El campo de la vergüenza de GURS


El recibimiento francés a los hombres y mujeres, refugiados, que comenzaron a llegar a consecuencia de la guerra del 36 española no es el cuanto de hadas que, en ocasiones, ha pretendido venderse.

Círculo Republicano “Manolín Abad” de HUESCA

Campos de concentración (hay quien los ha llegado a llamar “de acogida”, en ese cinismo – huida hacia adelante tan habitual en según que historiadores) sin las mínimas condiciones no sólo higiénico – sanitarias, sino, incluso, de abrigo frente a la climatología. Las narraciones acerca de lo que pasaba en GURS con esos barracones hechos a base de madera sin secar, o en las playas orientales de Francia en las que el suelo era la arena y faltaba alguna pared, son, simplemente escalofriantes.

Campo de GURS, en funcionamiento. FOTO autoría ajena
Campo de GURS, en funcionamiento. FOTO autoría ajena
En la primavera de 1939, el Gobierno francés levantaba campos por todo el país para redistribuir a los más de 250.000 refugiados que se apiñaban en playas mediterráneas como la de Argelès-sur-Mer. Las autoridades francesas aceptaron la petición del Gobierno vasco en el exilio: enviar a los refugiados vascos a un campo en las provincias vascas.Pero allí no los quisieron.
El diputado labortano René Delzangles pidió al ministro francés de Asuntos Exteriores «la repatriación general» de los refugiados «porque Francia no debe convertirse en el vertedero de Europa». El ayuntamiento de Bayona también exigió que se rechazara a los ciudadanos españoles que habían pasado a Francia a partir del 18 de julio de 1936.
Jean Ybarnégaray, diputado por Mauleón, primer presidente de la Federación Internacional de Pelota Vasca, luego ministro de la Familia Francesa en el régimen filonazi de Vichy, reclamaba «medidas de extrema urgencia», ante la «intolerable amenaza» que constituía «la presencia de cuatro millones de extranjeros y en particular de 250.000 milicianos españoles»
El campo de concentración de GURS, hoy, es difícilmente detectable. Una cobertura vegetal trata de atraer el olvido. No es un bosque natural: lo plantaron en 1950 para cubrir la llanura de Gurs, para ocultar una vergüenza. Es una masa oscura de robles muy altos, de 20 o 30 metros. Han crecido eficaces contra la memoria.
La última tanda de reclusos de Gurs la integraron… republicanos españoles. Esta vez fueron cerca de 1.500 guerrilleros que desde la frontera francesa hostigaban a la España franquista. Habían perdido dos guerras, la española y la mundial, y la Francia recién liberada no sabía qué hacer con ellos. Fueron puestos en libertad en pocos meses y en diciembre de 1945 el Gobierno francés clausuró el campo. De este modo se cerró el círculo: presos españoles estrenaron Gurs; presos españoles fueron los últimos en abandonarlo. Luego vinieron el bosque y el olvido. 
En el cementerio cercano, más de 1.000 tumbas. Varias decenas de republicanos españoles y brigadistas internacionales.El CRMAHU visitó el campo el 26 de Abril del 2014, en actividad organizada por la Universidad Ciudadana de Huesca y que contó con Michel Latre y José Castejón como guías. La crónica puedes verla, pulsando AQUÍ.


La tricolor, estrellada en las alambradas de GURS. Foto: NEOFATO.ES
La tricolor, estrellada en las alambradas de GURS. Foto: NEOFATO.ES

Reedición de la vergüenza. 30 de Abril del 2017.
Semanas antes de la fecha en cuestión, se recibe en el CRMAHU e-mail firmado por Raymond Villalba, “Olorón. Terres de memoria(s) y luchas”, en el que se nos invita / convoca  a La Jornada Nacional de homenaje y recuerdo a las víctimas y héroes de la deportación en dos actos y lugares diferentes. En Olorón a las 10:30 y en el Campo de (concentración, y preexterminio) de Gurs a las 15:30 horas.

El CRMAHU acuerda mandar una pequeña delegación al acto. También desde Huesca parten Sandra y Miguel en visita personal; como lo hacen, desde Saint Gaudens, Chantal , Sylvain y Fabrice.
Poco antes de la hora inicial estamos en el pequeño recinto de acogida cuando un hombre (autoidentificado como el alcalde de GURS, Michel Forcade) se nos acerca mascullando una letanía (Pas de drapeaux, pas de drapeaux) conminándoos a plegar las banderas republicanas. Por allí pulula Villalba que se limita a mascullar unas torpes excusas, incapaz de exigir el respeto mínimo a un símbolo como la enseña tricolor.
“La situación en Francia es así, aquí es difícil portar ese emblema…”, balbucea provocando la respuesta inmediata de Sandra que, en un gesto que la honra, decide abandonar este paripé oficialista al que se nos ha traído engañados, y marchar de vuelta junto a Miguel.

Nadie da una respuesta coherente al veto. Que si es un acto oficial, que si a los alemanes no les gusta (?), que si alguien gritó un viva republicano y el prefecto prohibió desde ese día gritos y banderas (si llega a prohibir estornudos habida cuenta de los chubascos racheados de hoy, acabamos en comisaría), que si están fuera de lugar las banderas de la libertad…

Quizás el que nos ha invitado al acto de hoy debía entender que los que nos movemos en este mundo de la memoria sin ánimo de lucro personal o especulaciones políticas, no aceptamos composturas afectadas ni sumisiones a capitostes de opereta.

Michel Forcade, alcalde censor de GURS, (a) EL DESOLÉ

Michel Forcade, el alcalde colaboracionista censor, inicia una breve salutación (“Je suis desolé”, repite hasta la saciedad hablando del tiempo) ante la mirada inquisitiva de dos mujeres republicanas que lucen, desafiantes, tricolores a modo de foulard y exhiben sendas camisetas con los colores republicanos a poco más de un metro del personajillo. Que la vuelve a cagar el muy torpe cuando, tras el saludo en alemán, se excusa por no tener traductor de español, siendo interrumpido por una mujer que lo hace.

Terminado el patético sainete, y antes de la ofrenda a unas víctimas y la ocultación de otras, la delegación del CRMAHU parte, no queriendo formar parte, ni como floreros siquiera, de esta burla.

NOTA:
No hay juicio alguno de valor, ni información objetiva alguna en este escrito hacia la delegación oficial de Huesca. Tampoco hacia la oficiosa.

GURS, 30 de Abril 2017: El coraje y la dignidad republicanos tuvieron nombre de mujer

Este domingo pasado, 30 de Abril, la dignidad y el coraje republicanos en GURS tuvieron TRInombre de mujer.
– Sandra, que no toleró ni imposiciones ni torpes excusas y abandonó el circo de inmediato
– Chantal y Marian que, colocándose las banderas a modo de pañuelo de cuello (pas de drapeaux, decía la autorité del campo) y abriendo sus parkas exhibieron las camisetas de sus respectivas asociaciones republicanas ante los ojos espantados del alcalde/hombre del tiempo/ desolé Michel Forcade, que no sabía si continuar con su discursete o mandar cargar a los senegaleses de hoy.(1)
(1) La utilización de la palabra senegaleses no tiene ninguna connotación peyorativa, ni xenófoba… Hace referencia a la nacionalidad del grupo de carceleros/boqueras que hicieron las delicias (entiéndase la somarda) de los prisioneros de los “centros de acogida” franceses.
*** La primera etapa, como para el resto de los republicanos que huyen de la represión franquista, es Francia. Pero allí la acogida no será la esperada. El Gobierno francés organiza los “centres d’acccueil”, es decir, campos de concentración improvisados, como el de Argéles-sur-Mer, instalado en la misma playa, bajo la vigilancia de los temibles y brutales soldados senegaleses.***
(Cita: Auñamendi Eusko Entziklopedia)