Los jóvenes cobran menos y sufren más paro que la generación anterior


Los jóvenes menores de 30 años cobran menos y tienen más tasa de paro que la generación anterior, además de tener el doble de contratos temporales que los mayores de 30 años, según un estudio presentado por la Taula del Tercer Sector.

El informe “La precarietat laboral juvenil a Catalunya: una realitat incòmode”, presentado hoy en el Ateneu Barcelonès por la Taula del Tercer Sector y Maria Àngels Cabasés, autora del informe, afirma que las “condiciones laborales de los jóvenes son mucho peores que las de la generación anterior”.

Según el estudio, la tasa de paro de los menores de 25 años se ha triplicado desde el 2007 hasta el 2015, y ha pasado de ser del 13,4 % al 42,3 %.

El estudio ha comparado la vida laboral de los menores de 30 años con la experiencia de los mayores de 30 años cuando eran jóvenes, y ha constatado que las remuneraciones han disminuido en todos los rangos de edad y en todos los niveles de educación.

Los jóvenes de entre 16 y 25 años cobraron 6.562 euros anuales de media en 2014, 2.726 euros menos en 2014 que en 2008, y los jóvenes de entre 25 y 30 años percibieron 16.801 euros anuales, una reducción de 2.101 euros menos respecto al 2008.

La disminución más flagrante es la que afecta a los jóvenes entre 26 y 30 años con educación universitaria, que han pasado de percibir 1.811 euros de mediana mensuales a 1.365 euros, 446 euros menos.

Según Cabasés, este dato apunta que, aunque la educación sigue siendo un factor para conseguir un mejor empleo, “no es tan determinante” como en generaciones anteriores.

Los contratos temporales ocupan entre el 73 y el 75 % de la población joven, según el nivel educativo, un porcentaje que duplica los contratos temporales de los mayores de 30 años, y además su duración es más corta que en la generación anterior.

El informe constata que “la educación superior” ha dejado de garantizar a los jóvenes “una mayor duración de los contratos”, ya que las personas con educación superior tienen contratos 28 días más largos de media que las personas con educación primaria, una diferencia mucho menor que en las personas mayores de 30 años.

Sin embargo, la tasa de paro de los jóvenes con educación primaria es el doble de los que tienen estudios universitarios, y presentan una temporalidad del 45,7 %, un porcentaje muy superior a los del tramo educativo más alto, que oscila entre el 7,3 y el 24,5 %, dependiendo del tramo de edad.

Cabasés también ha destacado que el paro de larga duración es un problema “estructural”, ya que el 40 % de los jóvenes desempleados hace más de 12 meses que no trabajan.

El informe constata que el 20 % de los menores de 30 años no trabajan ni cursan ningún tipo de formación, es decir, que están “en situación ni-ni”, como Cabasés ha valorado que deberían llamarse, en vez de decir que “son ni-ni”.

La autora del informe ha destacado que los problemas principales que afrontan los jóvenes son la “dificultad de acceso al mercado laboral”, la temporalidad, muchas veces “involuntaria”, la “sobrecalificación”, los bajos salarios y, “consecuentemente”, la “baja protección social”.

Según Cabasés, esta situación de precariedad aboca a los jóvenes a la “resignación” y a “no sentirse parte de la clase trabajadora”.

El estudio también constata que la sobrecalificación afecta al 71,7 % de jóvenes con educación universitaria menores de 30 años, y casi al 40 % de los jóvenes con educación primaria.

Cabasés ha alertado de que este modelo de “ocupación precaria” podría convertirse en el modelo del futuro si no se aplica “un nuevo marco de relaciones laborales y un nuevo crecimiento económico”.

La Taula del Tercer Sector ha criticado la implementación del programa de Garantía juvenil, un programa europeo que ayudaba durante 4 meses a jóvenes desempleados o sin recibir formación, ya que sólo un 10,7 % de los jóvenes españoles se beneficiaron de la iniciativa, mientras que en países como Francia o Austria llegó a más del 80 % de los jóvenes.

Es por eso por lo que las más de 3.000 entidades que conforman la Taula han pedido que los requisitos de acceso al programa de Garantía se rebajen y que se garantice el acceso a la información sobre la iniciativa a “todas las personas jóvenes”, además de implementar una atención más personalizada.

La Taula también ha reclamado que se cree un organismo permanente donde las entidades juveniles puedan colaborar con otros actores relacionados con la juventud, como centros educativos, para “diseñar medidas” y “políticas activas de ocupación” centradas en el colectivo.

Cabasés ha reivindicado que los “jóvenes deben ser partícipes” de la elaboración de políticas de ocupación que se centren no sólo en el paro, sino también en la “precariedad” de la vida laboral de los menores de 30 años.

La Vanguardia