“Pretenden que los hospitales públicos dispongan de camas de media y larga estancia para seguir aniquilándolos”


La manifestación que rodeó este domingo al Hospital Universitario de La Princesa tenía tres principales reivindicaciones: que dimitan los responsables de la sanidad madrileña, es decir Jesús Sánchez Martos y Cristina Cifuentes; que se dote de recursos al centro y que “sobre todo” se olvide el nuevo plan de la Consejería de Sanidad de reconvertir camas de agudos a media y larga estancia en seis hospitales públicos (Móstoles, la Paz, Getafe, Gregorio Marañón, 12 de Octubre y Príncipe de Asturias).

Pese a que La Princesa no está dentro de estos planes del consejero de Sanidad, la Comunidad de Madrid ha remarcado ya en numerosas ocasiones el problema que se avecina con el envejecimiento de la población. Por ello, en primera instancia, Sánchez Martos anunció reconvertir 130 camas en unidades de media y larga estancia en el Hospital Universitario de Móstoles. Algo que para la Marea Blanca y para la localidad madrileña no era más que una estrategia para favorecer al también mostoleño Hospital Rey Juan Carlos I y que es de gestión privada. La calle echó abajo esas intenciones.

Sin embargo, la desconfianza y las exigencias siguen adelante. Y así lo manifestó Madrid en la 56ª Marea Blanca donde el manifiesto que se redactó lanza una serie de preguntas a la Comunidad de Madrid ante el conflicto demográfico que sobrevuela la región. “Realmente en Madrid faltan camas de media y larga estancia y centros de atención a las personas mayores”, reconocen desde la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (MEDSAP).

“¿Los hospitales de gestión privada también asumirán pacientes?”

Una vez consciente del problema que existe, el colectivo cuestiona los movimientos que va dando el Gobierno de Cristina Cifuentes. “¿Por qué el hospital público de Móstoles?” es una de las principales preguntas que llegó a la cabeza cuando Sánchez Martos anunció la reconversión en el centro. Y la Marea Blanca no duda: “Muy sencillo, para beneficiar al ‘otro’ hospital de Móstoles, el Rey Juan Carlos, de gestión privada”. Un guiño de la Consejería de Sanidad con Fresenius-Helius que trae sus frutos, según la MEDSAP: “Ya cuenta con más tarjetas sanitarias que el hospital público de Móstoles”.

La plataforma entiende que el envejecimiento en Madrid no es únicamente cuestión de Móstoles o de algunas zonas. Momento en el que a la MEDSAP se le aparece una pregunta: “¿Qué pasa con los hospitales de gestión privada PPP? ¿También asumirán pacientes complejos que requieran media y larga estancia?”. Los convenios firmados entre la Comunidad de Madrid y las empresas que gestionan estos centros dictan que dichos hospitales están integrados en la sanidad pública, pero la Marea Blanca asevera que no se verán afectados en esta cuestión. El motivo es que a las compañías encargadas del centro este tipo de pacientes no les es “rentable”.

Aun así, si la Consejería de Sanidad, como parece, decide abordar la dificultad poblacional las dudas recorren en la MEDSAP al ver el recorrido de las últimas políticas sanitarias. “¿Qué pasa con las camas cerradas y las menguantes plantillas de los hospitales públicos?”, “¿se abrirán también más camas de agudos?”, “¿qué pasa con la falta de logopedas, psicólogos o fisioterapeutas, imprescindibles para los tratamientos de rehabilitación tras cirugías o procesos que dejan secuelas?”, “estas camas de media y larga estancia, ¿contemplan el aumento de estos profesionales?”. Son solo algunas de las incógnitas por resolver que ve la Marea Blanca.

Y la respuesta que dan desde la MEDSAP pasa por -por ejemplo a la hora de hablar de aumentar personal y recursos- la dura crítica a los gobiernos en la Comunidad de Madrid: “La explotación laboral está para eso”. Asimismo, el colectivo desconfía en que, como “todo parece indicar”, se seguirá “derivando lo agudo a los de gestión privada para que aumentos sus beneficios a costa nuestra, ejemplo de ello es la Fundación Jiménez Díaz”.

El camino que se está siguiendo con las personas más mayores

De la misma manera, el apoyo a las personas mayores y a las personas con discapacidad también es algo por lo que no cree la Marea Blanca que se apueste. “Es evidente el nulo interés en desarrollo de la Ley de Dependencia”, reprochan. O al ver que “faltan plazas públicas” en las residencias de mayores después de que “las empresas con plazas concertadas han desertado por falta de rentabilidad y las privadas tienen precios prohibitivos”.

No obstante, un gesto invita a la MEDSAP a desmontar los planes de la Comunidad de Madrid: la falta de acción con el antiguo hospital Puerta de Hierro. La negativa a ‘rescatarlo’ y convertirlo en un centro de media y larga estancia motivo al colectivo a considerar que el Ejecutivo regional tiene el “mismo objetivo de los últimos 10 años”: “Solo interesa el beneficio económico de entramados empresariales con relación con fondos buitre y paraísos fiscales”.

Por todo ello, la conclusión que se sacó de la 56ª Marea Blanca es que la intención de la Comunidad de Madrid “es clara”: “Pretenden que los hospitales públicos dispongan de un determinado número de camas de media y larga estancia, para seguir aniquilándolos”. “La población madrileña envejece y este gobierno continúa siendo incapaz de afrontar la situación y de garantizar una asistencia sociosanitaria digna”, concluye la MEDSAP.

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