Un Guardia Civil condenado por colocar una cámara oculta en el baño de una amiga para grabarla desnuda


El Tribunal Militar Central español reconoce que hechos como este suponen “una vergüenza para el crédito, la imagen y el prestigio del cuerpo al que pertenece”.

Un guardia civil ha sido sancionado con quince meses de suspensión tras haber sido condenado por colocar una cámara oculta en el baño de una amiga para grabarla desnuda. El Tribunal Militar Central ha confirmado la sanción impuesta por el director general de la Guardia Civil, que también implica que no podrá volver a trabajar en Murcia durante los próximos dos años.

El agente, según la sentencia a la que ha tenido acceso la Cadena SER, estaba destinado en el Palmar de Murcia y aceptó una condena de ocho meses de prisión por un delito contra la intimidad: colocar una cámara oculta en el baño de una amiga «con intención de grabar la víctima cuando se quitara la ropa para ducharse».

Una condena por la vía penal que ahora también se ha traducido en una sanción administrativa que acaba de confirmar el Tribunal Militar Central: quince meses de suspensión de empleo por una falta muy grave de «cometer un delito doloso condenado por sentencia firme que cause grave daño a los ciudadanos «, además de la prohibición de pedir destino a Murcia durante dos años.

La imagen del Cuerpo, tocada

El Tribunal recuerda al agente que «la comisión por un Guardia Civil de delitos como este supone una vergüenza para el crédito, la imagen y el prestigio del cuerpo al que pertenece». También le suelta al policía que los guardias civiles tienen un «plus» de moralidad y una ejemplaridad en su actuación social «. La resolución aún se puede recurrir ante el Tribunal Supremo.

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