Hoy comienza la cuenta atrás para derrotar al fascismo. Una vez más., por Enriqueta de la Cruz*


Mirémoslo así, como es en realidad: «Nadie engaña a todo el mundo todo el tiempo». Era una frase preferida de un banquero caído de su cielo: Mario Conde, al que su propio hermano rechazó, un hombre herido por su trauma infantil que le hizo superarse como el más listo del país, enriquecerse para tener el poderío de donar al Caín que no lo merecía y era bastante más tonto que él (es la historia no contada en sus profundos de un dios que se creyó Abel y al que le hicieron bien el lío…), sus presentes.

Era la frase aprendida a sangre y lágrimas, de un hombre inteligente que quiso salvarse haciendo méritos ante quien le engañaba, que llegó así a coquetear hasta con la triple A y entrar en la P-2, según el informe de espías Kroll, para que le quisieran, para mostrarse más papista que el papa don Juan, el nunca rey. Como él mismo, ni siquiera de la República programada de aquella manera en «la conspiración de Lhardy». 

«Los que no te reconocen, te hundirán…». Estorbas cuando te han usado. Y los que no te amaron suficiente, nunca te amarán por más esfuerzos que hagas para hacerte visible, perdonable, útil, manso, amable… Es mejor cortar, ser tu mismo, brillar por lo que eres, no renunciar a ti, no confundirte entre oropeles falsos, entre ignorantes, no votar por lo inferior, por lo cutre, por lo zafio, por lo sucio, no sumarte, no darle alas. No ser el tonto útil de la escoria, ¡joder! No dejarse engañar. Tener un poco de amor propio.

Perdonen el prólogo aparentemente no relacionado pero es lo mismo que lo que ha pasado en Andalucía, en Extremadura. Lo ilustra. Pueblos poderosos, más de lo que se estiman, fuertes, mil veces teniendo que tragar. Y no aprenden su amor propio que les es tan necesario: Han apostado mal, al suicidio, a la muerte, al perdedor… De momento: PP y Vox, llave al fascismo para que abra su jaula, meta a todos ahí y se los coma. Por tontos. Voto, como el de Mario Conde, a lo que no va a ningún lado. A creer en tontadas. Burradas. En la trampa de ser tú mismo un apéndice del perdedor matón, del que parece tener el poder. Apostar por quien, al final, te llevará a la cárcel externa e interna y te robará tu ser.

Mal asunto. La historia mil veces repetida.

Vamos al grano del análisis…

Lo que mata es la incoherencia. Los hechos incoherentes, la mala práctica. Lo que se dice, cómo se denomina uno y lo que se hace. Cuando es diferente. Soy republicano, pero me fotografío con el Rey, trago. Soy anticapi, pero vivo como un burgués capi… Partido Socialista y Obrero, cuando ni una cosa ni la otra.

Me acuerdo yo de Joaquín Almunia, miembro de La Trilateral, él con tanto poder en el PSOE y La Trilateral, también, cuando en el carné del PSOE se hablaba de cambiar este mundo capitalista… pero desde la Trilateral, ja, ja. Cambiar el mundo al molde del capital, precisamente el que analizó Marx. La Tri, el PSOE, lanzas del capitalismo, para que claudicáramos, un invento del capital a partir de los pactos con Estados Unidos que parten del 1953 por lo menos, tras el doloroso exilio y represión de tanto socialista aún en fosas comunes y las cunetas de España…

Como dijo el gran periodista Gregorio Morán que escribió «El precio de la Transición», tanto los intelectuales como otros que quedaban socialistas (esto es mío) volvieron sin fuelle, vencidos en la práctica y dedicados a tareas de en modo alguno impacto para cambiar nada a socialismo ni a obreros en su casa, ni en España. De ahí que con ellos y el mago Felipe González siguieran la corrupción de la etapa anterior y del fascismo y las privatizaciones se auparan y arrancara la precariedad laboral de nuevo cuño (porque siempre la hubo y más y la esclavitud y más, como Delibes mostró magistralmente en «Los Santos inocentes»). Y comenzaron a hacernos el lío con siglas y con pactos guardados bajo siete llaves y muchos muertos que ha seguido costando tanto intento de doblegarnos. Y que seguirá costando… Para no lograr nunca jamás lo que pretender: arrodillarnos a todos para siempre.

Pues sí, ni el PSOE volvió PSOE ni el PCE iba a hacer mucho más que intentar respirar, recomenzar en silencio a recomponer lo roto sin molestar, retirar banderas republicanas de las calles y mantener con honestidad sus ideas pero sin poder hacer nada porque se había desarmado para los próximos años… Ni en Izquierda Unida fue sinónimo de izquierda a renovar. Ni Podemos, más que un invento del capital para, a continuación y en contraposición, engordar su Mazinger-VOX y manejar el patio de manera que la izquierda se incorporara a las instituciones y fuera diluyéndose la calle, la indignación real que por las condiciones de vida profunda (vivienda, pan, etc. y otras mierdas) iba a crecer y más y más. Y pasarán a la historia de barrio por engañar a tanto joven voluntarioso y válido que piensan y hacen otro mundo, por intentar difuminar a la izquierda hasta hacerla woke y falsa y por restar y no sumar como rezaba el otro invento no se sabe de qué, pero probablemente invento a la desesperada: «Sumar»… Ni Ganemos, fue tampoco mucho, porque así no se gana un rábano ni nada de nada. Entonces ¿dónde está la izquierda?: en sus bases y en sus necesidades no cubiertas de vida digna que tarde o temprano explotarán, en organización y movilización, en un stop a tanta gilipollez como la copa de un pino.

De momento la gente masivamente se suicida en parte de España en un PP- (fascismo disimulado con algún liberal de poco fuste y músculo) más VOX (fascismo a las claras). Como fue el suicidio en campo de los almendros, en la barrera del mar para tanto exiliado desesperanzado porque no llegaba otro barco. ¡Ay Max Aub qué bien lo contaste y qué poco se lee aquí…! Y así nos va. No llegaba otro barco sino la mujer que deja mal a la mujer y a la humanidad llamando accidente laboral y poniendo la guinda en la campaña andaluza frente a las narcolanchas de la vergüenza verdadera, pus del cáncer capitalista del que comen tantos. Hombres, aunque sean guardias civiles en acto de servicio que no tienen por qué morir sino que tiene que acabarse con la fuente de financiación droga. Y ya no habría narcolanchas. Gran cagada de la candidata socialista… Poca vergüenza que la izquierda no se puede permitir, que es, señora, la de la seguridad laboral también, por cierto…

¿Se elige? No. Se nos condiciona. Se ponen las condiciones para llegar a un resultado apetecible al poder. El Sistema lo ha preparado, ese precipicio, como un virus letal o una sima a la que cae la gente de modo aparentemente voluntario: manipulada y necesitada de concretos y caminos simplones, fáciles a falta de barcos sólidos, de barcos que te recojan con coherencia; gente que busca, elige, rosas negras que se volverán espinas y trituradoras de ellos mismos. Pero de momento las parlantes cabezas vacías de contenido indecente funcionan como una panacea, como un salvavidas al grito de los desesperados, no ya indignados, y de los que quieren que la aparente fiesta exterior continúe aunque la procesión vaya por dentro.

Muchas gambitas quieren y cañas, siempre se está de cañas, que ya se pagarán como sea… Mucha apariencia y por dentro, vacío, apatía, gente en la familia en paro, mendigando un puesto a horas, o a costa de padres y abuelos, mal atendidos en la pública (sanidad o colegios), padres frustrados y malos que machacan a las madres, pornografía para niños en redes y drogas tuti plen, y alquileres por las nubes imposibles y el rico cada vez más rico y el explotado cada vez más y gilipollas y woke, mucho woke…

