
El estado profundo es en realidad un estado superficial y corrupto de la vida. La canalla habitual que comienza por casas reales y ricachones con todos los poderes, nos imponen en titulares de prensa como si nada, como si fuera un escaparate de cualquier otro producto a consumir, de moda, la pederastia, el secuestro de la democracia y la guerra, la pobreza en derechos conquistados durante décadas con grandes sacrificios por la clase obrera y la mentira como norma de ir por este campo de minas mundial de puntillas, mirando para otro lado y rezando para que no nos explote a nosotros bajo los pies pues si fuera al vecino, ¿qué importa?
Las mujeres siguen siendo asesinadas y violadas y vejadas en todos los países, a los críticos se les expulsa o se les encarcela. El rapero Pablo Hasél cumple cinco años en prisión lo que es una vergüenza nacional y un tiempo añadido como pena al ser tan joven, mientras los saca cuartos se pasean de foto en foto de la desgracia sucedida como en las vías del AVE en Córdoba por culpa de un capitalismo predador que recorta salarios, precariza el empleo y en vez de garantizar la seguridad de sus ciudadanos prioriza el ahorro de costes, la saca llena de los capitalistas y la frivolidad para que volvamos a coger con una sonrisa entera en los labios los trenes que vuelan o cualquier otra cosa. Las explicaciones de los servidores públicos, que no son más que títeres del Sistema, se limitan a cuatro ruedas de prensa y soplar a la espera de que pasen los malos vientos y la gente siga a sus series creadas ya por Inteligencia Artificial para canales de pago, alienados sin cuestionarse más.
El esperanto no progresó ni cualquier otra lengua que permita entendernos como seres humanos, hoy devenidos en gentes que quieren chupar la gamba más cara y follar más con cualquiera que pillen sin consentimiento o con un consentimiento de aquella manera, en solitario o en manada, o que pillen drogada previamente por ellos mismos o sus maridos, o con ganas de escalar o de lucir modelones por que no se enteran, pobres esas ellas, de lo que es el amor propio y lo que vale una mujer, o simplemente mujeres en la pobreza más descarada y víctimas de la trata de blancas y o de cualquier otro color de piel, de trata… Y en el caso de muchas mujeres completamente idiotizadas por la propaganda capitalista, o beneficiarias de lo
clientelar, o víctimas de un Sistema en que si te mueves no sales en foto alguna, pues el no desentonar, el que aceptan los cuernos y el daño de lo tóxico tan ricamente y los muchos roles macho en las empresas, en la política bastante y en las juergas serranas y el rollo ese de «la mala madre” que no quiere volver a casa tras jornadas de diez y mas horas mal pagadas rodeadas de acosadores puteros con olor a sudor a partir de la segunda sesión de la dura tarea… Esas mujeres que se han dejado manipular y tomar el pelo tras las enormes luchas feministas de verdad de la buena y que creen que liberarse es estar de despedidas de solteras perpetuas y borracheras, hacer como ellos, explotar a otras como ellos y tener comportamientos agresivos laborales como ellos: esos gerentes macho empleados del mes. Las hemos visto mucho, hasta en altos puestos… Y dejar que todos ellos, se aprovechen… Al respecto aconsejo el análisis certero que ha hecho de las nuevas y diversas relaciones de pareja Tamara Tenenbaum en su obra “El fin del amor”, en las que me parece que seguimos perdiendo las mujeres y aún tenemos que espabilar bastante más.
Por no hablar de los impresionantes trucos del Sistema para acabar con nuestra propia identidad y fracturarnos tras acabar supuestamente con las ideologías…
El camuflaje del patriarcado con que ellos siguen dominando es de asco y abuso sin límite.
