RPS: ACERCA DE LOS ATENTADOS TERRORISTAS DE BARCELONA Y CAMBRILS


“La calle más alegre del mundo, la calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año, la única calle de la tierra que yo desearía que no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante de brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre: Rambla de Barcelona” (F. García Lorca)

La Federación Republicanos quiere manifestar su dolor por los brutales atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils, que condenamos sin paliativos, y mostrar nuestro cariño, solidaridad y apoyo a las víctimas inocentes, a sus familiares y amigos.

No podemos evitar que Barcelona y Cambrils nos traigan el recuerdo del Madrid de 2004. Si bien unos y otros atentados tienen mucho de irracionalidad y fanatismo religioso, no dejan de responder a una causa que debemos señalar, por muy doloroso que sea el momento (o precisamente por ello), para que no vuelvan a repetirse.

Los atentados de Madrid fueron consecuencia directa de la agresión a Irak, un país soberano ahora dividido, decidida por el trío de las Azores (Bush, Blair y Aznar) el año anterior. Fueron decenas de miles los civiles muertos, centenares de miles los damnificados. Básicamente la misma política exterior han continuado los sucesivos gobiernos hasta la fecha: la política guerrerista y de sumisión al imperialismo estadounidense del régimen monárquico.

El gobierno social-liberal de Zapatero, de la mano de la OTAN, unció a España al carro de la guerra contra Libia, en 2011. Ahora rota en dos. Son miles los civiles muertos, incluidos mujeres y niños. Miles los que han sido arrojados de su tierra, refugiados que vienen a Europa. Cientos los desaparecidos. Recordar aquí, que en aquel entonces el otanista J. Julio Rodríguez, actual dirigente de Podemos, era Jefe del Estado Mayor de la Defensa, uno de los cerebros de aquella operación (y “uno de los nuestros”, según la CIA).

España pertenece a una organización (y a su estructura militar), la OTAN (defendida por el PSOE y aceptada por Podemos), al servicio del imperialismo, en primer lugar del yanqui, que somete a países mediante guerras y agresiones de todo tipo y lleva a sus pueblos a indecibles sufrimientos. Y Tenemos en suelo español bases extranjeras desde las cuales se realizan operaciones de agresión a otros pueblos. En abril, dos destructores estadounidenses lanzaron 59 misiles tomahawk sobre la base aérea de Al Shayrat (Siria). Esos barcos tienen su base en Rota (España).

En enero, Felipe VI viajaba a tierras saudíes para, entre otras cosas, vender armas a ese país, que son utilizadas en su agresión contra Yemen. Una Arabia Saudí que financia y apoya al ISIS, quien ha reclamado la autoría de los atentados de Barna y Cambrils.

El gobierno de Rajoy respaldaba hace unos meses el acuerdo sobre los refugiados de la UE con Turquía, cuyo gobierno también ha apoyado y financiado al Estado Islámico.

Estos son algunos hechos. Así las cosas, el caldo de cultivo para un atentado en nuestro país, lamentablemente, estaba creado.

Países, cuyos gobiernos les llevan a participar en guerras de agresión, siempre en nombre de la “libertad” y los “derechos humanos”, están sufriendo la zarpa del fascismo yihadista: París, Niza, Londres, Madrid,… Ahora Barcelona y Cambrils. El imperialismo, con sus gobiernos y estados, siembra vientos y los pueblos son los que recogen las tempestades: ¡Vuestras guerras, nuestros muertos!

Queremos vivir en paz, que nunca más nuestro pueblo, nuestros conciudadanos, tengan que sufrir la zarpa del terrorismo yihadista. Mas eso solo será posible cuando la política exterior sea de paz y no de guerra, sea de respeto y solidaridad con los pueblos y no de sometimiento y opresión. Y esta política no tiene cabida en el actual Régimen.

18 de agosto de 2017

Comisión Permanente de Republicanos