Los primeros diputados de la República por Albacete, por Eduardo Montagut


Albacete tenía asignados siete escaños en las elecciones a Cortes Constituyentes de junio de 1931. Los que fueron elegidos formaban parte de partidos favorables a la República.

El candidato que sacó más votos fue Antonio Velao Oñate (1884-1959) con 45.226. Pertenecía a Acción Republicana, el partido de Azaña. El madrileño Velao Oñate fue ingeniero de profesión. También fue elegido diputado por Izquierda Republica en las elecciones de febrero de 1936. Desempeñó la cartera de Obras Públicas entre mayo y septiembre de 1939, y luego entre abril de 1939 y el final de la guerra. Pudo marchar al exilio, falleciendo en México.

El segundo candidato elegido pertenecía al PSOE. Se trataba de Antonio Fabra Ribas, que obtuvo 45.030 sufragios. Estamos hablando de un personaje histórico y fundamental del socialismo español, escritor, periodista, sindicalista y un hombre que desplegó una intensa actividad hasta el final de sus días. Nació en Reus en 1879. Estudió Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad de Barcelona, y residió a principios de siglo en varios países europeos, impartiendo clases en distintas capitales. Llegó a ingresar en el Partido Laborista. En Alemania asistió a la Conferencia Internacional de Juventudes Socialistas y colaboró en la prensa socialdemócrata. En París trabajó con Jaurès en L`Humanité. En 1908 regresó a Barcelona y colaboró en la reorganización de la Federación Socialista Catalana y en distintas publicaciones junto con otro histórico del socialismo catalán, Josep Comaposada. Asistió a diversos congresos de la Segunda Internacional y del PSOE. Colaboró en la creación del Grupo Socialista Español en París. Fue candidato socialista al Congreso en distintas ocasiones en tiempos de Alfonso XIII. Trabajó en el Instituto de Reformas Sociales en Madrid. Aunque era partidario de la Tercera Internacional no votó a favor del ingreso del PSOE en la misma en 1921. Siguió siendo un activo escritor en periódicos como El Socialista, El Sol, y la Revista Internacional del Trabajo, entre otros. Fue corresponsal de la OIT en España. Acompañó como traductor a Largo Caballero en el extranjero. Impartió clases en la Escuela Social de Madrid. Se vinculó al cooperativismo y a la UGT. En el Congreso, una vez elegido por Albacete, trabajó en la Comisión de Estado. Fue nombrado por Largo Caballero director general de Trabajo y luego subsecretario del Ministerio de Trabajo. Fue miembro de las Comisiones Ejecutivas del PSOE y de la UGT. En la guerra tuvo importantes responsabilidades diplomáticas. Al terminar la contienda se exilió en Sudamérica, impartiendo clases en Universidades y centros educativos de Colombia y Venezuela, además de ocupar responsabilidades funcionariales en el segundo país. Regresó a España en 1950 gracias a Gregorio Marañón, aunque fue procesado y condenado a once años de confinamiento, y aún así pudo fundar el Centro de Estudios Cooperativos de Barcelona dos años después. Moriría en 1958 en Cambrils.

Acción Republicana tuvo otro de sus miembros como diputado por Albacete. Estamos hablando de Esteban Mirasol Ruiz, que consiguió 43.243 votos. También fue diputado en 1936 por Izquierda Republicana por Albacete. Mirasol fue masón y por eso fue encausado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo.

