
Parece que por fin hay una movilización general en España por el no a la guerra. Este «No a la guerra» lo asume y abandera hasta nuestro presidente, Pedro Sánchez, quien, sin embargo, participa en ella en Chipre (y nos hace participar sin pedir consentimiento), poniéndose y poniéndonos en el blanco frente al peligroso Irán, agredido brutalmente por el nazi sionismo norteamericano e israelita.
Pues bien, está exigencia de este «No» es válida y totalizadora y sirve para parar todas las guerras en curso provocadas por estos nazis, sin que tengamos que añadir y matizar «imperialista» a lo de «guerra» para diferenciarla de la legítima defensa de los pueblos y sus naciones.
Esto es así porque en cuanto el facho imperio norteamericano (títere hoy de un sionismo pedófilo que chantajea con las cintas del chalet de los horrores de Epstein a todo el que no trague en su cruzada del modo que desee en Oriente Medio), en cuanto pare su guerra total, parará la guerra, se evitarán otras, porque China solo aspira a crecer económica y pacíficamente y Rusia igual (estaba tan a gusto con su Nord Stream y etc.). Y el avispero iraní estaba a vender su petróleo para facilitar que otros también puedan crecer económicamente y no solo sean unos quienes coman y les sobre para vicios satánicos.
Otra discusión es lo poco que a mí me gustan los ayatolás, los velos, los atrasos evolutivos y la cruzada insoportable y vejaciones contra las mujeres, que es un motivo suficiente y urgente de batallas imprescindibles que conciernen a toda la humanidad y se están dando y deben profundizarse sin caer en la tontería de que cada país resuelva según su parecer estos crímenes de género y lesa humanidad.
Así que nada impide que esta necesaria movilización contra la guerra, que llega tarde… sea entendida como un «no» rotundo y claro a los planes del imperialismo capital en su última fase destructora masiva.
Repartir culpas es complicidad
Y como el imperio calcula todo muy bien y con antelación, ante esta inevitable ola ha trabajado… Es de bulto el tema y se ve perfectamente. Ante esa evidencia de que tarde o temprano el mundo se iba a levantar en un no a la guerra, pues se preparó y así ya hay una inmensa operación pagada y dictada desde arriba a todos los medios y demás: la de «caga y envuelve» para que no se les vea, para repartir culpas, para confundir y nublar el entendimiento de sentido común. Es la estrategia de siempre: la de «todos igual», la de «en los dos bandos se cometen barbaridades», la que cubre con cortinas de humo a quien acorrala, provoca las guerras y no para…
Y eso me hace vomitar, y cada vez que se entra en esto, en esta trampa desde donde sea, incluso desde la izquierda, también vomito.
Por ejemplo: festival de cine de Málaga, tele a tope con esto (apertura bastante pobre y paleta, por cierto, siento decirlo…). Y en cuanto deben decir el «no a la guerra», dale con Rusia igual, o sea mención a tope a Ucrania, medio llorando la presentadora, muy compungida la pobre… y luego qué feliz Transición, mención a la misma (sí, hija, la de Tejero y CIA y el Borbón putero y presunto ladronzuelo). Todo tiene una conexión y lo conectan.
La conexión es el poder y los mensajes calan. «Si no tragas, vendrá el fascismo, lo traeremos de nuevo, otro franquito…».
Es el poder que impone literalmente lo que hay que decir y relacionar sutilmente, adaptado a cada país, y abusando de buena gente e ideologías de bondad como el anarquismo o del trotskismo, con heridas desde Stalin no superadas… Para que se les sumen, no queriendo, llamando a su emotividad, no a su ser reflexivo… (Los EEUU han trabajado mucho el marketing emocional).
Y burdamente también, a la vez que sutilmente, enseñan y reeducan: «Si quieres estar en la foto… o simplemente no ser reprimido y cancelado, esto es lo que tienes que decir y pensar… (Veremos más cosas en la modalidad represión…).
Y nos meterán ese mensaje hasta en la sopa. Llevan a cabo la guerra fría cultural, su guerra cognitiva; tienen sus objetivos y han dado las instrucciones (casi órdenes militares desde arriba a todo el que tiene voz y audiencias) y mentales mediante sus tejemanejes y herramientas de eso, de guerra cultural condicionante, con dosis altas de miedo paralizante. Instrucciones de qué hay que decir… Y añadir… O se van los euritos y tu libertad… Y te cancelo y te tacho de bolchevique o partidario del velo o partidario de que Putin mate ucranianos o poco más que antiguo y totalitario…
Entonces, yo creo que lo que hacen algunos y algunas con la mejor de las voluntades y por honestidad, de requete citar, por ejemplo, la guerra de Ucrania a continuación…, es estar haciendo el juego a los que hoy nos ponen en peligro, a toda la humanidad, que se están sumando a esta operación blanqueo por equidistancia de los verdaderos peligros y el peligro ahora mismo no es que China o Rusia se quieran extender, sino que estamos en peligro real y eso es la prioridad sin que otras cosas horribles como una guerra en Ucrania, los errores rusos o el hambre en cualquier país del mundo o cosas tan terribles como los regímenes ultra sectarios contra la mujer, lo empañen aunque tengan también que ser frenados.
Pero hay que saber. El imperio desenfoca. Muchas otras cosas hay que tratar. Pero adecuadamente, no haciendo una mezcla.
Tenemos una prioridad porque muertos casi todos, ya no hay nada que tratar y es esta: Hay un imperio extendiéndose y mucha gente obligada a defenderse en guerras siempre dolorosas y, desde luego, que no queremos. Pero es muy obvio que el imperio ataca y contra ataca y no para de poner a la humanidad en peligro y hay que pararles ya con una gran movilización de «no a la guerra» que es imperialista y de un imperio: el que hay.
Y no gustándome que mueran ni ucranianos ni nadie, ni deseando esa guerra, ni otras, existe el derecho a la legítima defensa. Y esto también hay que tratarlo con seriedad y aparte y no robar el análisis. O estaremos dando por hecho el abuso y su necesario consentimiento a riesgo de que el agredido sea tachado de vengador e incluso, cambiando el cuento, de agresor… (Esto es muy profundo y estudiado en la violencia de género, es la «luz de gas» y otras aberraciones de tortura hacia la víctima que, si reacciona, ojo, puede cambiarse el relato y pasar a ella la culpa y el delito).
Peligro nuclear
¿Qué no vemos? ¿Qué falta por pasar? Rusia ha demostrado mucha paciencia y lo sigue haciendo. Probablemente porque el peligro es una guerra total nuclear, pero el perro rabioso y el imperio que lo quiere todo y no repara en cómo y se extiende de muy mala manera es quien es, hasta que se demuestre lo contrario… También quien más desea hundir a Europa, por cierto. Y quien sigue con el cuento de extender democracia (aunque ya ha dicho que no le importa un pito la democracia en Irán, que no es eso… Se va desvelando).
Creo que la labor de aclaraciones es de valía inmensa y que el poder imperial disfruta con el «divide y vencerás», es otra de sus armas. Lo sabemos y en vez de construir razonando, la propia izquierda ya se está trabando los pies y sirviendo al diabólico juego cuando su fortaleza fue siempre abrir conocimiento y consciencia y no contribuir al ruido.
