Iglesias y Errejón escenifican su crisis con una discusión en el escaño


Iglesias y Errejón escenifican su crisis con una discusión en el escaño
Iglesias y Errejón escenifican su crisis con una discusión en el escaño

La ruptura entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón es total. Si la confrontación ya venía caliente desde hacía semanas, las últimas 24 horas han puesto punto y final a cualquier posibilidad de reconciliación. Ya nadie duda de que habrá enfrentamiento entre ambos en Vistalegre II. Los nervios y la tensión que recorren Podemos han llegado incluso hasta los escaños del Congreso, donde este martes se ha podido ver una fuerte discusión entre los dos máximos referentes del partido. A la vista de todo el mundo.

Los fotógrafos de los medios de comunicación que han podido captar la escena coinciden en describir la discusión entre los dos. Cuando Errejón, que ha llegado más tarde, se ha sentado en su sitio, Iglesias le ha recriminado algo cogiéndole con una mano del hombro, en una puesta en escena tensa y propia de una bronca. Algunas de las imágenes captadas dan incluso muestra de la cara de enfado del líder de Podemos al dirigirse a Errejón.

Fuentes de la Secretaría General han negado a EL MUNDO que se haya producido una discusión entre ambos y han señalado que se ha tratado de una “conversación normal”. Por su parte, Errejón ha tratado también de quitar importancia al episodio señalando que están acostumbrados a debatir de manera apasionada. “Claro que debatimos con pasión y le ponemos a todo mucha intensidad pero no pasa absolutamente nada. Seguimos trabajando juntos”, ha dicho tras reunirse fuera del Hemiciclo, en la cafetería de los diputados, con Iglesias para limar asperezas. No obstante ha evitado aclarar de qué hablaban de manera acalorada. “Las cuestiones entre amigos y compañeros se quedan ahí y las cosas que debatimos en el escaños se quedan siempre en el escaño”, ha zanjado.

Varios diputados de Podemos presencian con gesto serio la bronca entre Iglesias y Errejón. | JAVIER BARBANCHO

El día venía especialmente cargado de tensión después de que en las últimas 24 horas se recrudeciera el enfrentamiento entre corrientes a cuenta de la Comisión de Garantías, el órgano judicial de Podemos, donde hay a estas horas una colisión total. Es más, la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, la errejonista Rita Maestre, ha denunciado hoy que se ha producido un “golpe de estado burocrático” por parte del secretario de Organización, Pablo Echenique, del equipo de Iglesias.

La disputa sobre el tribunal de Podemos tiene que ver con las condiciones en las que se debe renovar la Comisión de Garantías, encargada de resolver los conflictos en Podemos y que está fuertemente cuestionada por su cercanía a Iglesias. De hecho, sus dos máximos representantes firman los documentos del secretario general de Podemos para el congreso.

Se suponía que el acuerdo debía alcanzarse por unanimidad de los miembros del Equipo Técnico (organizador del congreso) en el que están representadas las tres familias: pablista, errejonista y anticapitalista. Sin embargo, dado el bloqueo, Echenique pidió que la decisión final fuera adoptada por el propio comité de Garantías. Ese desenlace ha desencadenado un fuerte enfado de Errejón y los anticapitalistas, que han arremetido contra una decisión “unilateral” del secretario de Organización, y que ha resuelto que no se pueden aplicar nuevas incompatibilidades en la elección de sus miembros.

Errejonistas y anticapitalistas quieren implantar un estricto régimen de incompatibilidades para evitar, como sucede ahora, que una parte de sus miembros esté a sueldo del partido u ocupe cargos instituciones. Pues entienden que no pueden ser imparciales si su sueldo o su puesto público depende del secretario general. Sin embargo, los pablistas rechazan ser tan exigentes y proponen simplemente que los candidatos no sean “cargos orgánicos”.

En declaraciones a la prensa, Errejón ha sido muy crítico y ha exigido una “rectificación”. “No puede ser que las normas de un proceso compartido se dicten sólo desde una parte, las tenemos que acordar entre todos”, ha señalado, pues el “poder judicial” de Podemos, ha dicho, exige que esté “drásticamente desvinculado del resto de poderes”.

El número dos de Podemos ha reclamado que todo el mundo se tiene que sentir “seguro” con la Comisión de Garantías y ha defendido que hay incompatibilidades que hay que aplicar que son bastante “claras”. “Son las mismas que pedimos en el sistema político español entre un diputado y un juez”, ha manifestado. Por otra parte, Errejón también ha reprochado que hubiera deseado “más compromisos” por la unidad que las simples palabras.

Menos de una hora después, y con esta atmósfera de tensión, Iglesias y Errejón se han encontrado personalmente en el hemiciclo para participar en el Pleno del Congreso. El líder de Podemos, que ha llegado primero, ha dejado primero muestras de su enfado a su entrada, en unas breves declaraciones a los periodistas. Sin querer ahondar en la disputa interna, Iglesias ha recalcado que es el momento de “demostrar altura y responsabilidad”. Y ha rematado: “Sólo voy a decir una cuestión respecto a esto: voy a trabajar para que nadie convierta a Podemos en un partido como el PSOE“. Minutos después se ha producido la discusión entre los dos.

El Mundo