
Me duele España y su incultura, su trágala y seguidismo de la «moda» impuesta, retuiteada y premiada por los intereses de siempre. De un erial, de un desierto ¿qué esperar? Desde Aub, don Max, los intelectuales de La Segunda República y las misiones pedagógicas y La Barraca, las becas internacionales, de ampliación de estudios, lo poco arrancado con luchas y vidas: desperdiciado, parece ser… O eso se quiere y se paga y premia: la desidia, la no superación, la contaminación de la corrupción y la impasibilidad, el «¿y qué pasa?», el todo da igual y el todo es igual: ¡Mentira!
Una educación con ganas y humanista, de progreso, no hay, hace falta otra vez, que haga personas íntegras y con libertad real, sabiendo lo que son y lo que pueden y no, y su valor y el respeto a sí mismos, para empezar bien… Saber… que estamos en una Iberia frustrada por los intereses del dividir y abotargar, por los puteros homofóbicos y anti masónicos también y anti demócratas y anti cultura, como fue Franco, y los demás… Iberia no existe, fue abortada. Y se quiso, desde el 36, sin letras, generar anti ilustrados y que lo fueran por vocación. Sin contrapunto.
Ellos lo quisieron, y no otros, que eran otro modelo, precisamente.
Obviedades y tontadas repetir que en la España democrática había, hay, malos y estúpidos en cualquier lado, como hoy podríamos decir en Palestina, seguro, que hay también palestinos malos ¿y qué? ¿y eso qué quita para los criminales actos genocidas de Netanyahu y lo que representa? Se pueden simplificar estás cosas. «En todos lados…». ¿Y qué, qué coño de enfoque es ése, tan zafio y ramplón? Obviedades: la guerra es mala, destruye familias. Pero, ¿de qué hablamos?…
Pero claro, Manueles Fernández y González y otros autores de «novelas garbanceras» populares y conservadoras, que nos muestra Galdós… hubo siempre… Hay literatura y letras juntas, folletines y panfletos y cifras y letras, que no es lo mismo… Y de eso siempre ha dado la viña del señor…
Pero permitir ciertas cosas a estas alturas, ya no…
Fuimos el país de la Escuela de Traductores de Toledo, de Luis Vives (recuerdo «Tratado de socorro a los pobres»… Añadiría hoy, de espíritu). Desde Lorca y Cernuda y Juan Ramón y Garfias, Hernández y Alberti y las mujeres de España en avance, María Zambrano, Rosa Chacel, María Teresa León, en tricolor; desde el «Nada» de Laforet y tantas otras y otros, aquí no ha habido simiente, maneras ni posibilidades… Ni facilidades, ni apenas nada de nada. Ni ganas, porque junto al genocidio se intentó matar la inteligencia y se programó el suicidio mediante los premios y el peloteo, «yo te llamo a tí la mano y luego tú me haces la pelota a mí» y cada vez más encefalograma plano.
Algunas excepciones y buenas intenciones hasta en el día de hoy, la mayor parte semi ocultos, extendidos y leídos con mucho esfuerzo propio sobre todo y mérito merecido más que en su valor reconocido, como mis admirados: Inma Chacón y Dulce, Ricardo Rodríguez, como Marta Sanz, como Belén Reyes, y Tania Pasca y García Peña: «España y sus asesinos», un poemario lúcido, de calidad…; Isaac Rosa, y perdonad a los que por extensión no cite, pero estáis, pocos desde la generación de los cincuenta: Carmen Martín Gaite, Hortelano, Ana María Matute, José Hierro…, entre otras y otros. Un querer brotar aún… Pese a lo que pasa…
Por ellos y los de siempre y Cervantes y Colombine y María Zambrano y todo el siglo de Oro y por toda la Edad de la Plata y hasta por las Edades de Lulú aunque «La Movida» fuera otro gazpacho sistémico en parte muy cuestionable… Por los que respetan y merecen respeto voy a contar lo que no quería por no hacer propaganda, pero merece un consejo el «narrador»..: No banalices el mal, lee sobre todo a Arendt y aprende porque tú mismo lo puedes necesitar.
La historia
A las cincuenta páginas el Uclés se me cae de las manos su «obra maestra», (elogio a la estupidez) y quiero devolverlo a quien me lo prestó. Pero sigo por responsabilidad de poderme haber equivocado. Sigo y vomito cada página. Me duele tanta chorrada, me duele la banalización del mal, me río, por no llorar, y pienso en no hablar de ello, otra vez, ya digo, por no darle más publi aunque sea negativa. Y aunque los mayores de edad somos responsables, lo de más y más, es que esto se pase como dándolo por siquiera normal, sin que se dé un toque serio al personaje. Creí haberme confundido y estar leyendo a ese engendro de Carmen Mola que no se puede consentir tampoco… Es lo mismo. Cara B una tontada Útil al blanqueo, útil al Régimen nacido de las tripas fétidas del Dictador.
El prólogo me pareció apuntar buena tendencia, hay sabiduría campera y conocimiento de hierbas y costumbres manidas…, luego a vueltas con el simplismo, ¡a estas alturas!, con los dos bandos, con los corta y pega de hemeroteca, venga de citas donde debajo de Alberti va Franco y así…, tan campante el «narrador», se hace un gazpacho de cuidado y aquí caben todos por igual, como si aquí no hubiera ocurrido nada, aquí y en su pueblo, como si fuera lo mismo esto que lo otro, como si porque judíos pecaran contra su Dios no hubiera que dejar claro qué fue Mauthausen y Auschwitz y todo lo demás.
Vómito. Recuerdo un desfile (simplemente eso y bastó) de moda masculina y cómo por sacar pijamas de rayas (*) hubo una protesta importante y un stop, pero, claro, antes había habido el juicio de Núremberg pendiente aún en España. A ver si el exmagistrado Garzón puede está vez con su Comisión de la Verdad, constituida el pasado marzo, poner unos cimientos. Pero de momento hay malos polvos. Y cimientos y malos lodos y malos escritores. De esas simientes fascistas…, estos frutos.
Tiempos duros… Otra vez…
La juventud anda a buscarse la vida, como siempre y hay que comer, hay que decir a todo amén, como antes… y no ir contra la moda. Ir subiditos a la ola. Eso creen. Otros luchan, leen, comprenden, siguen centrados, conscientes. No se puede generalizar. Pero las fuerzas vivas del poder quieren generalizar, que siga la herencia de tantos malos tragos. Y hay personas mayores que han vivido graves cosas… que ya estamos cansadas de bobadas.
No ha habido escuela sino pacto de silencio y olvido. Y el pacto del 78 es una losa que pesa demasiado e impide avanzar. No se ha hecho pedagogía ni se sabe aún un ápice de lo peor y más grave, tanto archivo cerrado aún… Los muertos permanecen sin sepultura digna en más cuentas que en ningún otro país, en esta tierra de tanta gente mala y tonta, miserable, vaga, que no quiere ilustrarse; roma, plana, zafia, paleta, arribista, amoral y desmemoriada; solo comparable con Camboya en desapariciones forzadas España, donde miles de niños y niñas robados aún viven sin saber quiénes fueron sus padres… Y padres aún no han encontrado a sus hijos.
¡Ay gachó…! No sé puede consentir más pasar por alto tanta ignorancia seguro que voluntaria y tanta banalidad. Pero, claro, el franquismo es legal… Como tantas cosas, como los proxenetas incluso.
Sigo vomitando para limpiarme de tanta ocurrencia de vieja contenida en este título de cuyo nombre no quiero acordarme, contando necrofilias y lo consabido de cada pueblo rancio que quedó anclado en lo burdo y el mantel lleno de moscas y las paredes atestadas de tripas pegajosas donde los insectos morían, y eran frecuentes los manteos y palizas y el aceite de ricino para los homosexuales, cuando no chorros de agua fría y manicomio, por cierto… Donde las mujeres estaban presas dobles, en una cárcel dentro de otra cárcel total… Desde el mismo Golpe a la democracia con niños soldados arrancados de sus pueblos y planes documentados concretos que no se ignoran, se consignan en este panfleto, que es mayor inri porque no suena a una exhibición denuncia sino que es una exhibición de «¿y qué pasa?» Muy chulesca, como esa escena obscena de Franco tomando un refresco en Sevilla. Banalizada, normalizada en un sándwich de insensateces y balanceo odioso, injusto de lo que hicieron otros.
El arte, la literatura, no es un catálogo de atrocidades al tuntún sin un para algo, un propósito artístico, sí, un algo aunque solo fuera arte por el arte, si fuera arte.
