Un cura denunciado por abusos a una niña de diez años es párroco de otro pueblo a 22 kilómetros


Ignacio Mora, párroco actual de Espiel (Córdoba).
Ignacio Mora, párroco actual de Espiel (Córdoba).

Ignacio Mora se enfrenta a una petición de seis años de prisión por abusos sexuales continuados

Ignacio Mora, párroco de la localidad cordobesa de Espiel (2.500 habitantes) desde el 17 de agosto de 2015 “está perfectamente integrado en el pueblo”, aseguran a Diario16 en el ayuntamiento de la localidad. El Obispado de Córdoba mantiene un silencio sepulcral sobre el asunto, pero esa misma fecha decidió el nombramiento de Mora solo cuatro meses después de que el cura fuese detenido y acusado de abusos sexuales a una menor en la localidad cordobesa de Villanueva del Duque. El próximo 11 de mayo, el párroco de Espiel será juzgado por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba por un presunto delito continuado de abusos sexuales. El fiscal le pide seis años de cárcel.

Mora cuenta ya con un contundente historial delictivo. Con apenas 21 años fue condenado por la Audiencia de Barcelona, y ratificada la sentencia después por el Supremo, por un delito de atentado contra el gobernador civil de Barcelona en 1989, cuando pertenecía al grupo ultraderechista Milicia Catalana. Un paquete bomba desactivado por los Tedax evitó el asesinato del gobernador.

Este cura aún en activo cometió presuntamente los abusos sexuales continuados sobre una niña de diez años en otro pueblo cordobés cercano, Villanueva del Duque, a solo 22 kilómetros de distancia de Espiel (a 35 por carretera). La Fiscalía, que reclama seis años de prisión para el cura en su escrito de acusaciones adelantado por El Mundo, detalla que los abusos se produjeron presuntamente tanto en la sacristía de la parroquia como en el vehículo privado de Ignacio Mora.

El acusado llevaba como sacerdote de Villanueva del Duque dos años y medio cuando la denuncia se hizo efectiva y el caso saltó a los medios. Mora había sido ordenado sacerdote solo pocos meses antes en la capital cordobesa.

Cuando Mora fue detenido en abril de 2015 la titular del Juzgado de Pozoblanco dictó una orden de alejamiento y ordenó practicar diversas diligencias para esclarecer los hechos, después de que los padres de la menor pusieran el caso en conocimiento de la justicia. Fue entonces cuando el Obispado de Córdoba publicó una contundente nota de prensa en la que subrayaba la “tolerancia cero” con los abusos sexuales. Esa contundencia duró solo cuatro meses, el tiempo transcurrido entre la detención del párroco y su traslado al pueblo cercano.

El escrito de calificación del fiscal relata la “buena relación” que mantenía el acusado con la familia de la niña abusada presuntamente. De este modo, “debido a esa buena relación, aproximadamente desde el mes de enero de 2015 una de las hijas de la familia y de diez años de edad comenzó a ayudar en las labores propias del acusado como monaguillo”, relata el escrito del fiscal. Después de este acercamiento del cura con la familia de la niña, Ignacio Mora tuvo ocasión de permanecer a solas con la niña tanto en la sacristía como en el coche particular del actual párroco de Espiel. El fiscal relata que “en fecha no concretada, alrededor del mes de enero de 2015 y hasta el 24 de abril de ese año, aprovechando la relación de superioridad que tenía sobre la menor, no solo por la edad sino por la estrecha relación que tenía con sus padres” se produjeron “diversas situaciones en las que el acusado le realizaba tocamientos, con intención de satisfacer sus deseos sexuales”.

La denuncia se produjo en abril de 2015. Pese a ello y a la decisión del Obispado de Córdoba de apartarlo momentáneamente de la parroquia de Villanueva del Duque antes de trasladarlo a Espiel, Ignacio Mora pudo despedirse en julio de aquel año de sus feligreses con una misa de acción de gracias. Incluso volvió al pueblo cuando dio el relevo al frente de la parroquia a su sustituto, nombrado por la Diócesis de Córdoba.

Ahora, el Obispado mantiene absoluto silencio al respecto aunque en 2015 dijo tras conocer la denuncia: “La Iglesia tiene mucho interés en defender, proteger y salvaguardar todos los derechos de los menores y establece el criterio de tolerancia cero para los casos de abusos”.

La consejera de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, María José Sánchez Rubio, insta al Obispado cordobés a que se “aparte” al cura de sus funciones hasta que se instruya el caso e insiste en reclamar “tolerancia cero con los abusos”.

La consejera andaluza espera que el Obispado “sea contundente y que se vaya en la línea del Papa Francisco en la materia, que es como la planteada por la Junta, con tolerancia cero ante los abusos. Hay que hacerlo inmediatamente y no se pueden hacer concesiones”. Sentencia Sánchez Rubio.

Diario16