SYRIZA PRIVATIZA LOS FERROCARRILES GRIEGOS MALVENDIÉNDOLOS A PRECIO DE SALDO


El gobierno griego de Alexis Tsipras, referente político de organizaciones de la izquierda reformista europea como Podemos o IU, continúa adelante con un plan de privatizaciones sin parangón en la historia reciente de Europa. La última medida impuesta por el Ejecutivo heleno ha sido la venta de los ferrocarriles del país a un precio irrisorio de 45 millones de euros (…).

El gobierno griego de Alexis Tsipras, referente  político de organizaciones de la izquierda reformista europea como Podemos o IU, continúa adelante con un plan de privatizaciones sin parangón en la historia reciente de Europa.

“La intención de Syriza –según afirmaban antes de ganar las elecciones sus líderes –  era poner fin al programa económico antipopular acordado por los gobiernos anteriores con la Unión Europea”

Su desempeño real una vez conformado el gobierno de Tsipras, sin embargo, no tardó en demostrar lo que, en la fase actual del capitalismo Occidental, puede esperarse de los gobiernos socialdemócratas, atados de pies y manos por su integración en un sistema que ya no posee margen para hacer concesiones a las clases populares.

Los recortes en las menguadas pensiones de los griegos, los incrementos en los precios de los servicios públicos y la venta a precio de saldo del patrimonio del país a los acreedores extranjeros están constituyendo la verdadera política económica del Ejecutivo heleno.

La última medida de este carácter impuesta por el Gobierno de Alexis Tsipras ha sido la  privatización los ferrocarriles del país, a un precio  irrisorio de 45 millones de euros.

La venta se dio por finalizada hace apenas unas jornadas, cuando el organismo que se ha comprometido a llevar a cabo el plan de privatizaciones comprometido con los acreedores internacionales dio por satisfactoria la oferta de la empresa italiana Ferrovie Dello Stato, la tercera compañía de ferrocarriles más grande de Europa.

La privatización de los ferrocarriles ha sido una de las muchas medidas que la UE, en nombre del gran capital del continente, ha impuesto al sumiso Alexis Tsipras.

Con todo, el ridículo precio que el Estado griego ingresará por la venta de los ferrocarriles, que a la postre será dedicado a los pagos de los intereses de la Deuda externa, ha desatado una ola de ira y rechazo en el país.

El Gobierno conservador anterior, liderado por el conservador Antonis Samarás, había estimado el valor de los ferrocarriles griegos en 300 millones de euros. El actual ministro de Economía de Syriza, Yorgos Stazakis, había denunciado en 2013 ese precio como “provocativamente bajo”. Ahora, la privatización total se ha llevado a cabo por  una sexta parte del precio inicial.

Para encontrar algún paralelismo histórico con la venta a precio de saldo del patrimonio público griego que está llevando a cabo el gobierno socialdemócrata de Alexis Tsipras resulta preciso remontarse a las décadas oscuras de la ortodoxia neoliberal en América Latina, en la que políticos venales como el argentino Carlos Menem entregaron al capital extranjero la mayor parte de los recursos de estas ricas naciones.

En Canarias, mientras tanto, quienes alimentaron las esperanzas infundadas en la nueva socialdemocracia griega, y aplaudieron con entusiasmo, la llegada al gobierno de Syriza anunciando que a aquel “triunfo” le seguiría el suyo propio, guardan hoy un cómplice y vergonzante silencio.

Canarias semanal