Las imágenes olvidadas de una ciudad contra el franquismo


Manifestación contra la carestía de la vida en la calle Preciados en 1976. / ANÓNIMA

La exposición Madrid Activismos (1968-1982) explora lo que ocurría en barrios, fábricas, cárceles y universidades en los últimos años del franquismo.

Un cartel convertido ya en icono con el lema ‘OTAN No, bases fuera’ da la bienvenida a la exposición Madrid Activismos (1968-1982), que desde hoy se puede visitar en La Casa Encendida (Madrid).

El cartel, de la Liga Comunista Revolucionaria, es uno de los muchos materiales –fotografías, textos, panfletos, vídeos, documentos– que Alberto Berzosa, comisario de la muestra, ha recopilado con la intención de confeccionar un álbum, uno de los muchos posibles, de lo que sucedió en Madrid desde los márgenes durante los últimos años del franquismo.

“La idea es sacar a la luz la cultura material del activismo político y social en Madrid entre 1968 y 1982”, explica Berzosa a Diagonal.

Guerra del Pan. 1976. (Fotografía anónima)

Barrios, fábricas, cárceles y universidades, desde sus distintas formas de lucha, fueron hervideros de resistencias a lo establecido que se encontraban en un espacio común: las calles madrileñas.

Así, la exposición, abierta hasta el 18 de septiembre dentro del ciclo Inéditos 2016, recoge imágenes de protestas vecinales por la construcción de un centro comercial en La Vaguada, fotos de murales reivindicativos pintados en las casas de barrios como Orcasitas, publicaciones clandestinas de las comisiones obreras que se formaban en los centros de trabajo o documentos políticos escritos desde las prisiones.

Para rescatar todo este acervo, Berzosa ha buceado en archivos profesionales, como el de las fundaciones Primero de Mayo de Comisiones Obreras y Salvador Seguí de CGT, pero también en los cajones de particulares que coleccionan carteles, antiguos militantes, fotógrafos del periódico Combate de la Liga Comunista Revolucionaria.

Berzosa, como historiador, valora este material “en el sentido de construir un discurso alternativo al que nos han dado, pero con cuidado: cuando construyes un discurso no se puede afirmar que sea el único posible sobre lo sucedido”, admite.

 

Día del Árbol en Hortaleza. 1977.

La muestra también actúa como un espejo retroactivo que permite ver en lo que sucedía hace cuarenta años antecedentes directos de lo que ha ocurrido recientemente en calles y plazas madrileñas. “Muchas luchas activadas y visibilizadas ahora tienen el referente histórico evidente en la Transición y el tardofranquismo. Por ejemplo, las movilizaciones de los pensionistas que son como los actuales yayoflautas. Fue el momento en el que las mujeres surgen como agente político en las calles. También los homosexuales, los colectivos sociales marginados, el ecologismo. Luchas que ahora son fundamentales cobraron fuerza en aquellos años”, confirma Berzosa.

“Se cambiaron cosas, es evidente, pero lo que no se dice suficientemente es que esos cambios vinieron porque había mucho empuje desde abajo”

En su intención como comisario de esta exposición ha querido matizar el discurso oficialestablecido sobre la Transición, fijando la mirada en lo que habitualmente no se valora. “Se cambiaron cosas, es evidente, pero lo que no se dice suficientemente es que esos cambios vinieron porque había mucho empuje desde abajo. La estabilidad que dieron los políticos con los pactos, la redacción de la Constitución y los cambios en la estructura del Estado asentó y rebajó el listón de lo que la gente estaba reclamando. Si no hubiese habido tanto empuje, ahora estaríamos peor”.

Berzosa también quiere mostrar lo que ocultan los consensos construidos sobre ese periodo histórico: “Ahora se habla de la Transición mediante lugares comunes e ideas preconcebidas que prácticamente se resumen en consensos y pactos. Pero la Transición fue más cosas. La idea de Suárez como el hombre grande de la Transición, por ejemplo, es un consenso que deja atrás mucha Historia. Cuando hay un consenso, hay un borrón de la Historia: Suárez era Secretario General del Movimiento Nacional. Frente a los consensos que ocultan la historia, esta exposición quiere volver a hablar de ese periodo del tardofranquismo”, concluye.

Diagonal