“El genocidio contra los refugiados de Málaga en 1937 fue premeditado, cometido contra personas desarmadas e indefensas, perseguidas hasta Almería”, por Salvador López Arnal


Marcos González Sedano es uno de los compañeros que hará la marcha de 250 kilómetros en homenaje a las victimas de la Desbandá
Una marcha de 260 kilómetros unirá tres provincias para conmemorar el 80 Aniversario de la Desbandá
Una marcha de 260 kilómetros unirá tres provincias para conmemorar el 80 Aniversario de la Desbandá 

La Federación Andaluza de Montañismo ha organizado un homenaje del Senderismo Andaluz en el 80 aniversario “a las personas que perdieron la vida buscando la libertad, en la mayor tragedia del golpe de estado del general Franco”. ¿De qué personas hablamos concretamente?

El 7 de febrero de 1937, ante la entrada inminente de las tropas golpistas del general Franco y sus aliados alemanes e italianos, la población civil de Málaga (ciudad conocida en aquel momento como Málaga la Roja) y los refugiados llegados desde otras provincias y localidades andaluzas, deciden abandonar la ciudad para huir de la crueldad y la represión que los golpistas ya habían realizado en las ciudades que habían ocupado.

¿Por qué se habla de la mayor tragedia del golpe de estado del general fascista y criminal? ¿Por qué la mayor?

El éxodo de refugiados que se produce desde Málaga en dirección a Almería por la N.340 buscando refugio en esta última ciudad, aún en manos del legítimo gobierno de la II República, se estima entre 150.00 personas y 300.000 según las últimas investigaciones. De ellos, la mayoría mujeres niños y ancianos, llegarían a Adra (Almería) 200.000; el resto se volvió o se quedó en el camino.

A lo largo de los días que duró la diáspora, son sometidos a continuos bombardeos, incluso con bombas incendiarias y ametrallamientos incluidos, por tierra, mar y aire. De aquella columna interminable de seres humanos y de los actos inhumanos de los asesinos, se estima que pudieron morir entre 5000 o 15.000 personas; el número exacto solo lo saben los difuntos y sus familiares.

Hasta esos hechos históricos no se había conocido ninguna acción militar de esa envergadura, tan cruel y despiadada contra la población civil. Habría que esperar hasta la II Guerra Mundial y el nazismo, para comprobar que el genocidio de la Desbandá solo fueron los inicios del camino de los monstruos del terror.

¿No escribió Norman Bethune, el gran compañero y médico internacionalista, sobre lo sucedido?

El amigo y compañero de la República, el médico canadiense Norman Bethune, componente de las Brigadas Internacionales, daría testimonio gráfico y escrito de lo que se conoce popularmente como la Desbandá. Su presencia en la columna de refugiados con una ambulancia en la que se trasladó desde Valencia a la N.340 a socorrer a las víctimas, le marcaría para siempre. Gracias a este internacionalista, tenemos información y testimonios muy importantes. Después de su expatriación en junio de 1937, el doctor Bethune se dedicó a dar conferencias, escribir artículos y recaudar fondos en solidaridad con la República. Moriría en 1939, en China, asistiendo a los heridos de otra guerra. Este país le tiene entre sus personas más estimadas.

Los demócratas de aquí, tenemos una deuda de gratitud con este médico canadiense. Por ello, en la salida desde Málaga de este 7 de febrero se le rendirá un homenaje.

¿Quiénes organizáis la marcha?

La Marcha la organiza la Federación Andaluza de Montañismo (FAM). El recorrido es el mismo que realizaron los desplazados en 1937. Las jornadas de los participantes son cinco días menos que los que realizaron en la Desbandá; 250 kilómetros realizados desde el 7 de febrero al 12 del mismo mes. Nosotros llegaremos a Almería el día 17 de febrero; nuestra media será alrededor de 25 kilómetros diarios, con equipamiento y alimentos suficientes. La media de aquellos hombres, mujeres y niños fue casi el doble y sin avituallamiento disponible.

En nuestra columna se encuentran personas acostumbradas al senderismo, también otras como yo mismo, que nuestros paseos son más bien urbanos. Ya veremos cuantos llegan al final del camino después de once días andando

¿Habéis recibido apoyos de fuerzas políticas andaluzas y españolas?

La organización de la marcha está vista más bien como una acción de la sociedad civil con cooperación institucional, independientemente de la afinidad a partidos políticos.

¿Colaboraciones?

La FAM cuenta con la colaboración de la Junta de Andalucía y con la cooperación de las diputaciones y ayuntamientos de final de etapa y paso.

¿Quiénes pueden participar?

En la marcha pueden participar todas aquellas personas que lo deseen, bajo las normas de los organizadores. Los actos preparados y homenajes para final de etapa son abiertos.

¿Qué pretendéis conseguir con esta movilización? ¿Concienciar, concienciar y concienciar?

El objetivo de la marcha es hacer un homenaje a las vÍctimas de la Desbandá en el 80 aniversario del genocidio cometido contra personas que luchaban por la libertad, en la mayor tragedia de la resistencia contra la dictadura.

Me pongo en coordenadas que no son las mías: ¿para qué?, ¿no sería mejor olvidar lo sucedido? La historia es inmodificable y acaso, sn pretenderlo, causemos dolor en familiares de aquellos compañeros.

La marcha tiene dos partes: una es la de la institución que la organiza y otra la aportación humana que cada uno de los caminantes pone y las inquietudes que le mueven a hacerla.

A mí me mueve recuperar la Memoria Histórica y Colectiva reprimida hasta nuestros días, con todo tipo de instrumentos de coacción. Sin reparación ni justicia nunca habrá democracia real en nuestra sociedad. Exista el modelo de estado que exista esa será una signatura pendiente que más temprano que tarde habrá que afrontar.

El genocidio cometido contra los participantes en el éxodo de Málaga a Almería, formaba parte de una estrategia diseñada por los generales golpistas, una limpieza étnica por razones ideológicas: sembrar el terror, el miedo en el ADN del pueblo, de la ciudadanía, para disciplinar a las generaciones del momento y venideras y que no se volvieran a levantar, a tener aspiraciones que no fueran otras que las de la oligarquía española.

El genocidio contra los refugiados de Málaga fue premeditado. Cometido contra personas desarmadas e indefensas, perseguidas hasta la propia ciudad de Almería, donde fueron bombardeadas por aviones fascistas alemanes e italianos cuando a su llegada el 12 de febrero se encontraban apiñados a miles en la calle principal de la ciudad. Málaga la Roja,tenía que pagar su resistencia y servir de escarmiento por la lealtad a la legitimidad establecida. El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla. Los crímenes contra la humanidad no se pueden olvidar. Intentar tapar esa herida con el olvido es un error o un intento de ocultar a los criminales. Eso solo nos lleva a una sociedad fragmentada y dividida.

A más de ochenta años de aquel golpe de estado, plantear justicia y reparación es lo mínimo que se puede pedir por higiene democrática y Justicia Histórica.

Lo demás es ser el segundo país, después de Camboya, con más muertos en las cunetas.

¿Quieres añadir algo más?

Muchas gracias y si te apetece continuamos la charla después de la marcha.

Hecho. Hablamos de nuevo después de la marcha.

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