El cuarto elegido por Albacete fue el miembro del Partido Radical, Edmundo Alfaro Gironda, con 42.489 votos. Alfaro Gironda era natural de Yeste, donde nació en 1890. Era abogado y miembro de una familia nobiliaria albaceteña con mucho poder económico y político en la zona de Yeste. Su abuelo, Antonio Alfaro y Jiménez, había sido diputado en 1873. Su hermano, Antonio Alfaro, también radical, fue diputado provincial entre 1919 y 1923, vicepresidente de la Diputación de Albacete, además de vocal de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Edmundo Alfaro Gironda, por lo tanto, disfrutaba de una gran fortuna tanto vinculada a la tierra -su padre y los dos hermanos eran grandes terratenientes- como a algunos negocios, como el de representación de coches, aunque se gastaría parte de ella en el Partido Radical. Saldría también como diputado en 1933 y fue elegido secretario del Congreso en la legislatura que terminó en 1935. Parece ser que por su dedicación y contribución al radicalismo se le prometió el cargo de gobernador en Guinea, y que solicitó a Lerroux, pero que no consiguió. En tierras de la propiedad de su familia en Yeste tuvieron lugar unos terribles hechos violentos en mayo de 1936, motivados por la ocupación de las mismas. Antonio Alfaro Gironda fue arrestado y fusilado en Jaén al estallar la guerra, aunque por otras fuentes pudo ser en Albacete. Por su parte, nuestro protagonista murió en Albacete en ese mismo año. No hemos encontrado referencias a la causa de su muerte, pero presumiblemente fue víctima de la represión republicana.

Rodolfo Viñas Marcos (1887-1947), miembro del PSOE, salió elegido con 40.964 votos. Granadino de nacimiento se vinculó muy pronto a Almería donde aprendió a ser impresor y donde creó un semanario. Sus preocupaciones sociales comenzaron cuando trabajó de ferroviario, llegando a ser uno de los principales sindicalistas de la UGT en este ramo en el sur de España. Al ser expulsado de su trabajo por la huelga ferroviaria de 1912 se dedicó al periodismo en distintas publicaciones almerienses. También impulsó el sindicalismo minero de Almería. Ingresó en la Masonería. En el Congreso, una vez elegido diputado por Albacete, se dedicó a trabajar en la Comisión de Marina. Fue secretario de los subsecretarios de Trabajo Luis Ararquistáin y Antonio Fabra Ribas. También trabajó en el Instituto Social de la Marina y luego se vinculó al mundo del cooperativismo. En la guerra civil se dedicó a tareas de abastecimiento en Chamartín de la Rosa, población al norte de Madrid. Se exilió en Francia donde siguió militando activamente y trabajando para el Gobierno de la República Española. Murió en París.

Fernando Coca y González de Saavedra fue elegido diputado por 26.859 votos, pero en la segunda vuelta, al no haber podido alcanzar el 20% del número de votantes en la primera elección. Pertenecía a Acción Republicana, la formación política que más diputados tuvo en esa primera legislatura en Albacete. Coca nació en Mairena del Alcor en 1883. Fue un destacado médico, que fundó la revista La Medicina Íbera, publicación semanal. Fue amigo y compañero de Gregorio Marañón, y ocupó responsabilidades en el Colegio de Médicos de Madrid, profesor del Laboratorio Municipal y de otras instituciones médicas, además de tener abierta consulta privada en el barrio de Salamanca. Coca se vinculó al republicanismo cerca de Azaña en Acción Republicana. Fue elegido concejal por el distrito de Chamberí en las decisivas elecciones municipales de abril de 1931. Como diputado en la primera legislatura republicana trabajó en la Comisión de Cuentas y Pensiones y en la Comisión de Gobernación, sin dejar sus responsabilidades municipales madrileñas. Coca fue caballero de la Legión de Honor y recibió honores importantes en Inglaterra. También fue masón. Murió en Madrid en 1935.

El último candidato elegido en Albacete fue Manuel Alcázar González-Zamorano, miembro del Partido Radical Socialista y natural de Albacete donde nació en el año 1851. Era abogado y fue decano del Colegio de Abogados de su provincia en varias ocasiones. También fue un asiduo periodista y llegó a adquirir el Diario de Albacete. Aunque era republicano fue designado para ser alcalde de Albacete al poco de instaurarse la Dictadura de Primo de Rivera, una responsabilidad que desempeñó durante unos pocos meses. Murió en 1933.

Nueva Tribuna