Yo me desmarco del peligro siquiera de las equidistancias, de situar discusiones legítimas en una batidora donde vale todo, en planos donde lo confunden todo y de olvidar cómo se lían las cosas, de desmemoriar…
Por ejemplo, si yo sostengo que en la guerra de España sufrió igual una madre que otra a la que mataron un hijo en Belchite o en El Jarama, fuera quien disparara quien fuera, es obvio: es un asunto perteneciente al dolor de una pérdida lamentable, pero no una discusión sobre la violación de la democracia por un golpe de Estado y lo que siguió… Como que se tenga legítimo derecho a hacer una magnífica novela sobre los campos de Auschwitz y otra y otra y ninguna gana de enfocar jamás en Mauthausen, no invalida la evidencia de que no solo judíos sino también gitanos o rojos españoles fueron exterminados por los nazis en tal genocidio. Pero lo tapa… Y pensemos siempre a quién beneficia lo que se impone, el relato que se nos impone y es premiado. Y ahí lo dejo…
También es legítimo y sano abrir debates profundos para no confundir sobre que no es lo mismo ser violado, acorralado en sus fronteras, en lo que sea, que ser el violador; defenderse legítimamente que ofender… Y provocar… Pensemos por qué no se abre esa discusión y a quienes beneficia que se obvien estos profundos…
Luego está otra: que cuando la polaridad es de violencia y guerra, pues es muy difícil que ya todos los actores no estén en esas, y que cambiar esa polaridad es imprescindible. También.
Hora de optar
Lo holístico. El mundo perfecto, que queremos todo y a la vez, la revolución mundial que implica ver justicia en cualquier lugar. Que no es primero ganar una guerra como pasó en España (ese debate) y luego la revolución, sino llevarlo todo a la vez y adelante… Sí. Pero ahora es una de esas definitivas, peligro de bombazo nuclear, peligro total y es que hay que optar por frenar ese peligro, porque es un fuego exterminador. Es la puñetera prioridad sin distracciones admisibles. Es liquidarnos…
No podré estar al lado de quien aun sin querer, consienta ninguna distracción ni blanqueo ni equidistancia respecto a este nuevo mal radical que es el mismo de siempre y hoy es el imperio norteamericano sionista con la zorra vieja raposa de Inglaterra también, que está por detrás históricamente siempre sin dejarse ver pero moviendo muchos hilos.
Como dijo Alberti a su propio hermano, a veces hay dos lados, y yo no estoy en el de hacer el lío mental…
Nos intentan separar muy astutamente y ahora, de nuevo, es muy importante la unidad. Pero hay que optar… Y agua y aceite, no son igual. Y esto no quiere decir que no estemos vigilantes a lo que haga China o Rusia o Irán o haya hecho Maduro o Rosario Murillo y su compañero, y lo condenemos, pero diferenciando paquetes… No todo es igual.
Esto es la discusión sobre momento y prioridad para precisamente frenar toda guerra, es una discusión que nos obliga a ser muy responsables sobre dónde poner el foco…
Se repite aquello que fue la separación entre Sartre y Camus y relata muy bien Simone de Beauvoir en «Los Mandarines». Solo a uno le dieron el Nobel porque convino al final su versión a los que siguieron avanzando por siglos hasta arruinarnos hoy la tranquilidad a toda la humanidad. Aunque admire a Camus y su posición fuera honesta, sincera y él nunca un vendido.
Así lo creo y así actuaré y no contribuiré a dimes y diretes. La falsedad es mala, la duda puede ser cómplice, lo que dé armas al enemigo de la humanidad hoy, a los nazi pedófilos propagadores de la droga y destructores de nuestros jóvenes y más niños.
Hoy, sin olvidar ninguna lucha por ninguna otra injusticia, a parar la guerra mundial y liquidadora de la tierra. La cruzada emprendida por los hijos del gran putero imperialismo, con Trump de monigote, de los hijos ideológicos y materiales naturales de los Epstein, de los seguidores del Netanyahu y sus títeres, del payaso visita-violador de parlamentos de Zelensky (porque admitir sus visitas al templo de la democracia ha sido admitir violar la democracia, liquidarla, reírse de ella). A parar la cruzada de tantos vendidos sátrapas hijos del demonio.
Y frente a este mal radical. Insisto: Hace falta unidad y menos entelequias y requisitos de supuesta ecuanimidad y más coraje de librepensamiento y menos Miedo. Creo.
*Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista