9 hijos. Segunda fue vista por un vecino cuando estaba enganchada en unas ramas.

Lorenzo, un hombre del que no se saben más datos, fue también tiroteado y arrojado al Duero.

Gaspara Trigueros Ayllón, la más joven de todas ellas salvó su vida porque estaba amamantando a una niña, a la que llevaba en brazos. Estaba casada con Saturio Francisco de Diego, concejal del ayuntamiento, que fue fusilado.

Manifiesto:

Saludos en nombre de la Comisión Pro Homenaje:

Hoy nos reunimos para recordar y homenajear a las víctimas de Laguna en el mismo lugar donde ocurrieron los hechos, este puente sobre el río Duero.

Aquí mismo, hace 81 años, se cometió un crimen que continúa impune y sin esclarecer.

En la madrugada del cinco de agosto, una camioneta trajo hasta aquí a cuatro mujeres y a un hombre que habían pasado la noche en los calabozos del ayuntamiento. Cinco personas detenidas por los fascistas de Laguna sin motivo, sin orden judicial ni policial, sin acusación alguna. Su delito: ser socialistas, ser libertarias, ser demócratas. Todas las mujeres eran madres, eran mujeres de la comunidad lagunera, personas inocentes a las que los verdugos conocían desde la niñez.

Aquí mismo fueron maltratadas para después arrojarlas al río. Quedó libre una de ellas, que llevaba una criatura de meses en los brazos, y a la que los asesinos perdonaron la vida.

El río se llevó a las otras cuatro víctimas, alguna de ellas ya muerta; pero una sobrevivió y logró sujetarse a las ramas de la orilla, donde intentaba mantenerse a flote. Cuando los asesinos lo supieron, volvieron a rematarla. Desde el mismo puente cometieron por segunda vez el crimen, tiroteándola hasta que el río se la llevó.

Estas cuatro víctimas forman parte de las más de cincuenta personas asesinadas por la barbarie fascista en Laguna de Duero por el mismo motivo: desear ser libres, trabajar por un mundo mejor para sus descendientes, defender la democracia.

No hubo castigo para su crimen, ni dignificación para sus nombres, ni reparación alguna para sus familias. Los asesinos intentaron robar la verdad y ocultar la historia. Pero aquí estamos:

Ayer en Traspinedo, Villabáñez y Tudela; hoy en Laguna y mañana en otras localidades, se recordarán los hechos y se homenajeará a las víctimas: sus descendientes, sus amigos, sus vecinos, todos nosotros exigiendo a través del tiempo Verdad, Justicia y Reparación para todas las víctimas y el final de la impunidad franquista.

Cándida de Castro Avendaño

María Marqués Fombellida

Segunda de Blas Redondo

Lorenzo

Gaspara Trigueros Ayllón

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