Archivo de la etiqueta: Enriqueta de la Cruz

La banalización del mal y lo mal que lo hemos hecho, por Enriqueta de la Cruz* 

Me duele España y su incultura, su trágala y seguidismo de la «moda» impuesta, retuiteada y premiada por los intereses de siempre. De un erial, de un desierto ¿qué esperar? Desde Aub, don Max, los intelectuales de La Segunda República y las misiones pedagógicas y La Barraca, las becas internacionales, de ampliación de estudios, lo poco arrancado con luchas y vidas: desperdiciado, parece ser… O eso se quiere y se paga y premia: la desidia, la no superación, la contaminación de la corrupción y la impasibilidad, el «¿y qué pasa?», el todo da igual y el todo es igual: ¡Mentira!

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La mala reputación, por Enriqueta de la Cruz*

Ha hecho y colocado cerca del palacio real inglés (los palacios son siempre del pueblo y pagados por el aunque se digan reales) una estatua Banksy (*).

Genial y gracias. Ha resumido todo lo que no ocurre, la totalidad. Se ve: Un hombre poderoso, sacando pecho en su pedestal, con la visión tapada por su bandera y a punto de pegarse una leche. Las banderas nos tapan la visión, como muchas cosas y los pedestales son peligrosos, los trajes del hombre ejecutivo ensimismado, un uniforme desde el que se dan órdenes criminales en empresas, en despachos… Nada decente… Un camarada me dijo un día: «Yo estoy deseando colgar mi bandera tricolor en cuanto se proclame la República democrática de España».

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La izquierda y el laberinto del fauno, por Enriqueta de la Cruz*

La izquierda organizada más poderosa y con aún mucho más posibilidades de las que parece y más militantes y simpatizantes que a la de tres se van a multiplicar, debe, sin más dilación, abordar la salida del laberinto. No hace falta inventar, hace falta voluntad y coraje para desapolillar y sacar de su gran reserva lo que supo e hizo de bueno. Y lo que aún hace. Debe ponerlo en valor. Es creerse la importancia de lo que es, lo importante de lo que aún aporta, que para nada esto está fuera de tiempo o lugar, lo imprescindible que es en estas horas ciegas y aciagas para la humanidad.

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Lo que hacen lo que no hacen y el centrar (por última vez) un discurso pro despiste total, por Enriqueta de la Cruz*

Celebro con orgullo de país vanguardista en tantas cosas, la regularización de cada ser humano que se refugia huyendo de la pobreza y la rapiña de todos los pueblos egoístas y predadores, de la guerra que alimentamos pese al «no» presidencial de Pedro Sánchez, España, dicen fuentes fiables, apoyando la guerra con drones que salen del Madrid de Ayuso la trumpiana, la paleta abulense, de un Ávila preciosa de santa Teresa que se sacudió su polvo, pero también cuna de tanto falangista de gatillo fácil y delatores del fascismo del 36, señora reina del discurso plano, agresivo y faltón, delincuencial al insultar a países democráticos llamándoles países narcos sin «saber» ni explicarnos cuánta droga circula por su Comunidad y por qué, drones con los que Ucrania mata rusos a los que debemos el coraje de la defensa de la España, de su democracia frente al fascismo y también la liberación de Europa del nazismo con una cifra récord y millonaria de muertos que pusieron. Mejor dicho, son los líderes de las naciones mal gobernadas, consentidos por sus pueblos, los que provocan desgracias. Alemania tiene ya un récord de recortes en Sanidad mientras crece el gasto para la guerra.

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Como ganó el gallo negro…, por Enriqueta de la Cruz*

Tuve el honor de compartir redacción con el autor de la canción emblemática «Gallo rojo, gallo negro» y tremendamente certera, o sea, con Chicho Sánchez Ferlosio… Ya era él muy mayor, con todo su recorrido de vida y trayectoria a cuestas, y yo, demasiado niña para valorarlo en lo que valía, ese encuentro causal de la vida… Porque no hay casualidades…
No fue mucho después cuanto escuché a fondo su canción. Si hubiera ganado el gallo rojo, compañero, efectivamente, otro gallo cantaría. Como ganó el gallo negro, esta mierda que vivimos, de pactos corrupción y bellaquería, mentiras y más pobreza de parné y de las cabezas, es la que se preveía…

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Hay que proclamar la Tercera República pero ¡ya!, Enriqueta de la Cruz*

Con los peligros encima y los riesgos a una guerra mundial, en una posición geoestratégica de primera, con bases norteamericanas en nuestro suelo, submarinos norteamericanos en nuestras aguas e instalaciones secretas o discretas, norteamericanas, de las que no tenemos ni idea de su verdadera importancia y lo que significan en realidad, qué amenaza son para la población…  Con todo ello que son todo cosas que pueden hacernos blanco cierto de la furia de cualquiera que se sienta acosado y haya o vaya a ser agredido por el imperio enloquecido… Con los peligros ahí, empecemos a tomar medidas.

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Que lidere la Tercera (Con un poco de humor. O no), por Enriqueta de la Cruz* 

No hombre. No. Pedro Sánchez, que sabe inglés y es un gentleman bien educado frente a ese otro de un tal PP del que nadie recuerda el nombre, con esa cara de disgusto, que no es bien tolerado por la von der Leyen ni por nadie en Europa…. Pedro, for president, pero de la Tercera. No de la Unión Europea, como sugieren por ahí haciéndole el camino… De la Tercera.
Es comentado en embajadas, que el buen mozo es de flipar, que le ha caído la del pulpo y le crecen los enanos y pese a ello resiste y pese a que se está dejando la salud en desvelos, no se acaba de desgastar ni chuchurrir, ni chirría ni tiene un mal tono. ¡Vamos, si parece que sale de Eton!, y le quedan fuerzas hasta para pasear a los perros. Y todo porque no tiene rival no hay alternativas, o sea. No hay recambios. «Ánimo, Pedro, tú puedes». Otro poco más.

