Ignacio Robles: “el gobierno del PSOE se sitúa junto a los genocidas sauditas con la complicidad de mi partido Unidas Podemos”


Vídeo: Entrevista con el bombero Ignacio Robles | Televisión | EiTB

El Secretario general de UNIDAS PODEMOS en Getxo se desvincula de la organizacion socialdemocrata

Si de algo ha servido la fugaz y estelar aparición de la formación política “Unidas Podemos” en el estrellado cosmos de la política española, es que ha obligado a muchos de los que entraron en esa organización a situarse entre la disyuntiva de su propia y personal coherencia y las contradicciones que cortejan a todo su conjunto organizativo. Eso fue lo que le sucedió esta semana al bombero Robles que tuvo que escoger entre la decisión de su partido de apoyar la venta de armas a la monarquía feudal de Arabia Saudita, y su trayectoria coherente en contra del criminal desatino.

Ignacio Robles es un bombero perteneciente a la Comunidad autónoma vasca, que en el año 2017 obtuvo un considerable renombre en los medios de comunicación del Estado español, porque se negó en redondo a prestar su colaboración laboral en el embarque  y transporte de armamento destinado a la Monarquía feudal de Arabia Saudita. SÍ, sÍ… la misma Monarquía corrupta que premió los turbios negocios de Juan Carlos de Borbón con el AVE con una dádiva de nada menos que 100.000.000 €

Ni que decir tiene que, en aquella ocasión, su actitud valiente y arriesgada le granjeó no sólo la simpatía de los medios de comunicación afines a la progresía socialdemócrata -en aquellos tiempos en la oposición- sino también todos los pronunciamientos favorables de la formación política a la que él mismo pertenecía, Podemos. Igualmente, se celebraron mítines, manifestaciones  y firmas en solidaridad con la valentía del bombero.

Y es que  la rotunda negativa del bombero Robles a participar  en el embarque de  aquel enorme alijo de contenedores repletos de bombas le podía costar tan cara como para poner en peligro la continuidad su actividad laboral. De hecho, su negativa motivó la apertura de un expediente en el que se solicitaba un mínimo de tres años de suspensión de empleo y sueldo, así como el considerable desembolso económico que se  vio obligado a realizar para pagar los costos de su defensa.

Sin embargo, el objetivo que Ignacio Robles deseaba lograr  con su gesto no era otro que el que su negativa sirviera de altavoz social, y diera a conocer el criminal mercado de armas  en el que el Estado español estaba envuelto, y que era utilizado por la Monarquía Feudal de Arabia saudí para aplastar al pueblo del Yemen y someterlo a su influencia.

Aquella airada “rebelión” del bombero Robles sirvió, además, para  que todo el mundo estuviera al corriente de las sinuosas rutas del mercado de armas que, a través de mil y un vericueto, terminan  conduciendo hasta Arabia Saudí.

Por aquellos días, Robles  estaba comprometido políticamente. Era Secretario general de  Podemos en Getxo. Justo es reconocer que su actitud fue radicalmente diferente a la que ya en aquellos momentos mantuvo el peculiar “Kichi”, alcalde de Cádiz, que en aras de  querer supuestamente defender los puestos de trabajo de los astilleros andaluces, defendió a capa y espada la construcción en ellos de fragatas de guerra, también con destino, cómo no, a Arabia Saudita.

La verdad es que si para algo ha servido la formación política Podemos -hoy decantadamente socialdemócrata – es para que aquellos militantes que accedieron a ella pensando que con su mágica aparición se abría una brecha que permitiría  cambiar radicalmente esta sociedad, terminaran viéndose en la inevitable disyuntiva de tener que escoger entre la coherencia de lo que creían estar defendiendo, y el océano de contradicciones en las que  permanecen enredados sus más conspicuos líderes.

EL BOMBERO ROBLES CON EL “CORAZÓN PARTÍO”

Justamente por eso, esta semana Ignacio Robles se ha visto necesariamente espoleado por su conciencia para  manifestar públicamente cuál es el lado en el que él personalmente se encuentra en relación con el tema.

En su cuenta de Twitter, este martes, el bombero Robles  comunicó su desvinculación de la formación a la que hasta ahora había pertenecido. En su cuenta de la red, explicó que España, bajo el gobierno del PSOE,  ha llegado a enviar 12.000 toneladas de bombas a Arabia Saudí. A ello ha venido a agregarse la “confesión” del atlantista Josep Borrell de otras 400 “bombas guiadas”, llamadas de esa peculiar forma porque, según el inefable señor Borrell,  «no producen daños colaterales».

A  juicio de quien esto escribe, Robles expresa, equivocadamente también, que hasta ahora Podemos ha sido “coherente” con esta cuestión en las diferentes sesiones parlamentarias en las que  se ha tocado el tema del rechazo a la venta de armas a Arabia Saudita. Pero esto ha sucedido, precisó el bombero Robles en su cuenta de Twitter , “sólo hasta ayer”: «Frente a la defensa de los DDHH, –escribe Robles– el Gobierno se sitúa junto a los genocidas descuartizadores de periodistas, los traficantes de armas y la monarquía comisionista. Y lo peor de todo, esta vez con la complicidad de Unidas Podemos, mi partido. Por eso tengo que decir otra vez: NO!»

Del mensaje de Robles en Twitter puede deducirse que este hombre sigue teniendo aún el “corazón partío”, pues está convencido de que  la posición de Podemos en el gobierno español “es delicada y hay que hacer malabares para arrancar políticas progresistas al PSOE”.

Éste no es otro que el viejísimo“cuento de la lechera”, tras el que suelen refugiarse aquellos que tras haber pretendido “tomar los cielos por asalto” terminaron aceptando que el Poder del capital es enorme, bien avituallado, y que por eso lo que recomienda la lógica política es plegarse. La cuestión es que -como sucediera con el PSOE en la década de 80- se empieza por ceder en algunas cosillas para conseguir algunas otras cosillas aún más devaluadas…  y se termina entrando totalmente en la “lógica del poder”, porque el “realismo” así lo exige.

Lo que no han llegado todavía a comprender -si alguna vez llegan a hacerlo- es que  a esa enorme batidora que  “coctelea” lo mismo a las finanzas, que a   los aparatos coercitivos del Estado, a la Iglesia y a la judicatura– sólo se la puede combatir con la existencia organizada de un contrapoder, hoy absolutamente inexistente.    Puede deducirse, sin margen de error, que en la conciencia del bombero Robles pervive todavía la “gran coartada” justificativa  de Pablo Iglesias: que lo que él  y los suyos están haciendo es “cabalgar con las contradicciones”. Cuando  la realidad es, empero,  que lo que  Unidas Podemos  ha  hecho en su corta trayectoria no ha sido otra cosa que “galopar al trote con las concesiones”.

Hay que reconocer, sin embargo, que el bombero Robles  ha mantenido la coherencia, que no es poco en su circunstancia.  Lo hizo el martes cuando reiteró que:  “Nada justifica ser complice del asesinato de cientos de miles de personas inocentes. Por eso vuelvo a decir NO, y me desvinculo completamente de Podemos hasta que vuelva a ver una clara oposición a la venta de armas para masacrar a la población civil”.

VÍDEO: ENTREVISTA A IGNACIO ROBLES DESPUÉS DE QUE SE NEGARA A PARTICIPAR EN EL EMBAQUE DE ARMAMENTO A ARABIA SAUDITA