Hoy presentación en Madrid del libro “Los diplomáticos mexicanos y la Segunda República Española”


El doctor en Historia Carlos Sola Ayape, natural de Navarra, pero avecindado en México desde hace varios años en donde labora como profesor e investigador en el Departamento de Humanidades de la División de Humanidades y Ciencias Sociales del Tecnológico de Monterrey (Campus Ciudad de México) ha coordinado la edición del libro “Los diplomáticos mexicanos y la Segunda República Española (1931-1975)” que será presentado en Madrid.

Será el próximo lunes 27 de marzo del 2017 a las 19:00 horas en las instalaciones del Instituto de México en España que se ubican en el número 46 de la Carrera de San Jerónimo en la capital española y que contará con la presencia de Jose Carreño Carlón, Director del Fondo de Cultura Económica;  Raimundo Pérez- Hernandez y Torra, Director Fundación Areces; Carlos Sola, Coordinador del libro;  Roberta Lajous Vargas, Embajadora de México en España y Pablo Raphael de la Madrid, Director del Instituto de México en España. Al término del evento, alrededor de las 20:30 horas, se llevará a cabo la inauguración, en el mismo lugar, de la exposición fotográfica. “XL Aniversario Establecimiento de Relaciones Diplomáticas entre México y España”

En la página web de la editorial Fondo de Cultura Económica podemos leer la siguiente reseña:

El presente libro analiza y reivindica la destacada labor de una pléyade de diplomáticos mexicanos –curtidos todos ellos en las lides revolucionarias– que, entre sus muchas responsabilidades, tuvieron la difícil encomienda de preservar el vínculo de México con la España republicana antes y, de manera muy especial, durante y después de la Guerra Civil de 1936.

En una enrarecida coyuntura internacional, mediatizada por el auge del nazi-fascismo, el devenir de la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría, su quehacer diplomático al frente de la embajada en Madrid se unió a una intensa labor desplegada en la ginebrina Sociedad de las Naciones, en los diferentes frentes de acción por donde salió a su exilio la España peregrina y, a partir de 1945, en el ágora neoyorquina de las Naciones Unidas hasta el ocaso mismo del franquismo en 1975.

De cada uno de ellos, y de todos por igual, se ha querido destacar su trayectoria diplomática, el valor de su palabra y acción, su lealtad a los principios torales del Derecho Internacional y su firme convicción de que la defensa del republicanismo español no sólo era el cauce para proyectar a México en el exterior, sino la mejor razón para enfrentar toda forma de injerencia en los asuntos soberanos de su país.

Depositarios de unos ideales, tan válidos entonces como ahora, todos ellos supieron, porque así lo quisieron, dignificar la diplomacia, “contra todo y contra todos”, en los inciertos y siempre desafiantes tiempos de guerra. He aquí su gran lección de vida y, por tanto, la pertinencia de este libro.

La celebración de los 40 años de reestablecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y España está produciendo en la capital española muchos y muy importantes actos que buscan subrayar la importancia de este aniversario de cara a dos países que han tenido, tienen y tendrán mucho que compartir.