¿Qué significa la «clase media trabajadora» a la que apela tanto el PSOE?


Según el último barómetro del CIS, casi la mitad de la población se identifica como clase media-media. Varios expertos analizan para ‘Público’ la utilización de estas referencias desde el Gobierno de Pedro Sánchez. 

«Me voy a dejar la piel para defender a la clase media trabajadora de nuestro país». Fue de unas las frases que pronunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el debate del estado de la nación celebrado el pasado mes de julio. Las apelaciones a ese concepto, el de «clase media trabajadora», han sido constantes desde el Gobierno y el PSOE en estos últimos tiempos. Está en los mensajes y en los argumentarios políticos y no hay apenas comparecencias sin mencionarlo. Pero, ¿qué significa exactamente y por qué se están esforzando desde el Ejecutivo y los socialistas en transmitirlo?

Para entender algunas de las razones que llevan a esto hay que detenerse en estudios como los del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Según el último barómetro, de julio de este año, ante la pregunta de «¿a qué clase social diría usted que pertenece?», un 48,2% se definía como de media-media. De media-baja se consideraba un 13,3% y de trabajadora/obrera un 10,3%.

Después de las elecciones en Andalucía, con los peores resultados de la historia del PSOE, se lanzó una campaña llamada «Gobernar para transformar y proteger a la clase media y trabajadora». El objetivo era transmitir las medidas del Ejecutivo. Algunas voces socialistas señalaron entonces que cundía la sensación en la ciudadanía de que sólo se tomaban medidas para las clases más desfavorecidas por lo que era necesario abrir el foco. 


«Me voy a dejar la piel para defender a la clase media trabajadora de nuestro país». Fue de unas las frases que pronunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el debate del estado de la nación celebrado el pasado mes de julio. Las apelaciones a ese concepto, el de «clase media trabajadora», han sido constantes desde el Gobierno y el PSOE en estos últimos tiempos. Está en los mensajes y en los argumentarios políticos y no hay apenas comparecencias sin mencionarlo. Pero, ¿qué significa exactamente y por qué se están esforzando desde el Ejecutivo y los socialistas en transmitirlo?

Para entender algunas de las razones que llevan a esto hay que detenerse en estudios como los del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Según el último barómetro, de julio de este año, ante la pregunta de «¿a qué clase social diría usted que pertenece?», un 48,2% se definía como de media-media. De media-baja se consideraba un 13,3% y de trabajadora/obrera un 10,3%.

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Después de las elecciones en Andalucía, con los peores resultados de la historia del PSOE, se lanzó una campaña llamada «Gobernar para transformar y proteger a la clase media y trabajadora». El objetivo era transmitir las medidas del Ejecutivo. Algunas voces socialistas señalaron entonces que cundía la sensación en la ciudadanía de que sólo se tomaban medidas para las clases más desfavorecidas por lo que era necesario abrir el foco. 

«La clase media existe como una realidad mayoritaria. Pero no es algo que uno pueda definir sobre la base de unos criterios clásicos sociológicos. Es un efecto de mayoría que se construye en una sociedad que no está articulada en base a clases sociales», considera Emmanuel Rodríguez, sociólogo e historiador, autor de un reciente libro titulado El efecto clase media (Traficantes de Sueños, 2022). 

Para Rodríguez, las clases históricamente eran hechos casi totales antes en otras sociedades. Pero en las sociedades ya no es así debido a factores como la extensión de la educación, la propiedad inmobiliaria o la penetración del Estado con mecanismos como el empleo público. «La clase media existe en ese sentido, cuando la gente dice que es de clase media no se está engañando. Quiere decir que está al margen del viejo conflicto entre ricos y pobres. Eso es real», afirma. 

Según la politóloga Arantxa Tirado, autora (junto a Ricardo Romero, Nega) del libro La clase obrera no va al paraíso (Akal, 2016), el término clase media es incorrecto desde una perspectiva teórica marxista. «El concepto clase media es más un concepto sociológico donde se hace una subdivisión de la sociedad en función de ingresos y otros elementos culturales y de autopercepción», afirma.

