‘Minas de Figaredo’, 40 años de la lucha obrera que puso en pie a Asturias


Minas de Figaredo, 1978-1980, un documental sobre la lucha en la minería asturiana. /'Mundo Obrero'
Minas de Figaredo, 1978-1980, un documental sobre la lucha en la minería asturiana. /’Mundo Obrero’

El documentalista y dibujante Alberto Vázquez ha dirige un documental sobre el conflicto minero asturiano 1978-1980. El largometraje cuenta con un importante trabajo de investigación, entrevistas y documentación sobre el conflicto de la mina asturiana de Figaredo.

Este año se cumple el 40 aniversario del fin de uno de los conflictos más importantes en la minería asturiana en los años de la Transición, en Minas de Figaredo. Una lucha por conseguir mantener los puestos de trabajo y la nacionalización de la empresa en la que los trabajadores retuvieron en un castillete nada más y nada menos que a José María María Figaredo Sela, abuelo del actual diputado de Vox por Asturias, José María Figaredo Álvarez-Sala, ingeniero técnico de la mina y uno de los dueños de la misma. Un documental dirigido por Alberto Vázquez García, titulado Minas Figaredo, 1978-1980 refleja todas las movilizaciones que hubo en esta etapa, que acabó en victoria para los trabajadores.

Una repaso a la biografía de la familia Figaredo y sus inicios en la mina.
La historia de las cuencas del Nalón y el Caudal está relacionada indisolublemente a la minería. Aunque en la última década hemos visto el cierre de los últimos pozos, a lo largo de dos siglos, miles de personas de estas tierras (y de otros lugares) se dedicaron a la extracción de carbón. Una de las explotaciones más significativas, fue minas de Figaredo.

La historia de este yacimiento de carbón está relacionado con la familia Fernández, que a partir de 1915 adopta el apellido “Figaredo”. En 1866, Vicente Fernández Blanco obtuvo la concesión de explotación del Coto Paz entre las parroquias de Figaredo y Santa Cruz. Pero sería su hijo, Inocencio Fernández Martínez de Vega, quien a partir de 1870 se haría dueño de la empresa y comenzaría su verdadera expansión, hasta convertirse en uno de los principales productores de carbón de la región.

Entre 1890 y 1918, la familia queda vinculada a otros pozos como la Sociedad Industrial Asturiana Santa Bárbara, Minas de Riosa. En esos años se cambia el apellido, demasiado común para su extirpe, por el nombre del pueblo, quedando vinculada su familia a la zona. Después, Vicente Figaredo Herrero, hijo de Inocencio, que había estudiado en Madrid y en el extranjero, comenzará a concentrar más empresas en su haber, como Hulleras de Riosa, la Sociedad Industrial Asturiana, Hulleras del Rosellón y Santo Firme, fundando más tarde el Banco de Oviedo y el Gijonés de Crédito, hasta su fallecimiento en 1929. La capilla ardiente se realizo en el chalet familiar que habían inaugurado ese año en el valle. La expansión de la familia Figaredo parecía no tener límites. El 31 de marzo de 1932 se constituiría la empresa Minas de Figaredo S.A.

La lucha en las minas de Figaredo 1978-1980

Toda esta fortuna la consiguieron amasar gracias, entre otras cosas, a la explotación de los mineros en los pozos, que cobraban unos jornales de miseria. De hecho, en 1890, la familia Figaredo tuvo uno de los primeros enfrentamientos con sus trabajadores, que convocaron una huelga e incluso dinamitaron la residencia del patrón.

Durante la época de la II República, la Revolución del 34 o la Guerra Civil, los trabajadores de esta mina participaron en las diferentes luchas que hubo en esos años. Al igual que durante la dictadura franquista, en la huelgona de 1962. Pero en 1978, en pleno culmen de la Transición de la dictadura a la democracia, los obreros de Minas de Figaredo protagonizaron un conflicto que duró 17 meses y que puso en jaque, entre otros, a la familia fundadora del yacimiento.
Desde que en 1973 estallara la crisis del petróleo a nivel mundial, España estaba sumida en una profunda depresión, sobre todo, su sector industrial.

La minería lleva bastante tiempo en estado crítico. De hecho, en 1967, el Gobierno franquista creó, a través del Instituto Nacional de Industria (INI), la empresa Hulleras del Norte Sociedad Anónima (HUNOSA), para rescatar las pérdidas que estaban teniendo los empresarios del sector minero. Varias de estas minas fueron absorbidas por esta empresa estatal. Sin embargo, los pozos de los Figaredo seguían teniendo un gran rendimiento.

Hasta que llegó el año 1978. En enero de ese año, hubo elecciones sindicales. Los representantes elegidos fueron a negociar el nuevo convenio colectivo con la empresa. Sin embargo, lo que se encontraron es que la compañía estaba a punto de declarar la suspensión de pagos y 1650 mineros se iban a la calle. A partir de ese momento la reivindicación de los trabajadores será su inclusión en HUNOSA para mantener los puestos de trabajo.

