Treinta mil trabajadores del metal de Cádiz están en huelga desde este dieciocho de junio como paso previo a una huelga indefinida. CCOO y UGT han convocado la huelga después de fracasar las negociaciones con la Federación de Empresarios del Metal de la Provincia de Cádiz (FEMCA) sobre un nuevo convenio colectivo.
Ante la inminencia de la huelga del metal y las continuas menciones de la prensa a nuestro sindicato, queremos dejar claro que:
CTM no es convocante de la huelga prevista para los próximos días. Lo que no quiere decir que estemos en desacuerdo con dicha convocatoria. La negativa de la patronal a firmar el convenio caducado, es más que suficiente motivo. Pero, lamentablemente, son muchos más las causas para que los y las trabajadoras del metal salgamos a la calle para reivindicar nuestros derechos.
“El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente” dijo Lord Acton, y no recuerdo a nadie que se lo haya discutido. Ahora no hay absolutismos como los del XIX, pero sí poderes políticos, económicos, judiciales… y corrupciones por todas partes.
Con enorme pesar y una inmensa rabia que enturbia la mirada, pero nunca la razón, nos despedimos de Egipto. La guerra contra la barbarie y el mal lleva años fraguándose y es un camino largo, difícil, tortuoso. Hemos ganado la batalla de la honestidad y la fraternidad, hemos conseguido que, por primera vez en la historia de la humanidad, los pueblos de todos los rincones del mundo se unan en un objetivo común: parar una guerra genocida, un asesinato de miles de personas inocentes, desarmadas, cuyo único delito es haber nacido en un lugar equivocado, en querer vivir y morir en la tierra que siempre fue suya, en la que están enterrados sus ancestros y de la que, desde hace muchos muchos años (la primera oleada de judíos a Palestina data de 1881) pretenden expulsarles fuerzas extranjeras.
Con la mochila o una maleta llena de esperanza e ilusión pusieron rumbo a Gaza los pasados 11 y 12 de junio delegaciones de treinta y tres países precedentes de todos los rincones del planeta. Finlandeses, noruegos, argentinos, chilenos, españoles, franceses, alemanes, italianos, tunecinos, australianos (ver mapa)… traían en sus maletas un solo mandato: parar el genocidio de un pueblo, la impune masacre de niños, mujeres, jóvenes, hombres… tan indefensos como inocentes.
Imágenes televisivas nos devuelven un pequeño aunque escalofriante bosquejo de lo que está pasando en Gaza: el exterminio de un pueblo ante los ojos y la indiferencia o impotencia del resto de los pueblos para detenerlo. Pero no es exactamente así: el genocidio de Gaza está poniendo en evidencia el abismo existente entre los pueblos movidos por ese profundo sentido de fraternidad, siempre presente, y la sociedad de los elegidos como representantes y gestores.
Móstoles no se merece ser una ciudad abandonada a la corrupción del PP (no nos olvidamos de la mafia de Daniel Ortiz), que desvía 175.000€ públicos para comprar banderas mientras los barrios se degradan ante nuestros ojos, y cuyo gobierno se arrastra ante el corrupto mayor del reino: Felipe. MÓSTOLES NO TIENE REY.
La desafección, cada vez mayor, de las clases obrera y popular, hacia partidos y sindicatos es un hecho incontestable y se debe a una combinación de factores estructurales, políticos y culturales. El movimiento republicano no es ajeno a esa desafección.
Cuando echamos la vista atrás para observar la patética maniobra de “salvamento de la monarquía, puesta en marcha en el convulso año 2014, tras décadas de degradación de su imagen pública, es fácil caer en la idealización y la simplificación de los hechos. Sin embargo, es fundamental no perder la perspectiva real de los acontecimientos, pues ahora, a la vuelta de estos 11 años, hay fuerzas políticas especialmente interesadas en construir una versión de la historia —el famoso “relato” tan de moda—, orientada a salvar su propia imagen y presentarse como lo que nunca han sido ni son.
En estos días de eventos y celebraciones como la victoria aliada contra el nazismo criminal, con la participación inestimable de la Unión Soviética, nunca se olvide; en estos tiempos en que sigue criminal el Genocidio en Gaza, con crueldad máxima y hambruna intolerable, en que los ciudadanos europeos se levantan en protesta masiva por este horror, contra este espeluznante y antihumano horror, y se levantan igual en múltiples protestas añadidas ante otras formas de matarnos a otros millones de ciudadanos: pérdida de músculo y financiación y recursos y decencia con consecuencias nefastas para nuestra salud: por una Sanidad Pública potente y no decadente, por la Enseñanza de calidad, pública, por techo y trabajo, por pan y cultura…, estos “panaderos” del XXI, hijos de los “panaderos” llevados a París y que intentaron huir en la noche de Varennes, “grandes putos y putas del capital, de su estómago e intereses corruptos” (como los denomina un conocido de ellos), siguen burlando la justicia y la paz.
La memoria democrática de nuestro país está llena de historias personales verdaderamente interesantes, curiosas, sorprendentes y, muchas veces, increíbles pero ciertas. Por eso, cada testimonio en primera persona de lo que fue la vida bajo la dictadura fascista en España es un tesoro que debemos recoger y cuidar con especial atención, sobre todo cuando ya hemos perdido tantas y tantas historias debido al miedo, a la vergüenza y al simple paso del tiempo. Por eso, el trabajo de Pepe Galán y su compañera Julieta Pérez tiene una importancia de primer nivel como documento, pero tiene una importancia humana aún mayor.
El pasado 6 de mayo César Rodríguez Placeres entrevistó en Radio San Borondón a Enriqueta de la Cruz, periodista y escritora de reconocida trayectoria, presidenta de ACMYR Asociación Civil Milicia y República, que ha trabajado en medios como Radio Nacional, Cambio 16, Tribuna, Nuevo Lunes, diario Ya y Radio 80 y está especializada en temas de Política, Economía, Laboral y Sociedad.
Felipe VI y su consorte Letizia han viajado este domingo a Austria, al campo de concentración de Mauthausen, en el 80º aniversario de su liberación. Entre 1940 y 1945, 7.251 personas —en su mayoría exiliados tras la Guerra Civil— fueron recluidos en Mauthausen y en su campo anexo, Gusen. De ellos, más de 4.500 murieron en condiciones extremas, víctimas del hambre, los trabajos forzados, los experimentos médicos y la brutalidad del régimen nazi. En el paseo, tuvieron que escuchar varios «Viva la República» y «España, mañana, será republicana» ante la mirada de los guardaespaldas de los borbones.
Una carta póstuma revela una conversación telefónica entre el ahora rey emérito, el gobierno civil de Navarra José Luis de Gordoa y Ramón Merino, dirigente de la UNE (Unión Nacional Española), horas antes de los trágicos sucesos
El padre de Felipe VI ha presentado una demanda contra Revilla porque no le gusta lo que ahora opina de él. “El ‘fugao’ ha sido mi mayor decepción”, acaba de pregonar en la Festa de Troita de A Pontenova.
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