VÍDEO | El cumpleaños feliz de los vecinos de Charo, la mujer que vive sola en Malasaña y a la que pueden desahuciar


Charo celebra su 80 cumpleaños con incertidumbre por dos motivos: por el brote del coronavirus y por tener el futuro de su inmueble en el aire después de que la fundación de la Iglesia propietaria del edificio lo haya vendido a una empresa

Charo es uno de los 180 inquilinos que habitan en los pisos vendidos el pasado año sin previo aviso por Fusara, una fundación vinculada a la iglesia, a varias sociedades opacas vinculadas con la familia del yerno de José María Aznar, Alejandro Agag. Vive sola y su futuro está en el aire. Pero a la incertidumbre por su inmueble se suma otra más: la del miedo por el brote de coronavirus que azota todo el país y gran parte del mundo. Además, debido a su edad, es considerada persona en riesgo.

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Esa es la razón por la que desde Lavapies ¿dónde vas?, una asociación de vecinas organizadas para denunciar “un mercado que prefiere turistas” y deja a los moradores de los barrios sin casa, se han organizado para rendir homenaje a Charo por su 80 cumpleaños.

“Es para ti, sal. Están todos los vecinos en el patio, sal a saludarnos”, dicen en el vídeo poco antes de empezar a cantarle el cumpleaños feliz. Ella, mientras, saluda emocionada por la ventana del patio interior al mismo tiempo que los vecinos desde sus ventanas entonan la celebración.

“Los vecinos creamos una lista para comunicarnos por el tema de Fusara, y ahora con el tema del coronavirus estamos todavía más en contacto. Charo tiene 80 años, es persona de riesgo y encima tampoco sabemos lo que va a pasar con nuestra vivienda. Ella de momento ha tenido suerte, porque le han renovado el contrato un año más, pero a otros les han echado”, explica eldiario.es Nacho, uno de los vecinos.

“Charo lo está pasando bastante mal, entonces qué menos que tener un comportamiento humano entre vecinos y apoyarnos unos a otros, sobre todo con aquellos más vulnerables”, apunta. Apostilla que la de Charo son dos preocupaciones: “la del piso y la del virus” y que por eso ahora necesita más compañía que nunca. Y sus vecinos no querían faltar en un día así.

El Diario