Los tozudos hechos que el coronavirus ha puesto ante tus ojos


La aparición repentina e imprevista del coronavirus ha puesto sobre la mesa de forma brutal y meridiana la auténtica cara del sistema capitalista, un sistema que ha visto cómo su anunciada crisis económica de 2020 se profundiza y acelera a pasos agigantados por la situación de emergencia sanitaria demostrando, una vez más, que el capitalismo es incapaz de garantizar las mínimas condiciones de salud y vida para la población.

En España la situación es aún más grave. Los años de gobiernos monárquicos con políticas neoliberales que desmantelaron y privatizaron lo público y a empresas y sectores económicos estratégicos; recortaron los presupuestos a la sanidad, educación, investigación, cultura, etc; solo buscaban el mayor beneficio para el gran capital a costa de la salud y bienestar de todos. Los hechos, tozudos, inapelables, nos lo demuestran a diario con total crudeza. Esas políticas, no se olvide, han sido llevadas por los gobiernos centrales y autonómicos del PP y del PSOE (principalmente, pero no los únicos) y el resto de las instituciones del Estado.

Así, podemos constatar las consecuencias de esas políticas carroñeras viendo cómo el sector de la sanidad pública está trabajando en unas condiciones leoninas, con plantillas insuficientes y saturadas, en las que no tienen el descanso suficiente y (por falta de EPIs, mascarillas, etc) sin la protección adecuada ni medios técnicos para desarrollar adecuadamente su trabajo, lo que acentúa y agrava el riesgo para su salud y vida y, por extensión, para la de todos. A ello se suma la falta de camas, UCIs insuficientes (o cerradas en plena crisis, como la del Hospital Reina Sofia de Madrid) o cómo la sanidad privada aprovecha para hacer ERTEs a sus plantillas. Pero no solo en la sanidad.

Los trabajadores y las trabajadoras de todo el Estado que, durante estos años de monarquía han tenido que sufrir los mayores ataques a sus derechos y padecer las reformas laborales que esas políticas neoliberales impusieron, se ven ahora afectados por los ERTEs (superan ya el millón y medio) que los empresarios utilizarán, finalizado el Estado de Alarma, como primer paso hacia el ERE y dejarles sin trabajo. Además, los asalariados de empresas esenciales están trabajando, como los sanitarios, sin medidas adecuadas de seguridad y salubridad, situación inaceptable, con una dramática lentitud y tibieza. En esta coyuntura de emergencia sanitaria y de incapacidad sistémica no podemos olvidar que también autónomos y pequeños empresarios se están viendo afectados y ven cómo su futuro es aún más incierto.

Mientras, la monarquía instaurada por el franquismo, volvía a la palestra curiosamente el mismo día en que se inicia el “Estado de alarma”, cuando todos tenemos que estar en casa. Sin embargo, que la movilización no sea posible dadas las circunstancias no significa que la corrupción de una institución anacrónica y desfasada como la monarquía no siga lastrando el avance del país y la sociedad. Esta decadencia se pone sobre la mesa en el momento en que la Casa Real saca un comunicado en el que confirma los hechos que salieron en la prensa: que Felipe VI, “El preparao”, constaba como segundo beneficiario de la Fundación Lucum, titular de una cuenta en un paraíso fiscal, a través de la cual su padre recibió 100 millones de € de la dictadura teocrática saudí. Y, curiosamente, Felipe VI lo sabía desde hace un año y nunca lo hizo ni público ni lo puso en manos de la Fiscalía Anticorrupción. Todo un ejemplo de “conducta íntegra, honesta y transparente”. El escándalo es de tal magnitud y gravedad, que se vio aún más acentuado cuando Felipe VI hace su aparición en los medios, ¡¡cinco día después del inicio del Estado de Alarma!!, y en un discurso aburrido y vacío, no hace ni una sola mención a la corrupción de su familia y la monarquía. Hecho que fue contestado, en lo que duró su discurso, con una sonora cacerolada en decenas de miles de balcones y ventanas de todos los hogares del país, pitidos, gritos que exigían su abdicación. Los medios afines al régimen del 78, temerosos de la repercusión política que pudiera tener, trataron de inmediato de lavar la cara a la monarquía, no tardando en tratar de diluir la verdadera reivindicación republicana difundiendo la idea de que fue una cacerolada para pedir que el emérito sinvergüenza devolviera el dinero y se invirtiera en la Sanidad.

También ha quedado en evidencia la Unión Europea como lo que es: el gran proyecto del capital financiero que a la hora de tomar medidas y soluciones de protección social (o humanitaria, como la tragedia de los refugiados) no solo no hacen nada, evadiendo la responsabilidad y tratar de pasar lo más desapercibida posible, sino también cada estado miembro se retrata buscando arrimar el ascua a su sardina.

Esta situación de emergencia sanitaria, social y económica se va a agravar aún más y corremos el riesgo de que sea encauzada y manipulada por reaccionarios y fascistas. Por ello, es ahora más necesario que nunca la unidad de todos para dar una solución en clave popular a la crisis sistémica de la monarquía, a la corrupción del régimen del 78.

En estos momentos, está en nuestra mano, en la mano de las clases trabajadoras y las capas populares de la sociedad, de los pueblos de España, de la mayoría social, de esa mayoría que produce y crea la riqueza de nuestro país (y que esos parásitos que se llaman falsamente patriotas se apropian) ponerle término mediante la constitución de una alternativa auténticamente de clase que organice una respuesta popular masiva frente a la corrupción del estado, la monarquía y el capitalismo. Hace falta claridad y firmeza, organización y luchar unidos, hombro con hombro.

El Espacio Republicano de Madrid, que representa a entidades políticas, republicanas, cívicas, culturales, obreras, juveniles, feministas y memorialistas hace un llamamiento a construir la III República, una república de trabajadores y trabajadoras de toda condición, una república respetuosa con los pueblos que la componen, una república que no se deja amedrentar por los intereses del imperialismo. Esta República es la única solución posible a este estado de cosas, y debemos  reivindicarla el próximo 14 de Abril a las 21 horas como primer paso para ir organizando la unidad necesaria para cambiar la correlación de fuerzas y nuestras voces, las de las clases trabajadoras y las capas populares, sean escuchadas y obedecidas.

Os llamamos a todos, hombres, mujeres, jóvenes, a las clases trabajadoras y populares a que, incluso en la complicada situación producida por la cuarentena sanitaria, lo manifestéis (en esta ocasión) desde vuestras casas, balcones, ventanas…, colocando banderas republicanas, poniendo el Himno de Riego, cantando música popular republicana, divulgando por las redes la República, enviando los mensajes con el hashtag #14AbrilRepúblicaYA, pidiendo a nuestros ayuntamientos que coloquen la bandera republicana en el balcón, en definitiva, dándole a la semana del 13 al 19 de abril, que hemos llamado “Semana por la III República. Ni Corona ni virus”, todo el protagonismo a las reivindicaciones populares y la consecución de la anhelada III República que nos traiga más democracia, justicia e igualdad y eche al basurero de la Historia a la monarquía.

Abdicación de Felipe VI, ¡Ya!
Ni Corona, ni Virus
ABAJO LA MONARQUIA CORRUPTA
¡Viva la República!

Espacio Republicano de Madrid

Madrid, 28 de Marzo de 2020

Memes y vídeos para su difusión con el hashtag
#14AbrilRepúblicaYA