Y sigue la fiesta porque detenidos desde la Transición que ya es bastante pesada en duración y demás, detenidos en personajes de opereta bien posicionados en despachos y escaños desde donde anuncian medidas que luego no cumplen y de las que nunca más se supo, nuestros políticos se chotean cada vez más del personal. La monserga ahora es el chiste de que se soluciona todo con coaligarse y unirse las izquierdas pero sin que sepamos para qué, qué nos prometen y qué están dispuestos a cumplir. Llega esto tras los carnavales que aprovechan los insensatos para vender muchos disfraces de Maduro cojeando y de la policía esbirro y pantomima que lo llevaba secuestrado y de lo que la Televisión pública pagada con el dinero de todos nos informa, normalizando, cual noticia, una insensata forma de ir por la vida de siempre que es hacer la gracieta el pobre disparándose en su propio pie para engrandecimiento de quienes les explotan y venden hasta a su madre y, por supuesto, ponen a la venta semejante mierda.
El acabamiento y la sociedad depravada de “La ciénaga definitiva (novela de Giorgio Manganelli) y “La ilustre degeneración” de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, se cumplen. Porque el diagnóstico está hecho y bien sabido pero hasta que explote la olla, el personal sigue votando, que es el circo, y royendo el poco pan, que es el pan y no reacciona mas que cansándose en manifestaciones y quejas sin mayores consecuencias.
Reventará.
Pero esto reventará. La propaganda mal entendida no sirve de mucho y pues mal informa, tergiversa (para eso es concebidla en los grandes despachos), no sirve de pista de cómo ni de cuándo ni de dónde comenzará o por qué gota rebosará el vaso. Lo que está claro es que el imperio contra-ataca, se quiere comer el mundo pero es el mayor síntoma de su decadencia y desnorte. El mundo cambia y este imperio se desmoronará, como el nazismo que es, en alguno de los días de “Saló o los 120 días de Sodoma” de Pasolini que estamos sufriendo. Pero un solo gigante no se lo come todo, país por país, como pretende hacernos creer con su dictadura y sus malos modos. Es esta película la que vivimos, una guarrada de degeneración y animalismo humano que es la crónica habitual de cada día, y dan ganas de vomitar. Y se vomitará.
La generación del porno y la droga multiforme que quisieran, así, en exclusiva, la que come bulos de la extrema derecha y aún siendo de barrios obreros votará a los nazi fascistas franquistas de aquí de cuyas siglas no quiero acordarme y menos mencionar, no está conformada solo por estos manipulados seres, víctimas propiciatorias, sino que también está hecha de gente preparada y con coraje que necesita empuje y verdad, de chavales asqueados y listos, a punto de despertar si no lo han hecho ya.
El reto de las generaciones más viejas es ayudarles a fortalecerse física y psíquicamente no engañando más, aun sin querer, con el cuento de la lechera, pues sin lucha no van a volver a ceder los corruptos corruptores y explotadores, ni habrá derechos, que siempre son conquistas y duras conquistas.
Lo importante es no seguir más ante las evidencias muriendo por cantos de sirenas y exigir programas a los partidos que dicen representarnos, o si no quieren, organizar alternativas pues no importa que el temporal haga más lenta y complicada la travesía, sino trazar el rumbo y saber lo que, pisando tierra, puede lograrse y, asimismo, tener muy claro lo rechazable: Los caminos que no conducen a ninguna parte. Por eso, no es “o yo o el caos”, o sea, los fusiladores perros de otros amos, sino “yo porque con esta coalición o de esta otra forma, haré esto, esto y esto…”.
Ponerse objetivos inalcanzables tampoco sirve de nada: es camino lo que hace falta, paso a paso, y sin dar más brazos a torcer en posibilísimos rampantes. Y no hay nada nuevo bajo el sol: la eterna lucha de clases. De un lado, privilegiados sádicos con tarados a sueldo desde las más altas cumbres de países potentes hasta el más cercano por vecindad, y, al otro lado, explotados, que cada vez ostentan tragaderas más grandes para nada, para que aumente la ingesta de aceite de ricino que nos proporcionan para humillarnos y dejarnos sin fuerzas. Pero somos más. Y la verdad es que se puede, por más que hasta esa verdad la hayan convertido en eslogan y hasta nombre de partido fallido los de siempre, los que cooptan y coartan y creen mandar para siempre jamás.