Y quien propicia todo esto es el capital, pero el capital es un monstruo invisible, que más daño hace escondiendo la mano. Está en todos estos inventos como que existe una izquierda alternativa obediente a un rey: incoherencia; obediente a sermones de la montaña del dios capital: incoherente; obediente a la insensibilidad humana, a la anti empatía, a las consignas programadas arriba de «decid que sois de abajo pero con el mazo dando», es decir, diluyendo identidad de izquierda, de explotados, «diciendo que sois republicanos pero jurando ante el Borbón», aunque una consigna dijo verdad: «no somos anti Sistema» con una parte segunda mentira: «el Sistema es anti nosotros». El Sistema sois vosotros. Y se os ve el plumero. Y la gente ha petado de tanta gilipollez y se lanza al vacío porque no hay barcos. Hay mares y mares de cieno y sois parte… Y seremos todos parte si no hacemos algo y pronto.

Obviamente hay muchos indignados. Y muchos más desesperados con disimulo y desnortados, que han ido directamente a la boca del lobo, en Extremadura, en Andalucia y la mancha se extiende y será más difícil y duro y costará más vidas, acabar con ella. Pasó con el monstruo creado de Hitler y Mussolini y pagaremos la cuenta de tanta juerga los de siempre, como en Hiroshima y Nagasaki si no paramos la guerra, lo ahora principal… El facho alimenta la polaridad del odio, de la guerra y se alimenta de ello, ya iniciada del IV Reich mundial que se expande y hace la multiplicacion del pan hambre y la represión y el miedo y las palizas brutales que ya han empezado y de los peces escurridizos de promesas engatusantes con Jesucristo súper star Trump y sus mariachis que van expandiendo su orden en un aparente caos, que no es más que tener las manos libres para hacer lo que muy previsto tienen y la boca suelta para humillar y para decir tantas mentiras que creamos que cada día cambian de opinión. ¡Qué va! Lo tienen bien medido y con el discurso hacen el lío.

Demasiada maquinaria pesada para un David que tiene que buscar su onda para de nuevo recomponer lo que van a romper… aún más. El imperio USA como mascarón de proa de todo esto que pasa, está condenado pero no se sabe en cuántos años caerá definitivamente; lo facho volverá a sus cuarteles de congelados, a hundirse en lo que son: cenizas de muerte, pero no sabemos cuándo porque ahora alguien ha decidido que crezcan como la mala espuma de la leche cortada, como el esperma agrio de la malformación humana, como lo que son. Y que crezca la masa de acojonados disfrazados de empoderados que se lo creen: que son lo más y que votando facho van a conseguir remontar de su confusión sin terapia.

La terapia será la dura realidad que llegará como mazazo más tarde y se quedarán solos los más acomplejados e ignorantes. Y congelados, como se congelaron a los nazis que luego la han liado en Ucrania hasta que los vuelvan a enlatar…

La masa mayoría ha votado mal otra vez, ahora en Andalucia, como marionetas y como cafres y todos somos un poco responsables por no ser coherentes y apegarnos a la apariencia, a la falsa izquierda, por no exigir ni estar dispuestos a reconocer quiénes somos de verdad, a coger nuestra fuerza y asumir la realidad.

Hemos volado alto, muchos obreros se sienten clase media venida abajo, el pedazo invento que proyectaron también arriba para engañar. No te has venido abajo, solo te auparon y te dejaron caer de más arriba para destrozarte mejor.

Y sigue y suma y sigue.

El sistema funciona así, provee los elementos que llevan a un fin, el suyo, a unos resultados, los suyos, los de siempre. Ya digo:  El votante vota según estos elementos llamados circunstancias: «yo soy yo y mis circunstancias» que decía aquél. La vida es corta y voy a lo consabido, al carril que me trazan, a lo menos costoso en horas, en esfuerzo, aunque me llevé a lo más horroroso, a una vida de segunda categoría, sin poder real, sin poder ser yo, sin control sobre lo que le quieran hacer a mis hijos o hacer de mis hijos… Dejándoles un mal en un mar de mal y en una continuidad de este mal radical: el fascismo.

