Estancados en el Medievo, por Gabriel Alcolea


Con todo cariño, a mi amigo y gran escribidor, don Antonio Rodríguez Rubio y para algún reaccionario camuflado que suele tener en su muro de Facebook.

Fueron y son perseguidos por su forma de ver y entender la vida, por elegir libremente su opción sexual, por sus diferencias con las ancestrales y retrógradas exigencias que todas las religiones inventadas y por inventar guardan entre sus hipócritas credos, por sus divergencias con la sociedad farisea convencional, por su lucha contra lo establecido como “natural”,por su antagonismo con lo correctamente político y por tantas y tantas cosa más.

Les llamaron, y les llaman,de todo lo inimaginable, y los persiguieron y persiguen., por culpa del rancio conservadurismo. Miles de ellos han sido asesinados y, aún suerte tienen, porque muchos de los que los odian no tienen agallas a enfrentarse a ellos con la igualdad por medio.

Hasta hace nada, aquí, en este reino bananero, herencia del criminal franquismo, se les perseguía con saña y la “Ley” en la mano. Ahora, se hace bajo el anonimato, la ignominia y la puta de Babilonia: la santa iglesia católica.

Aún, hoy por hoy, muchos de los trogloditas fascistas y homófobos que pueblan entre nosotros, serían capaces de llevar de nuevo a García Lorca ante la tapia de un cementerio.

Para esta gentuza, sólo son : maricones.

Le acompañó la bandera arco iris que suelen “HONDEAR” (como algún botarate se atreve a escribir) en la celebración de su fiesta.
Salud y República.