Stoltenberg advierte de que un ciberataque activaría la defensa común en la OTAN


El jefe de la OTAN confía en que Trump mantendrá el fuerte compromiso con la Alianza

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha alertado del creciente peligro que suponen los ciberataques para la seguridad de los miembros de la alianza, unos ataques que “pueden ser tan serios y duros como una misión militar”. Ante esta amenaza, Stoltenberg advirtió este jueves en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) que los ciberataques pueden activar la cláusula de la defensa mutua recogida en el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, según el cual un ataque a un miembro de la OTAN es un ataque contra toda la Alianza.

Tras la denuncia de la inteligencia estadounidense de que Rusia había auspiciado el espionaje y la difusión de correos electrónicos de la candidata demócrata, Hillary Clinton, durante la campaña de las elecciones presidenciales del pasado noviembre, con el objetivo de favorecer la candidatura de su rival republicano, Donald Trump, el temor a nuevos ciberataques rusos contra objetivos occidentales se ha disparado. El vicepresidente Joe Biden advertía el pasado miércoles en este mismo Foro que Rusia seguirá intentando influir en los procesos democráticos, lo que convierte a las elecciones que este año celebran Holanda, Francia y Alemania en objetivos prioritarios de los ciberataques rusos. Haciéndose eco de esas renovadas amenazas, Stoltenberg anunció que la ciberdefensa tendrá un papel destacado en la próxima reunión de la Alianza.

En declaraciones al diario Die Welt, el secretario general de la Alianza apuntó que según sus últimos datos, “el año pasado hubo una media mensual de 500 ciberataques contra la infraestructura de la OTAN”, que exigió la intervención de los expertos de la organización. Eso supone un aumento del 60% respecto a un año antes y, aunque en su mayoría fueron impulsados, “fueron patrocinados por instituciones nacionales de otros países”.

De ahí el interés expresado este jueves por Stoltenberg en aumentar las capacidades de la alianza transatlántica en esta área, ya que los ataques de los hackers pueden dañar “la capacidad defensiva de la OTAN y dificultar el trabajo de las tropas armadas”.

En un tono conciliador, pese a las críticas de Trump que consideran “obsoleta” la Alianza, Stoltenberg se mostró confiado en que la nueva administración estadounidense va a “mantener el compromiso de EE UU en la relación transatlántica”, apuntó. “Creo que el nuevo Gobierno de EE UU quiere que la Unión Europea aumente sus efectivos y el presupuesto que dedica a Defensa y eso es lo que están haciendo la mayoría de los países”, aseguró, como Polonia o Reino Unido, cuyos presupuestos en defensa ya han alcanzado el 2% del PIB. “Estamos haciendo el mayor esfuerzo por reforzar la defensa de una generación”, subrayó.

En esa misma línea y en la misma mesa redonda, la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, se mostró convencida de que Europa avanzará hacia una mayor integración en el ámbito de la seguridad y la defensa “con Reino Unido o sin Reino Unido”.

El País