La debilidad auto impuesta es mala, y es fomentada desde el exterior. Porque hay más fuerza interna de la pensada y porque lo que cuesta a tantos: estudiar, ser uno sin seguidismo ni espejismo, empatizar, solidarizarse, es lo que lleva a tener una vida de acceso a riqueza de verdad, a vivir con calidad sin pasar por la tierra de payasete siguiendo a los grandes payasos.

La izquierda cometió errores por sus circunstancias primero, impuestas por el poder, por cansancio y tantos muertos puestos y encarcelados y torturados… Tuvo derecho a descansar aunque en verdad no tiene, por supervivencia, este don del descanso, siempre es lucha; tuvo derecho a creer que podían cambiarse las cosas por el cauce, aquí por ejemplo, del pacto de Transición (un trágala) e ir recomponiendo desde dentro poco a poco. Pero resultó un engaño, ¿cómo no? Es aportar, apostar, a imposibles. Y creyó en fantasmas pues desde ahí, desde lo posible del momento, desde sus cenizas porque en el fondo fue vencida coyunturalmente (siempre es coyunturalmente por naturaleza de las cosas), desde ese recomenzar, está vez se desnortó un poco. Creyó que la bandera tricolor era un sueño siempre a aplazar. Hasta creyó que no pasaba nada por diluir lo de «comunista» o «socialista» en una sopa de siglas y que no pasaba nada por decir «ni izquierda ni nada, otra cosa», como pasó con Podemos… Creyó que quitar literalmente en el 15 M las banderas tricolores, que seguir las consignas del Sistema y aceptar esos sueldos millonarios y otras cosas…no traería consecuencias.

Pero hoy es ya la cuenta atrás, mirémoslo así: queda un día menos en España, en Europa, para derrotar al  fascismo y no hay que rasgarse vestiduras, llorar sobre la leche derramada, porque hacernos un nuevo cuento de la lechera, es letal. Y no hay tiempo.

Y mirémoslo así: la verdadera revolución la están gestando ya y hasta  gestionando y haciendo ya por los jóvenes despiertos que no tragan con cualquier cosa, que cuidan el medio ambiente y a los animales y son feministas de verdad y son mujeres que no pactan con el maltrato y con hombres liquidadores ni con el patriarcado y saben lo que quieren y lo hacen cada día. La verdadera revolución ya se está dando al margen bastante de partidos, en cooperativismo y en acción directa y pacífica, en empatía y solidaridad. Y esto es lo que cuenta y más que va a contar. Son los que hoy no se ponen de rodillas, son el verdadero no pasarán y crecen y se multiplican. En una palabra, son los coherentes.

Podemos ni otros… ya no van a recuperar nada porque desde el minuto uno fueron cooptados o pactaron y terminaron siendo incoherentes, una herramienta muy útil del propio sistema que también financia al facherío como se demostró en la película «Novecento», cómo actúan. Ni el PSOE es socialista ni nada de eso. No. Entre nosotros, como dice el refrán, no podemos engañarnos con los melones, podría ser un dicho de tanto desengañado e indignado en el invento de Podemos. En lo que terminó… O la izquierda resurge de sus cenizas sin pacto con su enemigo o vamos de horror en horror. O lo que pasará…: que seguirán a los verdaderos revolucionarios de cada día, los imprescindibles. Tarde o temprano. Es hacer, es organizar y primero saber quién se es. Y tener memoria…

Por ejemplo, memoria por la URSS en la Segunda Guerra Mundial, que se ha olvidado eso… Y siempre habremos de agradecer la contribución a la liberación de Europa del nazis. Y luego: fuera egoísmo, desnorte, desarmarse ideológicamente más y sobre todo, dejar de mentir y dar soluciones reales y no engordar de tanta servidumbre al capital, ergo hacer para luego no decir encogidos de hombros: «Llega el fascismo, yo ya tengo mi chalets qué le vamos a hacer…».

Persiste. Como dice un amigo, «si todo fuera fácil, cualquiera lo lograría». Y la izquierda no somos un cualquiera, una cualquiera.

¡Salud, y República! ¡Ni un paso atrás! ¡No pasarán!

*E. de la Cruz es escritora y periodista

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