Por dónde empezar
El mundo y España en su singularidad necesitan una auditoria de situación para empezar y los partidos en coalición o no en el Gobierno tienen a mano muchos datos: estado de situación judicial, sanitaria, escolar y cultural, financiación de partidos y subvenciones, sumideros por donde se va el dinero y cómo canalizarlo de manera adecuada, de la manera conveniente a la mayoría de ciudadanos. Además: Ni un político más que sea acosador, cantamañanas o perezoso en modo “curro lo justo” y funcionarios ya al servicio de los ciudadanos, no como lo que creen ser, intocables…
Hace falta esta auditoría como en cualquier empresa que quiere dar un golpe de timón para mejorar resultados: primero situación, retrato formal y documentado de qué pasa y por qué y posteriormente, acción, reparación de las goteras y a otra cosa. Forma parte, además, de las acciones que el amito USA sin duda deja hacer pues no le importa si son blancos o negros los gatos, como dijo el facho-gladio, Felipe González, siempre que cacen ratones, es decir, que le dejen el cortijo en paz, sin guerras ni guerrillas, ni alborotadores como los abascales de turno a los que tienen de coco que viene y asusta babis o la bruja del tren de las brujas, o los feijocitos que no saben inglés y molestan en Europa, además, son tan penosos como la Corina y todos los chupa recursos nacionales de la gusanera latinoamericana. Es decir, son cuestiones muchas, donde hay un amplio margen de maniobra nacional y muchos deberes pendientes desde que casi todas las izquierdas renunciaron a serlo y pactaron acunar a los hijos de los franquistas y amamantarlos en su seno, increíblemente…
De las acciones que son legítimas y posibles y democráticas y justas y seguramente entendibles por el muñeco mayor de Trump y sus secuaces que llevan el mundo como una Sociedad Anónima cualquiera con la venta de esclavos y el derecho de Herodes por delante, con sus guerras biológicas en pleno desarrollo y las armas de las que no informan, matando cualquier esperanza, se puede hablar largo y tendido. Pues ahí está, por ejemplo, la reforma necesaria y justa de la Justicia española, que es de risa, o las entradas por la puerta designada para los hijos de papá y abuelo facho o bisabuelo ya… a determinados lugares importantes como el Banco de España, con sus academias ad hoc para el propósito, lo que salió en prensa pero se acalló rápido… O quien maneja los medios de comunicación y por qué en determinados lugares sensibles se sigue dando rango y trabajo siendo empresas semipúblicas a los que se plantan en Ferraz a pedir que muera el presidente votado porque lo quieren echar por las botas… Otra vez…
El pelado de Trump, el fiestero amigo del pedófilo ahorcado en prisión, ya tiene bastante con sus matanzas: las encargadas por el club nazisionista y anglocorrupto nazi también y los otros ricachos: Los niños de Gaza, los niños de Cuba, los misteriosos planes que se ven venir, el rearme, la barbarie retuiteada…
Nada sino la voluntad y las manos juntas de tanta gente, el puño en alto, la energía sin palabrería huera, la munición que representamos las mayorías que estamos hasta el gorro… Y mucho ojo para entender que, como siempre en la historia, los que se están cargando la democracia, los que ya se han cargado la democracia y hasta la socialdemocracia, son ellos: Esos golfos emparentados, con un denominador común: comen carne humana y son unos nazis, sean sionistas, terraplanistas, partidarios de Trump o sus contrarios, los más liberales que quieren también salirse de la OTAN y hacer el caldo gordo con ejércitos y gaitas pagadas por los europeos que ya tenía previsto hace décadas el Amo; o vayan al Bilderberg o a cualquier otro club privado. Todo distracciones. La verdad está a la vista. No podemos seguir así y hay muchas más vueltas de tuerca preparadas en este suplicio de garrote vil. ¿Qué hacer?: qué no hacer para empezar: seguir pacientes tragando nueva propaganda electoral sin exigir gestión, objetivos y cumplimiento a los nuestros. O romper con quienes, definitivamente, nos siguen tomando el pelo, son parte del juego de los millonarios por acción u omisión, y a los que no les da la gana cambiar.
*Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista