Archivo de la categoría: Opinión

De discurso en discurso y tiro porque me toca, por Peter Magnus

Pero la más hermosa de todas las dudas
es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza
y dejan de creer
en la fuerza de sus opresores.
Bertotl Brecht
(Loa de la duda)

Este mes de diciembre, además de la gran parafernalia luminaria con la que se han decorado todas las ciudades y pueblos de esta tierra en la que comienzan a sonar los tambores del pasado, hemos tenido no sé si la suerte o la desgracia de tener que oír dos discursos, que fuera de la grandilocuencia de los que los han interpretado, no eran más que un insulto a la inteligencia de los ciudadanos del “reino” en el que ya gobierna la más oscura derecha con el
beneplácito (siempre lo tuvo, véase este vídeo) del soberano, el “insigne” e “incorruptible” monarca. Seguir leyendo De discurso en discurso y tiro porque me toca, por Peter Magnus

Correa, el futuro es tuyo, por G. Alcolea

Para gloria de tu apellido y estirpe, ni siquiera le han dado tu castellano nombre a la trama de corrupción que tantos millones te ha supuesto. Tu abolengo lo han vulgarizado, si es que cabe más, con un vocablo teutón : Gürtel. ¡Joder, Paco, con lo patriota que tú eres y te la juegan de semejante manera!.Desde aquí quiero enviarte todo el ánimo posible ya que tienes ante ti un brillante porvenir. No te aflijas en demasía porque renieguen ahora de ti esos hipócritas de misa diaria que hace apenas unos años corrían tras de ti para ofrecerte trabajo y reconfortantes negocietes a destajo, a cambio de míseros regalitos o generosas prebendas, eso sí, siempre en el negro color del dinero mafioso, qué no están las cosas como para ir fanfarroneando de posibles y dispendios. Seguir leyendo Correa, el futuro es tuyo, por G. Alcolea

Bye, bye… El PSOE y la Ley de la Memoria, por Floren Dimas

O cómo rebañar el plato de la indignidad hasta el final.

Una de las reparaciones contempladas por la Ley de la Memoria Histórica (LMH) es la concesión –a petición de los familiares de las víctimas del franquismo- de un certificado de reparación moral, expedido por el Ministerio de Justicia (y no por ningún órgano judicial), que acredita que fueron perseguidos por sus ideas.

Como casi todo el mundo debe saber ya, al igual que el resto de las medidas de la LMH, dicho certificado carece de toda validez como reparación jurídica, es decir, que no tiene efectos legales de ningún tipo: ni  económico, ni administrativo, y ni siquiera asistencial, como sí sucede con la ley de atención a las Víctimas del Terrorismo. Seguir leyendo Bye, bye… El PSOE y la Ley de la Memoria, por Floren Dimas

El lago de los cisnes, por Gabriel Alcolea

Para los desconocedores de esta obra dancística y musical (Tchaikowsky), quizás la más famosa de todos los ballets clásicos existentes, habrán de saber que trata la historia de un reino que tenía un joven príncipe llamado Siegfred (Zapatero), que, aunque con iniciales buenos propósitos, pronto se dio a la vida fácil y libertina. El príncipe tenía  por madre y tutora a la reina, persona pusilánime e irresoluta (Rajoy), que veía con malos ojos la facilidad con que el príncipe dejaba de obtener pingües beneficios por la indebida explotación de los vasallos y, por ello, le quiere manejar y casarlo con una tonta doncella que haya en el reino, a fin de ella poder seguir en la sombra manipulando el poder.  Seguir leyendo El lago de los cisnes, por Gabriel Alcolea

De la miedocracia a la tontocracia, por Gabriel Alcolea

Decía Alfonso Guerra que a España no la reconocería ni la madre que la parió… Se equivocó el buen señor, aun a conciencia plena de lo que decía y, sobre todo, por ello. Los cuatro derechos individuales que tuvieron a bien regalarnos, y los otros cuatro de carácter social que han costado sacarles a base de darle golpes en los codos; van a diluirse –se están diluyendo ya- como un azucarillo en un vaso de agua.

Dicen que ya no quedan ideales. Dicen que no se vota con ideas políticas. Dicen que, posiblemente, cualquier tiempo pasado fue mejor, pero que lo que interesa es el día a día, un empleo bien remunerado y una buenas vacaciones. Las personas, en general,- ahí están los resultados electorales- tienen más miedo que nunca. No piensan con el corazón o con el cerebro. Sólo lo hacen con el bolsillo o el estómago. Han sabido llevarnos al terreno que les convenía. Estamos adocenados. Las ideas cada vez más ramplonas y triviales. Seguir leyendo De la miedocracia a la tontocracia, por Gabriel Alcolea

El 15-M ante una coyuntura histórica: O desaparece el régimen o desaparece el movimiento ¡La lucha continúa!, por C. Quintero

La inmensa ola de clamor popular que viene desarrollándose desde la primavera del presente año, ha sido un soplo de aire fresco sobre las heridas de los pueblos del mundo,   heridas que aún siguen abiertas.

Aunque desde  Mayo he venido siguiendo y participando en las movilizaciones populares que surgieron el 15-M, es desde hace un par de meses, que participo con cierta asiduidad en las Asamblea vinculada al 15-M en Huelva. Me incorporo a las Asambleas, cuando ante nosotros se despliega la  tarea de tratar de solucionar el fuerte retroceso que está sufriendo “la organización” del movimiento. Aunque en las Asambleas, (y fuera de ellas) continuamente surgen debates sobre “¿Qué estamos haciendo mal?”, apuesto a que esto no es un problema particular de Huelva, sino que es generalizado en el resto del Estado, y en mi opinión el retroceso atiende a un problema de “objetivos políticos” del movimiento. Trataré de explicarme. Seguir leyendo El 15-M ante una coyuntura histórica: O desaparece el régimen o desaparece el movimiento ¡La lucha continúa!, por C. Quintero

Mundo, Planeta y Dios = ABC Capital, por Gabriel Alcolea

Si tiran de hemeroteca, se darán cuenta que esto no es nuevo. Pasó hace setenta y cinco años, aunque con un pequeño matiz, que explicaremos después. Por aquel entonces, unos militares golpistas y traidores a su juramento, asestaron un golpe mortal a la única democracia naciente que tuvo España en siglos. Además de tropas nazis y fascistas, tuvieron otros aliados en la prensa, la iglesia católica y, naturalmente, el capital, el poderoso don dinero.

Desde que la derecha extrema (ah, ¿pero hay otra…?) perdiera el Gobierno de España en 2004, la misma cantinela vuelve a repetirse. Por fortuna, el “pequeño” matiz que falta ahora en el puzzle es el ejército, al menos, así lo creo y lo espero. Pero El Mundo (Pedro J.Ramirez); el Planeta (grupo de J.M.Lara) y Dios (Rouco y la COPE) siguen siendo el ABC (Vocento) del Capital (Botín, ricos empresarios y Cia.). Seguir leyendo Mundo, Planeta y Dios = ABC Capital, por Gabriel Alcolea

Regreso al pasado, por Gabriel Alcolea

Allá por el año 1977, la España franquista se vio abocada a hacerse una Constitución a medida que le permitiera entrar en el club de los países civilizados, aunque  dicha norma básica fuera una pantomima de lo que debería haber sido. Por motivos varios, pero, principalmente, porque el pueblo español andaba en mantillas en esto de la política, después de treinta y cinco años de singular dictadura y, sobre todo, por el enorme peso de las botas y sables militares, se constituyó una normativa de poder andar por casa en batín y zapatillas, conservando la Jefatura del Estado de forma hereditaria al devenir caprichoso de unos determinados genes. Seguir leyendo Regreso al pasado, por Gabriel Alcolea

Cuando la nieve no sea blanca, por Gabriel Alcolea

Es tan difícil que se produzca este fenómeno, como que podamos ver que cualquiera de los dos partidos mayoritarios, mantenedores, junto al resto de la Cámara, de este circo y corrupto régimen monárquico, haga algún planteamiento práctico y racional que beneficie a la mayor parte de los españoles. O ver, que los medios de comunicación dejan de manipular las mentes de los que les leen, escuchan o ven; o ver cómo la iglesia católica deja de injerir en temas estrictamente políticos con el beneplácito de todos ellos y se atenga exclusivamente a sus púlpitos; o ver que la presidencia de los empresarios españoles es ocupada y aplaudida por alguien que confiesa tener pánico a contratar personas, cuando ha heredado el cargo de un verdadero delincuente económico y social que se ha ido de rositas, dejando en la calle a miles de trabajadores; o ver cómo Rajoy aclara de una vez que quiere decir con aquello de “disminuir el gasto público y afrontar sacrificios”; o ver como algo natural que una televisión –la vasca- se niegue a retrasmitir el mensaje navideño de alguien por el que no se sienten representados. Seguir leyendo Cuando la nieve no sea blanca, por Gabriel Alcolea

EL MIEDO: el peor enemigo del hombre, por Gabriel Alcolea

No todas las personas son conscientes del lavado de cerebro a que está sometida la sociedad mundial. El mundo globalizado, máxima aspiración de quienes manejan en la sombra los hilos del poder, está muy cerca de cerrarse y lograr así un objetivo inmediato: el temor y el adormecimiento de la ciudadanía.

A través de diferentes tipos de convulsiones, todas ellas con repercusión mundial, están consiguiendo que las pocas ventajas y libertades logradas por el hombre en sus muchos años de lucha, se desvanezcan como por arte de magia.

El dominio de las finanzas, los medios de comunicación, el control de la energía, las grandes multinacionales, los organismos internacionales, las nuevas tecnologías, etc.etc. llevan parejo el mismo mensaje: mentalizar a las personas de que es un ser débil y dependiente totalmente de la voluntad de cuatro mentes elitistas que manejan a su antojo todos los aspectos de la vida del individuo. Seguir leyendo EL MIEDO: el peor enemigo del hombre, por Gabriel Alcolea

¿El Estado – nación?, por Ginés Maciá

Estado: Nación (o grupo de naciones) sometidas a un solo gobierno.

Nación: Sociedad natural de hombres a los que la unidad de territorio, de origen, de historia, de lengua y de cultura, inclina a la comunidad de vida y crea la conciencia de un destino común. Entidad jurídica formada por el conjunto de habitantes de un país regido por el mismo gobierno.

Luego el Estado está compuesto por una sociedad natural de hombres inclinada a la comunidad de vida, creando la conciencia de un destino común, la cual está sometida a un solo gobierno; de donde se deduce que, si esta sociedad es capaz de crear la conciencia de un destino común, estamos hablando de participación y por lo tanto de democracia.

Entonces, ¿por qué este destino lo rigen los mercados? ¿Acaso lo ha elegido la comunidad? ¿No será que lo han elegido unos cuantos, que poco a poco se han encumbrado, manipulando y extorsionando a los representantes del gobierno que nos representa, acaparando la parte del Estado-Nación que nos corresponde a todos las personas que formamos la antedicha comunidad, con el único fin de  destruir los logros sociales que tanta sangre ha costado a nuestros predecesores para esclavizarnos en aras del poder omnímodo de los mercados? Seguir leyendo ¿El Estado – nación?, por Ginés Maciá

Las otras víctimas, por Gabriel Alcolea

Como si el terrorismo tuviera un solo color o los asesinatos tuvieran un plazo moral de caducidad, así es como en este “reino” se sigue tratando el dolor de cientos de miles de españoles, descendientes directos de personas que fueron vilipendiadas, ultrajadas, torturadas y asesinadas premeditadamente, durante los años que duró la dictadura franquista.

Posiblemente, los cuerpos de más de ciento veinte mil españoles andan aún tirados en cunetas o parajes desconocidos, sin que nadie realmente ayude de forma oficial a recuperar sus cuerpos y darles una sepultura digna. Quizás muchos, por su edad o por otros motivos más penosos sólo haya oído hablar de las víctimas de ETA o las del 11M, pero la verdad, que trata de ser ocultada y callada por demasiados españoles, entre los que destaca el partido Popular, con la oficiosa connivencia del PSOE y el cobarde silencio y abstención de una pléyade de jueces, funcionarios y dirigentes de autonomías de un marcado color azulón, la verdad, decía, es muy diferente. Seguir leyendo Las otras víctimas, por Gabriel Alcolea

Los reyes…en la baraja, por Gabriel Alcolea

Alguien dijo en el pasado siglo que, con el tiempo y por lógica aplicación del sentido común, los únicos reyes que quedarían sólo tendrían cabida en la baraja de naipes.

No estaba muy desencaminado puesto que, desde entonces, muchas de estas caducas y trasnochadas instituciones han desaparecido del mundo moderno. Pero, sin embargo, otras nuevas, han conseguido a través de diversas pantomimas y artilugios políticos que sus corroídas y oxidadas puertas se abran antes los atónitos ojos de los nuevos vasallos.

Uno de estos flagrantes e inolvidables –la historia pondrá en su sitio a cada cuál- hitos “democráticos” es el vergonzoso e ignominioso caso de España.

La herencia franquista –Julio de 1.969- pretende perpetuar en una familia, en una casta, la máxima autoridad legal, ética y moral que debe tener un país que mínimamente quiera considerarse democrático: su Jefatura de Estado. Salvo los cortos años de los dos períodos republicanos, los  españoles no han dejado de ser vasallos de una determinada rama familiar o bien, siervos y esclavos de un dictador sanguinario. Nunca, excepto el tiempo que España fue republicana, los españoles pudieron considerarse ciudadanos y, mucho menos, libres para elegir su destino como sería lo lógico y lo que las reglas de la racionalidad dictan en pleno siglo XXI. Seguir leyendo Los reyes…en la baraja, por Gabriel Alcolea

Perros guardianes, por G. Alcolea

La aberrante y falaz crisis global que los perros guardianes del gran capital mundial nos quieren vender a toda costa, no solo usa como soporte los vendidos políticos del momento. Necesita, además, buscar la ayuda inestimable para sus intereses de los medios de difusión y propaganda.

Mediante la debida soporización de los ciudadanos, campan a sus anchas y cada vez son menos cautelosos y precavidos para obtener pingües beneficios para sus amos y señores. Vivimos momentos claves de la historia y ellos lo saben. A fin de cuentas, son quienes la manejan y manipulan. Ya no se esconden. Ponen sus cartas boca arriba sin ningún miedo y temor. No tienen rubor alguno en nombrar como presidente del Banco Central Europeo a un italiano, Mario Draghi, que, no solo dejó a Italia en la bancarrota que interesaba a los poderosos, sino que fue durante el período del 2002 al 2006 vicepresidente ejecutivo para Europa del banco de inversiones Goldman Sachs, el cuarto banco mundial especializado en pura especulación y que fue unos de los orígenes en el 2008 del comienzo de la crisis, al entrar en bancarrota. Este individuo, fue también, durante los años 1991-2001, Presidente del Comité de Privatizaciones del Gobierno italiano. Durante esta época, una de las de mayores escándalos de corrupción en Italia, el buen señor se ocupó de privatizar las mayores y mejores empresas públicas italianas (vamos, al estilo de Rato y Aznar en España). Como guinda, el gachó fue durante 1985-1990, nada menos que Director del Banco Mundial. Seguir leyendo Perros guardianes, por G. Alcolea

¿Por qué no dice nada el PP sobre el subsidio de desempleo?, por Ginés Maciá

Está claro, y si no, al tiempo: el PP, si llega a gobernar, aplicará las medidas que ya en su momento aplicó el Sr. Clinton, lo que quiere decir que reducirá las prestaciones y ajustará el desempleo y otros pagos compensatorios de acuerdo con las cotizaciones (y la renta) de las personas, penalizará su disposición a buscar y aceptar un trabajo si lo encuentra, o si se le ofrece, sea o no acorde con su formación. Estas medidas castigarán la negativa a aceptar un trabajo en las condiciones presentes, reduce los costes de las empresas y limita la deuda del Estado.

En los lugares donde se han implantado estas medidas, está desapareciendo el tipo de trabajador que anteriormente tenía disponibilidad de empleo, ninguna interrupción continuada de la experiencia laboral por el desempleo involuntario, y sobre todo un sueldo normal, lo suficientemente alto como para que el porcentaje de él que se pague en compensación por el desempleo baste para mantener a una persona o a una familia fuera de la pobreza hasta que haya trabajo. Seguir leyendo ¿Por qué no dice nada el PP sobre el subsidio de desempleo?, por Ginés Maciá