Un colegio aún lleva el nombre del máximo represor de los maestros de Córdoba


Ángel Cruz Rueda ejerció la dirección de la Comisión Depuradora del Magisterio Nacional en Córdoba, constituida en la provincia a principios de la Guerra Civil y que apartó al 36% de la plantilla

Colegio Ángel Cruz Rueda

Un colegio de Cabra lleva el nombre de un profesor que durante años tuvo en su mano el poder de apartar para siempre a un maestro de sus alumnos. Ángel Cruz Rueda es el nombre de este represor franquista que ejerció la dirección de la Comisión Depuradora del Magisterio Nacional en Córdoba, constituida en la provincia a principios de la Guerra Civil.

Por su mesa, pasaron las denuncias contra 291 de los 814 maestros nacionales en plantilla en julio de 1936 en Córdoba, sospechosos de ser de izquierdas, simpatizantes de formaciones republicanas o familiares de los mismos. La cifra, que supuso apartar al 36% de la plantilla las recoge el blog del historiador Arcángel Bedmar, citando las 767 páginas del libro de Manuel Morente Díaz, La depuración de la enseñanza pública cordobesa a raíz de la guerra civil, publicado en 2011.

“En la España franquista se sancionó a un 25% de los maestros –unos 15.000, de los que unos 6.000 fueron separados definitivamente del cuerpo– y a un 36% del profesorado de enseñanza media”, señala el blog de Bedmar. “En el caso de los maestros, la Comisión Depuradora requería informes confidenciales –que servían de base para la denuncia pero que el imputado nunca llegaba a conocer– de al menos la alcaldía, la Guardia Civil, el párroco y un padre de familia o vecino de la localidad”, continúa el historiador.

“Las principales denunciantes del profesorado en la provincia de Córdoba fueron las autoridades militares (185 denuncias), sacerdotes (159), vecinos (146) y ayuntamientos (130). De los maestros denunciados en Córdoba, 205 (25%) sufrieron la imputación de cargos por la Comisión Depuradora”, destaca Bedmar.

¿Y cómo es posible que el centro se siga llamando con el nombre de un represor? A principios del curso 2014-2015, la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía instó a la comunidad educativa del colegio a que “iniciara el procedimiento necesario para cambiar el nombre (…), en cumplimiento de la Ley Democrática de Andalucía y de la ley estatal de Memoria Histórica”. Año y medio después, sin que hubiese habido ningún cambio, la delegada de Educación, Esther Ruiz, dijo que el el asunto estaba “en manos de los órganos pertinentes, del Consejo Escolar” y que se estaba estudiando “siempre de una manera democrática, que es como trabajamos desde la Junta”.

En julio de 2017 el colegio sigue llamándose Ángel Cruz Rueda y todo indica que el inicio del curso que viene sus alumnos volverán a cruzar las puertas bajo el nombre del principal represor franquista de los maestros y los profesores de Córdoba.

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