«Clase media se ha usado siempre desde la política como una manera de hacer identificar a la gente con un término que no está en la polarización entre clase y baja o alta. No se puede negar que aunque haya tanta propaganda para invisibilizar a la clase trabajadora mucha gente se sigue identificando con ese término. Como no pueden negar todo un proceso de pauperización de la clase trabajadora que ha perdido derechos, ingresos y poder adquisitivo, tienen que meter lo de trabajadora para ampliar el espectro», añade.

Jorge Lago, profesor de Teoría Política en la Universidad Carlos III, considera que «desde un punto de vista sociológico la clase media trabajadora no significa nada». «Pero, claro, habría que preguntarse si las categorías sociológicas describen la realidad o simplemente la construyen», afirma. 

Desde el punto de vista de Tirado, hay mucha gente «engañada» con ese «sentido aspiracional». Y considera que «es significativo que lo haga el PSOE, con obrero en sus siglas». «Ahonda en esta lógica de transversalidad, de diluir lo ideológico y de buscar nichos de mercado», destaca. 

¿Confrontación con el PP?

Autores como el profesor Antonio Antón, profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, enmarcan el «giro retórico» del PSOE en una confrontación con el PP. «Se trata de valorar la función de este discurso: intentar apropiarse la representatividad de la mayoría ciudadana y reducir la del Partido Popular, que defendería solo los intereses de esa minoría oligárquica en contraposición con la defensa socialista de las amplias mayorías sociales», explicó recientemente en un artículo publicado en este medio

«Lo que está intentando Sánchez es apelar a un deseo más que a una realidad social. Ese deseo tiene que ver con que hay una autodescripción mayoritaria como clase media, más que como trabajadora. Lo que está intentando es crear un sujeto político, más que describir uno existente, esa es la labor de la comunicación política, crear realidades. Más en un contexto donde ha perdido parte de su base social y tiene que recuperarla», argumenta Lago.

El profesor de la Carlos III considera que los marcos del primer Podemos están siendo aquí puestos de manifiesto. Es decir, «intentar construir un sujeto mayoritario enfrentado a una supuesta élite que representaría el PP«. «Sánchez está hablando también de que Feijóo representa a los intereses empresariales, construye un adversario, una polaridad», añade. Una suerte de «arriba y un abajo» de otras época pero que generaría «una especie de sujeto mayoritario que es donde se inscribe la mayoría de la sociedad frente al PP». 

Más crítica se muestra Tirado, que recuerda también que esta terminología fue usada también en los comienzos de Ciudadanos, con Albert Rivera al mando. «Estamos en un momento histórico donde toda la cultura obrerista y trabajadora se diluye, se pierden referentes, la izquierda busca políticas económicas que no se distinguen de la derecha», considera. 

Además, se pregunta qué entiende la gente por ser clase media. «En ese concepto Ayuso o Rivera metían desde quien gana menos de 1.000 euros al mes hasta los que ganan más de 130.000 al año. Ese es el truco del uso de la clase media, que puedes meter espectros salariales muy amplio», afirma Tirado. 

«Creo que lo usan porque es un concepto que comprende todo. La mayoría de la gente se ubica ahí. Es un intento de comprender a toda a la sociedad», destaca Rodríguez por su parte. Considera el sociólogo que «toda la política está orientada siempre a la clase media» aunque haya matices. Y enmarca también el uso en una «disputa terminológica por la clase media con el PP». A ambos los considera partidos de clase media pese a que los socialistas puedan tener votantes entre las clases trabajadoras. 

Los resultados de esta nueva estrategia socialista y cómo cale la retórica, que incluye también diferentes actos a pie de calle, se verán próximamente. «La política construye identidades. Que le vaya a funcionar o no determinará si está bien hecho o no. En política los efectos de los discursos se miden por sus éxitos electorales, no por su adecuación al discurso académico», considera Lago. Otros, como Tirado señalan que la influencia del PSOE en sectores de clase trabajadora es muy fuerte. «Ahí creo que en ese sector chirría un poco», alerta la politóloga.

Fuente: Público