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Días reivindicativos. Siempre es 8M, por Enriqueta de la Cruz*

La pasada conmemoración del día internacional de la mujer trabajadora, (se dice ahora solo «de la mujer» pero implica «trabajadora», aparte de lo histórico de la fecha, pues ¿cuándo no es una mujer trabajadora en sus diferentes campos de batalla de cada día?), nos ha dejado claro que la lucha legítima por la igualdad y derechos de la mitad o más de la poblacion mundial se abre camino. No es de ahora, no es de anteayer. Es una lucha infatigable marcada por la muerte de cientos de mujeres y sus hijos.

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El rey y su muerte, Enriqueta de la Cruz*

El sin mérito ha empezado a trabajar otra vez. Vaya, vaya. Los suyos, que son todos los que bien viven así, a costa del pueblo y rodeándose de un ilusorio cometido vital, cual corte versallesca, han iniciado una nueva operación blanqueo. Objetivo: que le paguemos al tal el sepelio y todas las pompas en España y muera con el honor que no tiene este presunto ladrón y demostrado putero.

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Comerse el mundo, por Enriqueta de la Cruz*

El estado profundo es en realidad un estado superficial y corrupto de la vida. La canalla habitual que comienza por casas reales y ricachones con todos los poderes, nos imponen en titulares de prensa como si nada, como si fuera un escaparate de cualquier otro producto a consumir, de moda, la pederastia, el secuestro de la democracia y la guerra, la pobreza en derechos conquistados durante décadas con grandes sacrificios por la clase obrera y la mentira como norma de ir por este campo de minas mundial de puntillas, mirando para otro lado y rezando para que no nos explote a nosotros bajo los pies pues si fuera al vecino, ¿qué importa?

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El borbonear, pisar, odiar y pasar por la vida sin más… Y mientras… crímenes en Gaza, por E. de la Cruz*

En estos días de eventos y celebraciones como la victoria aliada contra el nazismo criminal, con la participación inestimable de la Unión Soviética, nunca se olvide; en estos tiempos en que sigue criminal el Genocidio en Gaza, con crueldad máxima y hambruna intolerable, en que los ciudadanos europeos se levantan en protesta masiva por este horror, contra este espeluznante y antihumano horror, y se levantan igual en múltiples protestas añadidas ante otras formas de matarnos a otros millones de ciudadanos: pérdida de músculo y financiación y recursos y decencia con consecuencias nefastas para nuestra salud: por una Sanidad Pública potente y no decadente, por la Enseñanza de calidad, pública, por techo y trabajo, por pan y cultura…, estos “panaderos” del XXI, hijos de los “panaderos” llevados a París y que intentaron huir en la noche de Varennes,  “grandes putos y putas del capital, de su estómago e intereses corruptos” (como los denomina un conocido de ellos), siguen burlando la justicia y la paz.

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Era él, era a él, por Enriqueta de la Cruz*

Hoy tenía que salir en la foto, soberbio. Encolerizado soberano, y mandando, frente a las pobres familias de un atentado del capitalismo y los corruptos. Con las manos abiertas, no de acogida, de rabia y sí, de pura soberbia.

Las fotos venden y son rentables, incluso encima del sufrimiento y los cadáveres las aconsejan los asesores y ellos las imponen, los señores del medievo, esqueletos del anquilosamiento tena, hidra, serpiente mortífera.

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Desprecio y maravilla, por Enriqueta de la Cruz*

Mientras se van los mejores y las mejores y crece la indignación popular sin flema, sin fuerza aún, sin una decisión firme de despertar, me acuerdo de este título de un poemario tremendo del gran Alberti: “Desprecio y Maravilla”. Luego fue todo distinto, vino la foto con Aznar, como la rendición de bajar la cabeza ante un premio dinerario, ante el Borbón, de Goytisolo, como ahora la decepción final de ese Serrat baboso ante la Monarquía que llamaba a tirar a golpes el procés, las urnas, los intentos de expresión, él, incoherente hablando de una democracia que es con reyes como lo que se decía de aquél Fraga y sus bragas. No, pajarito que vuelas tan miserablemente, ya no nos vas a gustar.

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Cuando despedimos a los republicanos españoles, por Enriqueta de la Cruz* 

Este verano y principio de otoño ha sido de despedidas.

Estoy en Paris para rendir homenaje y dar el último adiós a Daniel Serrano un republicano de Torre de Esteban Hambrán España. residente en Francia desde décadas, donde ha sido feliz, en Bovigny, junto a su mujer (mientras ella vivió) y a su hija Rose-Marie hasta sus últimos momentos. Había cumplido 104 años. 

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La cansina manía de tapar con sedas y boato la inmundicia, por Enriqueta de la Cruz*

La novela “Memoria vigilada” que publiqué hace unos años se iba a llamar “Zapatos limpios sobre charcos de sangre”. Un gran renombrado de una gran editorial quería utilizar este nombre para otra obra aunque no le autoricé porque era para lo que era, para señalar clarísimamente lo que aún pervive: el cinismo de limpiar y seguir dando esplendor a una monarquía en decadencia, bien podrida y ostensiblemente insultante, mientras los huesos de los fusilados siguen ahí en las cunetas y llenan de sangre los zapatos, impolutos en apariencia, de tantos. Mientras la clase política vive en su mundo autista y el dinero sigue aumentando con las guerras y el caos se extiende en forma de autoliquidación del Estado, la estabilidad mínima de subsistencia y la ausencia de pensamiento racional.

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