Los media dominantes y los partidos dinásticos (PP, PSOE, CIU) cierran filas alrededor del Borbón. Quieren frenar el escándalo provocado por su yerno para que no se lleve por delante a la Monarquía. Con singular tesón, tratan de evitar que el dedo acusador de la plebe apunte al trono para hacer recaer las culpas exclusivamente en el ex jugador de balonmano y para que su hija, metida hasta el tuétano en estos negocios fraudulentos y delictivos, no se vea salpicada por el escándalo y pueda librarse de los tribunales.
Lo malo es que la realidad es tozuda y hace imposible que las cosas se puedan ocultar tan fácilmente y durante tanto tiempo. Tanto que la misma Corona tuvo que pasar por el mal trago de reconocer que los negocios peligrosos de Urdangarín ya eran conocidos en Zarzuela desde hacía varios años. Ahora bien, cualquier observador no apasionado debería haberse percatado (si es que no esta adormilado por tanto mensaje de distracción) que tan sorprendente y cómplice afirmación ni escandalizó a nadie ni provocó debates de altura en los medios de comunicación de referencia. Sin embargo, sí que parece imprescindible escandalizarse y sí que resulta necesario denunciar, incluso hasta el aburrimiento y el cansancio, la desfachatez y la impunidad propia del Antiguo Régimen con la que el Rey Borbón y los que lo tapan y secundan están tratando este asunto. Porque realmente si esto es así, si en la Zarzuela eran conocedores de tal desaguisado, Juan Carlos Borbón habría dado, una vez más, otra vuelta de tuerca a sus ya ancestrales practicas de mentiroso patológico y desvergonzado infractor compulsivo de las leyes. Hagamos memoria Seguir leyendo PERJURO, ENCUBRIDOR, CÍNICO Y MENTIROSO, por Celso X. López-Pazos * →
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