Tras los intentos del comité de empresa para hablar con el Gobierno de UCD y que este les diera largas, comenzaron las movilizaciones en marzo de ese año. Huelgas votadas en asambleas, cortes de carretera con cadenas humanas o con madera de los pozos, concentraciones en la mina. El 28 de abril, 117 mineros se encerraron durante ocho días en el pozo para seguir haciendo presión a políticos y a la patronal.

Los mineros de Figaredo consiguen que la solidaridad se extienda entre toda la clase obrera. Las mujeres de los huelguistas y de varios pueblos de la zona, como Cortina, hacen la comida para los encerrados en el pozo. Realizan un encierro en la catedral de Oviedo para que se escuchen las exigencias de los trabajadores. En otros pozos mineros comienzan a convocar paros totales. El 5 de mayo, la ciudad de Mieres se para por completo. La solidaridad llegó incluso a la caja de resistencia que realizaron: consiguieron un total de ocho millones de pesetas. Un millón de esos ocho provino de los trabajadores y trabajadoras de la empresa Crady, de Gijón, que meses antes habían estado en conflicto y donaron el dinero que habían recaudado solidariamente.

Sin embargo, el Gobierno seguía sin dar su brazo a torcer. Tampoco los jefes escuchaban las reivindicaciones, decretaron en mayo el cierre patronal de la mina. Los trabajadores de Figaredo redoblaron el conflicto. En el verano de ese año, boicotearon la vuelta ciclista a España a su paso por Asturias. El 2 de noviembre, el comité de empresa se reúne con uno de los propietarios e ingeniero de la empresa, José María Figaredo Sela, para ver lo que iba a ocurrir. Ante la situación de impasse, los trabajadores decidieron retenerlo y subirlo a lo alto de uno de los castilletes de la mina. Por todo esto, los mineros fueron juzgados al año siguiente.

En diciembre, la empresa presentó el expediente de regulación de empleo de todos sus trabajadores. Sin embargo, los mineros de Figaredo siguieron en la lucha para conseguir la nacionalización de la empresa. Se realizaron boicots a los mítines de UCD para las elecciones generales de 1979 en las cuencas mineras. El 11 de marzo de ese año llevaron su conflicto hasta Madrid, donde 300 mineros del pozo se concentraron delante del Congreso de los Diputados y fueron recibidos por diputados socialistas y comunistas. Después cortaron la Castellana durante 3 horas. Las revistas Interviú La Calle sacaron la lucha en sus páginas, además de El País o La Vanguardia. El 27 de marzo, 20 trabajadores tomaron el chalet propiedad de la familia, siendo rodeados por la Policía Armada, los famosos grises, y volvieron a cortar la vuelta ciclista a españa al día siguiente. El 6 de abril llegó el culmen, con la gran movilización de 40.000 personas en Mieres en solidaridad con los obreros de Figaredo.

Finalmente, toda esta movilización tuvo sus frutos. En los primeros meses de 1980 la empresa fue absorbida por el INI y los obreros de Figaredo mantuvieron sus puestos de trabajo. En 1998 entraron en HUNOSA. Finalmente, la mina cerraría en 2007, acabando con dos siglos de minería en el Valle del Turón.

Minas Figaredo, 1978-1980, un documental necesario sobre este conflicto

El documentalista y dibujante Alberto Vázquez (creador del documental Poca Ropa, sobre la lucha antifranquista en Mieres, o del cómic Los llazos colloraos, sobre la lucha de los mineros durante la dictadura en las cuencas mineras) ha realizado en estos últimos años un importante trabajo de investigación, entrevistas y documentación sobre el conflicto de la mina de Figaredo, que se ha visto plasmado en el documental Minas de Figaredo, 1978-1980.

En él se pueden visualizar entrevistas a obreros que vivieron de primera mano el conflicto, a mujeres de huelguistas que participaron en la lucha, imágenes del encierro en la mina, del secuestro del ingeniero, titulares de prensa de la época. Alberto consigue hilvanar un relato completo sobre esta lucha, desde sus causas, las diferentes etapas por las que va pasando y la victoria final.

En la actualidad, hay dos miembros de esta familia que son conocidos a nivel nacional: Rodrigo Rato y Figaredo, el famoso Ministro de Economía del PP, director del FMI y de Bankia y que ahora está en la cárcel por todas sus corruptelas y José María Figaredo Álvarez-Sala, diputado de Vox por Asturias que en 2015 llegó a publicar un artículo diciendo que los refugiados traían “enfermedades a Europa”.

Es necesario rescatar lo que ocurrió en esos años, para entender la historia del movimiento obrero. El trabajo realizado por Alberto Vázquez lo consigue con creces. En la actualidad, el documental está en fase de distribución, recabando apoyos económicos para su edición en DVD. A través de verkami, puedes ayudar a que salga adelante.

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