Pescadores del distrito turco de Izmir descubrieron este viernes entre sus redes el cadáver de una niña siria de aproximadamente tres años. El barco navegaba por la costa oeste de Turquía, cuando el capitán recogió los aparejos y descubrió que el cuerpo de la pequeña se había quedado enganchado a las redes junto al pescado.
La niña se encontraba envuelta entre un montón de prendas de ropa que también habían recogido las redes, y que pudieran pertenecer a otras personas ahogadas en el mar Egeo, una vía por la que llegan cientos de refugiados, la mayoría sirios, que huyen de sus países.
Tras avisar a los guardacostas turcos, los agentes acudieron a donde se encontraban los pescadores, naturales de Foça, para escoltarlos hasta el puerto. Una vez allí, la Policía Local se hizo cargo del cadáver de la menor, que fue analizado en un primer momento por el fiscal, tras lo que fue enviado a la morgue de Izmir.
La isla de Lesbos es uno de los puntos a dónde más sirios llegan huyendo de su país, pero la peligrosidad de la travesía hasta llegar al islote hace que las frágiles embarcaciones en las que viajan los refugiados tengan serias dificultades para llegar a tierra.
A lo largo de esta semana, diversos colectivos sociales han convocado actos de protesta en varias ciudades españolas contra el tratamiento que la UE tiene con los refugiados. Las movilizaciones finalizarán con una vigilia de 24 horas en las plazas que empezará el viernes 22.
Fuente: 20 Minutos