Que esto de este país donde hubo genocidio, no era juntar las pollas y refregárselas en el monte y quedas ileso… ¡Vaya toalla! ¿Realismo mágico auto calificado? ¡Estás de coña! Cuatro imbecilidades… Pobre Gabo… ¡Menuda Casa de los Espíritus, Isabel Allende! Con razón dice el mozo que no lo ha leído al maestro de «Cien años de soledad»… Y casi nada, supongo… Aquí ya vamos para cien años de mearse en el crimen, majo…
¿Qué hemos hecho tan mal?
Los anteriores. Les hemos consentido todo y ya basta. Honramos a la juventud y entre algodones han estado en su infancia, esta generación, siempre pensando en los jóvenes, que no sufrieran, que lo tuvieran más fácil, que qué guapos son y los hemos «desjraciado»… Sí. Están viviendo en un Matrix, buena parte, con las peores condiciones laborales, vitales y de consciencia y conciencia que se recuerden en años… Sin norte, y se nota en este relato. Sin norte ni sur, sin este y oeste, solo oportunismo y mentiras provechosas. Y la audacia de la necedad y la insoportable levedad del ser.
Unos arribistas bastante, unos gerontofóbicos de aúpa, fobia a los viejos que son los que les han sumado y aupado y saben… y tontos del culo, qué tontos del culo… Como dijo Lucio Urtubia de algunos nuevos políticos que no aprovecharon útilmente el estar arriba, que creyeron y creen que lo saben todo y han sido más que utilizados por el Sistema y el capitalismo que dicen combatir y luego les han enviado escraches y balas en sobre, ya amortizados para hundir a la poca izquierda que quedaba… ¡Ay qué tontos!…
Lo de menos es esta obra que no merece más tiempo… Lo de más que la gente, mucha de ella que no lee ni la ha acabado, siga la consigna, que esto sea pasable siquiera… Que la Memoria Histórica sea tan endeble que repitamos la historia como vamos camino de ello… Que se olvide… Que se pierda la razón y gane la frivolidad. Lo peor es el seguidismo, el miedo, la falta de criterio y el retrocedí de la inteligencia y los derechos humanos, que un Vox que reclama españoles de ocho apellidos viva del cuento de un rey que según esa denominación de español no lo es, ni el peruano acomodado ya en España que se presenta por ellos en la pobre Andalucía… Aceituneros altivos. No os lo merecéis… ¡Qué pena! ¡Vivan las caenas! ¡Muera la inteligencia! ¡Y tendréis que aprender lo que ya supimos! Aub, Max y su Laberinto en esta Gallina Ciega que es no es aún Iberia por trauma no tratado, severo y no superado, por tanto… y Lera, sus «Ultimas Banderas» (esas últimas páginas gloriosas de la obra sobre los chaqueteros… por supervivencia… ahora para que te den premios o por mala sangre que habría que hacerse mirar… de dónde mana). Y Barea, «La forja de un rebelde» y Ferlosio y su «Jarama» y sus novelas de vida en círculos viciosos y viciados, de tremendo simbolismo, circular la vida grisácea y plúmbea de la Dictadura desde el minuto uno del Golpe de ese.
Probablemente los jóvenes que quieren alcanzar el Everest de una zancada y con cancha, tengan que aprender de nuevo y desgraciadamente con probabilidad, con dolor, como no quisimos que les pasara, los que ya supimos… La historia a este paso se repetirá y ya veremos qué escriben de viejos estos inocentes cuando alcance la sabiduría, espero…
Colofón
Luis Bello, pedagogo, Francisco Romero, Blas Infante, Saramago con tu biblia en la mano de «Ensayo sobre la ceguera»… rogad laicamente por nosotros y sobre todo… por ellos…
(*La protesta más notable y documentada por parte de organizaciones judías debido al uso de pijamas de rayas en un desfile de moda ocurrió en 1995, cuando la firma japonesa Comme des Garçons, dirigida por Rei Kawakubo, presentó su colección de invierno para hombre en París. The Spokesman-Review +1
El Incidente (1995): La colección, llamada «Sleep», incluía pijamas a rayas grises y blancas que recordaban a los uniformes de los prisioneros en los campos de concentración nazis, específicamente Auschwitz)
*Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista