
Hay este libro. Me parece necesario. Los que no tienen memoria y sí mucha necesidad, pueden caer como pajarillos en la trampa. Hay que abrir los ojos para no estar ciegos al fascismo y cerrarle todas las puertas… El fascismo nunca más, ni en forma de Ayuso ni Abascal, ni camuflado de cualquier otra cosa…

Es, son, la trampa de siempre de las sectas y el camino aparentemente fácil hasta que caes de rodillas a sus pies, y lo han explicado por activa y por pasiva muchos autores e investigadores, pero cualquier esfuerzo es poco… La Internacional reaccionaria avanza, conviene, es financiada, es el doberman del Sistema para imponer el supremacismo, el retroceso de derechos humanos fundamentales, la demolición de organismos reguladores o supervisores y todo el constructo hecho desde el fin de la Segunda Guerra Mundial; para meter la desigualdad de sexos inspirados en la ortodoxia sectaria de todos los tiempos con añadidura de odio al pobre, al viejo, al débil, al vulnerable, emigrantes, refugiados, y parados por culpa todo ello de sus políticas extractivas de lo digno, de una vida digna, súper explotadoras.
Ya no les interesa la ONU ni otras construcciones por más peros y corrupciones en qué hayan devenido, no les interesa la misma democracia.
Proponen una vuelta al pasado y te encadenan. Porque es que tienen el mismo funcionamiento, sí, de las pandillas atrapa Peter Pans, niños perdidos y son el capitán Garfio pero sin un atisbo de mínima bondad, sus formas son violentas y traicioneras de esas pandillas que malean toda Latinoamérica y demás continentes. Aunque su apariencia sea moderna, con barba y chancha de señorito y pantalones rojos o verdes o playeros, de ocioso señorito… Modos suaves a veces, zalameros más bien y de perdonavidas. Hasta que te embaucan y esclavizan. Y te transforman en un clon esbirro.
Son los nazis que hoy financian la guerra en Ucrania y mandan allí, que matan allí a su propia gente. Que acosa Estados. Que llenan de drogas el mundo y de prostíbulos y de chulos de prostíbulos la tierra… los que ya investigó el gran autor sueco Stieg Larsson, que los estudió muy bien…, a fondo, los retrató. El propio tutor de Lisbeth Salander en «Los hombres que no amaban a las mujeres», que la violó… Esta trilogía de Larsson, refleja perfectamente cómo son…
Tienen y proceden como las mafias que destapó el periodista amenazado de muerte que se la jugó por honestamente decir lo que hay: Saviano.
El fascismo, los fascistas, son los Cuatro Jinetes del Apocalipsis juntos, son el vicio puro y la deslealtad, la traición y la mentira; la corrupción, es lo antidemocrático y lo anti natural, serían el demonio si existiera el demonio; son el mal radical, lo más nocivo para el cuerpo y la mente sana, la locura total, el exceso, el libertinaje, el desorden y el caos camuflados de orden y de genio de la lámpara que conoce tus deseos y te los cumple; son Saló y los 120 días de Sodona disfrazados de macho y de persona, es el vendedor de golosinas de Chitty Chitty Bang Bang y la bruja de La Casita de Chocolate, el lobo de. Caperucita y la madrastra de Cenicienta y Blancanieves.
Los cuentos nos avisaron siempre, desde niños. El fascismo es embaucador, se presenta poderoso y es polvo pútrido, fétido, no es nada sin las pelas del capital. Es quien promete todo porque no lo va a cumplir…. pues es fácil prometer… Es el jefe que te grita, el que te explota en tu empresa, el que te machaca tus horas del día, es quien que te amarga el día de ese el cartel de «hoy es un buen día, seguro que llega alguien y lo jode…». Es ese perro jodedor.
Es exactamente deconstrucción, demolición de lo hecho, es la anti escuela, es el brazo exterminador del poderoso, del que te privatiza la educación y la sanidad y te da matarile porque le manda el rico que le paga su sueldo. Es su matarife, el que llegaba a los casinos de los pueblos con las botas salpicadas de sangre en el 36,38,39 y siguientes del pasado siglo, botas manchadas del crimen que el señorito le había encargado, que llegaba así con las pruebas para cobrar y darle cuenta…
Es el macarra del barrio, el impotente mental picha brava, es el noviete que te zumbó una hostia y luego más, es el fullero, el que retrata Leo Bassi en «Mussolini», el que le amenazó de muerte sacando de contexto su obra porque es un iletrado total que jamás entenderá; es el compañero de pupitre que tuviste más tonto de la escuela y que para destacar sacaba los puños o fruncía en entrecejo o era el rarote con cara de mala hostia, el descerebrado, el último de la fila con varios ceros patateros cada trimestre, el que se sentía más feo, más enano y más acomplejado que nadie, el chulo, el borde, el airado, el que escupía al cielo, sacaba el cinturón, el más burro, el que pagaba su irá no tratada contra ti y estaba contra el mundo reclamando que le viera… alguien. Y ellas… Las «recataditas», el brazo ejecutor, las castradoras… No fueron nunca más que sus sirvientas, la «madre puta» disfrazada de virgen, también para ellos, que mamaron su teta y luego las pisotearon o ningunearon o sobre las que tomaron el mando.
El fascismo es primitivismo, es el hombre cuando no se elevó aún, es una naturaleza gris y plomiza sin terminar de hacerse algo, un fruto vano, un desperdicio… Que no te confundan. Son el camino del calvario, quienes asesinaron a Cristo y todas las demás filosófias, son capaces de apuñalar a su propia madre. Apréndelo y cuéntaselo a los demás…
Aquí padres y abuelos, muchos, no han sabido, sobre todo a sus descendientes, los fachas pobres, explicarles que fue de ellos, que en realidad jamás alcanzaron a ser clase media, cómo se desgraciaron con esos, como tuvieron que callar y apechugar con trágalas y vivieron una vida asquerosa, no completa. Cómo no respiraban libertad… Y quizá fueron enculados por curas de orfanato y colegios o abusados por un propio familiar.
Pero es que en eso entra otro factor psicológico: que algunos, contaminados de franquismo y nazismo, del mal, de ser víctimas sin asimilarlo ni tratarlo de tantos nazis propios y nazis refugiados aquí con DNI español desde primera hora (que eso no se dice ni se ha hablado de estas ratas refugiadas viviendo a cuerpo de rey aquí…) se hicieron chulos también y victimarios, chulos de aparentar y disimular su complejo y borrar que habían tragado, perdido tanto, hasta su identidad… Pues tanto que hablan hasta bien de lo que les mató. Se han hecho la picha un lío, muchas víctimas. Y ahí tienes a suegras aún diciéndole a las nueras que traguen con su hijo maltratador porque «todas hemos aguantado» y a la vez haciéndose las modernas del pueblo… ¡Vaya tela!
El fascismo es deconstrucción, daña, es irresponsable, es de patada a los animales y es de muy corta mente… Es vomitivo para los demócratas verles hoy otra vez sacando pecho y ordinariez en las plazas. Recuerda el ayer descrito en tantos libros, principalmente en el de Zweig y explicado por tantos testimonios, recuerda lo descrito por ella en los diarios de Ana Frank. Es siempre lo siguiente terrible por venir.
El fascismo es golpismo. No es democracia. Ellos traen el racismo, el odio, la ruina, la intolerancia, la homofobia, el irrespeto a la mujer, su cosificación: ella es el cacharro para pelársela y de paso la boba cómplice; la usan para vaciarse y parirles los hijos, porque se los apropian; dicen, como los de las casa reales, que son la yegua. Es la que les lava los platos y tapa su chulería y les lame las mierdas, y eso no es democracia, ni medio normal… Son la zafiedad, el puterío, el tonto venido a más por quien le manda… Serviles con su amo, fieros en casa donde a solas entrenan el puño. ¡Cobardes!
El modelo lo conocemos porque lo hemos sufrido en una Dictadura cruenta y criminal, vaciadora de cerebros, sectaria y de imponer el chuparles la polla tanto bobo que se prestó; la humillación y la arbitrariedad en la justicia que deja así de serlo. ¿Queremos eso?
Tenemos que despertar y ponerles también la cara colorada a Maillo, a Montero, a Sánchez, a Pablo Iglesias, que los han normalizado, que acuden con ellos a los debates televisivos como si tal cosa y a la cafetería del Congreso como si fueran compañeros normales de pupitre. Hay que buscar los mecanismos que han permitido que entren en nuestros parlamentos para violarlos y cambiar lo que haga falta para que no vuelva a ocurrir esto, para sacarlos, para quitar ese cáncer antes de que sea metástasis…
Sí, han entrado también en los debates televisivos aceptados por otros partidos como si fueran algo normal. Y eso es merecedor de otro libro, de otro análisis y del rechazo de todos los demócratas. Cómo han entrado en la vida de los demás políticos, merece otra reflexión sería, y medidas.
No votemos fascismo ni a los que los toleran y normalizan.
Recordemos lo tonto que es ser pobre y fascista, expliquemos a esos chavales inmaduros que quizá su abuela o sus padres no lleguen a los 500 euros de paga y mientras les ayudan con ese poco, piensen cuántos miles de levantan al mes Abascal y su familia y los otros… Ya se lo digo yo: se levantan un dineral, lo que nunca van a poder alcanzar ellos y mucho menos, siguiéndoles, porque los fachos son un espejismo… El agua del desierto cuando deliras… Pongámonos serios y prescindamos de tóxicos, de política tóxica, de políticos ridículos y ayudemos a pensar. Antes de que le monten hogueras para libros y para la misma humanidad. Aunque de momento te inviten a merendar.
*Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista