
Con los peligros encima y los riesgos a una guerra mundial, en una posición geoestratégica de primera, con bases norteamericanas en nuestro suelo, submarinos norteamericanos en nuestras aguas e instalaciones secretas o discretas, norteamericanas, de las que no tenemos ni idea de su verdadera importancia y lo que significan en realidad, qué amenaza son para la población… Con todo ello que son todo cosas que pueden hacernos blanco cierto de la furia de cualquiera que se sienta acosado y haya o vaya a ser agredido por el imperio enloquecido… Con los peligros ahí, empecemos a tomar medidas.
Me sumo, con el rotundo propósito de llevarlo a cabo hasta mis últimas fuerzas y más allá, a lo que ha dicho Cantona: «Ninguno de mis hijos irá a la guerra».
Como ha añadido: «Me gustaría crear una ley internacional por la cual si un presidente decide ir a la guerra, tendría que ser el primero en ir al frente». A mí también y deberíamos estar a ello.
Éric Cantona es un futbolista antifascista. Es hijo de republicanos españoles, exiliados en Francia. Dejo abajo un enlace de sus declaraciones.
A la población, ordenada, pacíficamente y como una sola voz, no nos va a quedar más remedio que tomar decisiones y tomarse muy en serio lo de no quedarnos de brazos cruzados a esperar hasta perecer.
Situación
En España estos peligros no solo nos encuentran súbditos de un imperio voraz y asesino que quiere dominar el mundo entero junto a los ortodoxos del nazi-sionismo. No solo nos encuentran teniendo que rendir pleitesía a estos amos, lo que es fruto de los pactos rastreros y las concesiones que tuvo que hacer para solo su propio propósito criminal, Franco, vendiendo a España como portaviones y sede estratégica de bases norteamericanas, como país a comer por el predador capitalismo de extracción de recursos y conformador de una «cultura» de rapiña y pérdida de identidad, hasta personal.
(Lo que fue siendo eso que se atribuye al «socialista» Alfonso Guerra de «A España no la va a reconocer ni la madre que la parió» ha seguido su curso hasta convertirnos en el país de los experimentos de obediencia y el más fanatic comprador de la doctrina woke de ingeniería social).
Nos encuentra en un aún posfranquismo transicional jodido y que ha concluido a base de tanto festejo, mentiras y cintas de Hollywood, en un amasijo de todo revuelto que ya a algunas personas cuesta identificar a esta izquierda y a esta derecha con algo claro de lo suyo, de manera que como la derecha pide vivienda y trabajo para los pobres, pareciera de izquierdas y pareciera ser de izquierdas el decir que los menores creciditos pueden elegir tener sexo con quienes quieran. Y que aclarar que no, y que hay que proteger a la infancia, es ser de VOX y que VOX, porque lo quiera instrumento el Sistema que siempre ha instrumentalizado el fascismo, pues tiene el monopolio de defender ciertas cosas sin que nadie le entre en el negocio… Que el populismo con su están ganándose a la juventud, infantilizada previamente y noqueada previamente y jodida muy a propósito previamente, sin soluciones reales, es sinónimo de que la juventud sea masivamente facha. Jodida está, pero no es masivamente facha, solo exige soluciones legítimas que antes proveía una izquierda que reclamaba o arrancaba derechos y ahora, pisando moqueta y muy apesebrada y aburguesada y con la cartilla leída como está, no dota. Porque sí, porque ese negocio de VOX no se toca, porque lo dice el Sistema si es que esta izquierda quiere salir en la foto… Obviamente, esos fachos son la bruja de la casita de chocolate que quiere engordar a la juventud con sus promesas de golosina fácil para enjaulados y comérselos vivos y si no, mantenerlos más esclavos aún.
A estos efectos, los peligros, sí, nos encuentran con una izquierda que no está, pues no reacciona y hay que resucitarla de su zombismo o crear otros órganos operativos y eficaces como venimos diciendo hace tiempo.
Así nos encuentran las cosas. Pero hay más. Nos encuentran con una Monarquía peligrosa, cara, heredada y restaurada desde el franquismo, con unos golpistas en ciernes dispuestos a matar por ella y sobre todo pa seguir ricachos ellos y sus cachorros y gobernar a cualquier precio.
Estamos expuestos a cualquier desvarío con un gobierno multiforme cansado y con una oposición incapaz, irresponsable, zafia, heredera de las peorcitas cosas: machismo, tradición en la España de Cid e Inquisición donde los propios padres de sayo y disfraz católico se subieron tradicionalmente los idem para guerrear y llamaron al golpe de Estado y lo prepararon… Donde desde el poder de la Justicia se acosa a la democracia en lo reciente y donde se permite amenazar de muerte al presidente elegido por los votos.
Más que un grito
En este contexto comienzan los festejos de abril y la conmemoración de la República segunda será pronto. Está bien. La memoria no debe perderse. Pero realmente ya está la gente concluyendo (cada vez más gente) que hay que focalizar en la tercera, la necesitamos más que agua de mayo. Ya cayó bastante agua. Y de Semana Santa y ferias de zampar y zampar, tripita llena y masa gris en negro y sin alimento cultural digno de mención, de bailoteo como si aquí no pasara más nada… de eso, estamos hasta la punta del capirote.
