Lugo, República y Guardia Civil


El 1 de noviembre de 1935 la Guardia Civil en Lugo formaba a media mañana al fondo de la Plaza de la República (actualmente Praza Maior) para la entrega, a la Comandancia de Lugo, de la bandera tricolor de la República

El 1 de noviembre de 1935 el destacamento de la guarnición de la Guardia Civil en Lugo formaba a media mañana al fondo de la Plaza de la República (actualmente Praza Maior), delante del Círculo de las Artes para la entrega, a la Comandancia de Lugo, de la bandera tricolor de la República

Española según la orden dictada por el Ministerio de la Gobernación del 6 de octubre de ese mismo año. La bandera, bordada en oro con el nombre de la Comandancia lucense, con flecos alrededor, con la corona mural y las columnas sin coronas, fue recibida ante la presencia del general Francisco La Cruz Boullosa, que previamente había pasado revista a la tropa en la calle Manuel Becerra (actualmente Progreso) en donde se encontraba el cuartel de la Benemérita, en compañía del coronel Román García Pardo y del teniente coronel Lapresta. A las doce y media de la mañana las autoridades se reunieron en la Casa Consistorial en donde se encontraba también Emilia Bonet, esposa del alcalde López Pardo, que actuaría como madrina en el acto de entrega de la bandera.

A la una del mediodía las autoridades salieron en comitiva del Ayuntamiento para dirigirse, precedidas por la Banda Municipal, al fondo de la Alameda en donde tendría lugar el acto castrense.

Allí, el gobernador interino, Fernández Carrascosa, puso la bandera en manos de la esposa del alcalde quien, antes de entregársela al coronel Lapresta, jefe de la comandancia lucense, dio lectura a un texto en el que, entre otras cosas, señalaba: «Al entregaros la enseña nacional, Cuerpo de la Guardia Civil, que todos tenemos conocimiento del alto valor que ella encierra, y a la cual sé de antemano que le habéis de profesar, defendiéndola como representación que es del Estado y de la República, pone en ella y en sus fundamentales instituciones, toda la emoción de sus sentimientos ciudadanos, es vuestro título de civismo y sacrificio, que siempre sin vacilación hacéis, incluso con vuestras vidas y los postulados de la República, y la causa del orden. Tenerla presente en todos los actos de vuestra vida, sabiendo que tras de vosotros está en calor de España y el amor de la República. ¡Viva España! ¡Viva la República!

Entrega de la bandera

A continuación la madrina del acto entrega la bandera al teniente coronel Lapestra, quien agradece a Emilia Bonet sus palabras y que haya aceptado ser la madrina de tan importante acto destacando que «consideramos esta bandera como premio otorgado a la labor continua realizada por la creación del Cuerpo por la fuerza del mismo destinado en Lugo…». A continuación el jefe de la comandancia, el teniente coronel Lapresta, se adelanta con la bandera y dirige una alocución a las fuerzas a su mando expresándoles la significación del acto y que la bandera que se les acaba de entrega «habría que defenderla hasta derramar la última gota de sangre». Finalmente se hizo cargo de la bandera el teniente Álvarez Sarandés y tras una descarga de las fuerzas del orden, se interpretó el Himno del Riego, recibiendo las esposas del alcalde y del teniente coronel sendos ramos de flores.

Posteriormente tendría lugar un desfile en el que participaron fuerzas de Infantería, mandadas por el capitán Victorino Suances y los gastadores del colegio de Valdemoros de la Guardia Civil, así como el resto de fuerzas de la Benemérita. Al llegar a la calle Manuel Becerra (hoy Progreso), donde se ubicaba el cuartel, la tropa formó nuevamente mientras sonaba el Himno del Riego. Posteriormente, en el Hotel Méndez Núñez tendría lugar un banquete de autoridades, acompañados de sus esposas. Por la tarde, en el Círculo de las Artes les fue ofrecido un lunch por parte del presidente de la entidad, Ángel Carro.

Más tarde, en el comedor de gala del Méndez Núñez tendría lugar, a las siete de la tarde, un asalto baile mientras que los solistas de la banda de la Guardia Civil de Lugo dieron, al anochecer, un concierto a través de las ondas de Radio Lugo. La bandera republicana, origen de este artículo, se conserva actualmente en el cuartel lucense. En julio de 1944, la Dirección General de la Guardia Civil ordenó su entrega y depósito al Museo del Ejército, en Madrid, tapando entonces la franja morada con otra de color rojo aunque debido a la diferencia de fechas, se puede apreciar la diferencia de colores. Debajo de esta franja, se encuentra la original, morada.

De este acto solemne se hicieron eco varios medios de comunicación, entre ellos el diario Ahora, publicado en Madrid entre 1931 y 1939, de donde proceden las dos fotografías en blanco y negro del acto que acompañan esta información. Posteriormente y en fechas recientes, sería reclamada por la Comandancia lucense en donde se guarda archivada, así como un par de trajes de gala de guardias de la República en los que figura el emblema republicano en la solapa.

Corbata de la orden republicana

Conviene recordar que el reconocimiento de la República a la Guardia Civil se vio reflejado en la concesión, mediante decreto de 12 de febrero de 1935, de la Corbata de la Orden de la República, distintivo que se coloca en la moharra de las banderas oficiales, la más alta distinción concedida por el gobierno de Azaña a la Guardia Civil y que, una vez finalizada la guerra, el gobierno de Franco ordenó su anulación.

En 1936, al comienzo de la Guerra Civil, la Guardia Civil se compone de 33.500 hombres, de los cuales un 55 por ciento quedó en zona republicana y luchó a favor de la República. Por este hecho, Franco la miró con recelo y la consideró responsable del fracaso del golpe militar en las ciudades más importantes como Madrid, Barcelona y Valencia hasta el punto de que el dictador barajó la posibilidad de su disolución. No lo hace pero somete al cuerpo a una enorme depuración, especialmente entre sus mandos, con la expulsión de miles de sus miembros o incluso el fusilamiento de algunos de ellos, ahí tenemos el ejemplo del general Aranguren, de familia lucense, y los que siguieron en activo fueron relegados a puestos de segundo orden.

 

La Fiscalía pide 16 años de cárcel a un hombre acusado de agredir sexualmente a una menor, amenazarla con una pistola y retenerla ilegalmente en su coche en Lugo entre los años 2015 y 2016. La Audiencia Provincial retomará este miércoles la vista oral. Según el escrito del Ministerio Público, el procesado conoció a la víctima en otoño del 2014, cuando ambos fueron a un hotel en las cercanías de Lugo para consumir drogas y mantener relaciones sexuales con el consentimiento de la joven. No obstante, el acusado le había prometido una suma de dinero que luego no recibía o recibía una cantidad inferior. A finales de 2015, volvieron al hotel y «de una forma inesperada», relata Fiscalía, el encausado «llevó a cabo penetración por la vía anal» sin que la menor lo consintiese. Él «no hizo caso» de sus peticiones y «la sujetó con fuerza» hasta el final del acto sexual. En marzo del 2016, el acusado conducía su coche por Lugo y vio cómo la víctima paseaba. En ese momento, de acuerdo con la versión del fiscal, empuñó una pistola y le dijo: «Súbete al puto coche». Finalmente, logró escaparse del turismo.

La Voz de Galicia