Probablemente se preparen manis potentes, habrá gritos-consigna fuertes, como para tomarlos en serio, escucharlos quienes deberían hacerlo. Será más reivindicativo este abril que el de otros años, sí, porque crece el cabreo, pero hace falta más: Proclamarla, la República.
Salir a decir que no, que ya se acabe la tontería y la bromaza de la guerra y la vida difícil, cuando podía ser de otro modo, no es suficiente. La única alternativa es construcción republicana y mojarse en esto. Es traer la República que es por donde se empieza, es el basamento, el romper con la dinámica que nos arruina.
No queda otra que construir a partir de un modelo de soberanía de país y de pueblo. Montar el edificio demolido con determinación y entrega, con la modernidad que requieren los tiempos y la seriedad que no se ha tenido en todos estos lustros.
Basta de trampas y de lujos que no están al alcance de los bolsillos patrios. Basta de burócratas ociosos, de la política que solo busca el voto y el sillón, de la propia Monarquía. Siempre son un lujo, siempre y en tiempos de escasez para tantísimas personas, lujo intolerable.
La serenidad, la sensatez, el coraje, la honradez, las renuncias, el dejar de poner velas a la santa estupidez de esta era de idiotas inducida por el Sistema pútrido, deben marcar la travesía hacia otro modelo de calidad y solidaridad justa, no de caridad de nadie ni impostura de nadie.
Proclamar la República en un grito de posibles y hacerlo de inmediato realidad para: no esperar colas de meses y hasta años para tratar adecuadamente una enfermedad, ni toparse con malos modos en ventanillas de servicios públicos, no sacar a las cinco del cole a salvajes consentidos que han amenazado hasta de muerte a la profe o a sus propios padres y se chatean para una violación en grupo imaginaria que años más tarde pudiera ser comisión de delito cierto.
Currar para algo
Que ningún miembro de la justicia pueda amenazar la democracia a un presidente y a una sociedad, acojonarla.
Que sea de libre acceso para todos según sus necesidades y posibilidades. Sí, la justicia, y no un negocio de abogados y demás, inalcanzable.
Que ningún día sea un horror, una barrera de obstáculos, un desperdicio, un vacío, un fraude, una incitación a la alienación, la insatisfacción y el suicidio.
Que la política no se quede en titulares de medidas que nunca llegan y los viejos puedan morir atendidos sin sufrimiento y vivir con respeto, acompañados, con calidad y no como deshechos tras haberlo dado todo.
Que ningún putero tenga locales abiertos donde sigan tomándose copas gratis nuestros polis o guardias civiles, que habrán de vigilar y frenar la trata de personas, que ningún ciudadano pueda salir de rositas de un maltrato, que no nos pasemos las tardes flotando con el perreo y anestesiados con cualquier gilipollez.
Que vivamos sin escudarnos en el Santísimo egoísmo de nuestra misericordia victimista y la marcha del «aquí todo vale» y «esto es ingobernable» (excusas).
Currar desde el minuto uno para que la educación produzca frutos: hijos bien instruidos y preparados, no para el oportunismo, el ventajismo, la escalada rastrera que se vive hoy como lo más de lo más; para la habilidad maniobrera, sino para su crecimiento como ciudadanos y el crecimiento de todos, con desarrollo de su pleno derecho a ser libre pensadores con criterio propio, no marionetas de los chorras y sus chorradas, sin pena de cancelación. Que se sientan fuertes y queridos y apoyados, no seres de cristal acosados y acosadores.
El cuidado de todos ha de empezar en la infancia y adolescencia, para formar dignos hombres y mujeres que afronten con herramientas fiables los tiempos duros que pueden durar más de la cuenta. Preparados y preparándose para una independencia adulta funcional de calidad, que les permita abordar sus responsabilidades de adulto dejando las casas paternas y maternas jóvenes, sin que crean que las gallinas hablan como en las redes y aquí se llega a la cima sin esfuerzo con un toque en el clic multiplicado por todos los medios de las apuestas on line, o que crear su espacio sea cero compromiso y mucha tía a disposición o tío… Sin que crean a los treinta que los calzoncillos y las braguitas tienen pies y van del suelo de su habitación a la lavadora y de esta, y dobladitos, a su cajón.
Y mucho gasto social, nunca militar. Y los militares al servicio del pueblo, nunca al mantenimiento de un rey aunque sea con derramamiento de sangre, que es la forma fina de decir con crímenes y asesinatos de sus conciudadanos. Eso nunca más. Quitar de la cabeza esto y que nadie crea que se puede subir a las barbas de una democracia de la voluntad popular. Ya hemos tenido bastante con dictador y monarquía (son más de 80 años).
En un abrazo de paz, en un reclamo de justicia y gasto para lo social, nunca para armas, desde este año… República