Los observadores internacionales denuncian la “operación de estilo militar” contra el 1-O


La Policía destroza la puerta del colegio electoral donde tenía que votar Carles Puigdemont./ REUTERS

Dos equipos de expertos, uno encabezado por Helena Catt, directora ejecutiva de la Comisión Electoral de Nueva Zelanda, y otro por el exembajador holandés Daan Everts, asistieron a la jornada del referéndum independentista de Catalunya y antes de elevar sus conclusiones definitivas ya denuncian las violaciones de los derechos humanos por las las fuerzas policiales.

“Fue una operación de estilo militar orquestada de forma centralizada y cuidadosamente planificada. Nos dejó anonadados que mandos policiales armados y enmascarados entrasen en los colegios electorales con el objetivo de impedir un proceso democrático pacífico“.

Esto es sólo un párrafo del Informe Preliminar emitido por los observadores internacionales enviados para verificar la limpieza del referéndum del 1-O en Catalunya. El equipo de 17 expertos acreditados que encabezó Helena Catt, directora ejecutiva de la Comisión Electoral de Nueva Zelanda, tiene entre 10 días y un mes para publicar sus conclusiones sobre la consulta independentista, pero sus primeras impresiones al frente del Election Expert Research Team son inequívocas:

“A pesar de las dificultades que la gente afrontó en su intento de votar, debo hacer hincapié en que vimos una jornada electoral” el 1-O, subrayó Catt. “Constatamos la persistencia en el esfuerzo por votar, incluida una participación substancial, a pesar de los enormes obstáculos y temores. Este proceso debe ser respetado”.

El equipo internacional que dirigía Catt pasó previamente un mes en Catalunya para conocer la situación y el 1-O visitó un centenar de colegios electorales, verificando el proceso de votación desde las 5 de la mañana hasta el cierre de las urnas a las 20.00 horas.Cometido que efectuaron profesional e imparcialmente porque “este equipo acumula décadas de experiencia tras efectuar más de 300 misiones de verificación en todo el mundo”.

A los observadores les sorprendió, por ejemplo, que los que llegaban a incautarse de las urnas y las papeletas no cumplían ningún requisito legal, como el de presentar acta por escrito de su requisa a los responsables de la mesa electoral. En este próximo vídeo se puede observar cómo uno de los miembros de una mesa, en Tarragona, les solicita algún tipo de documento justificativo, sin que los policías que se llevan el material hagan caso alguno de lo que constituye un requisito inexcusable para que su acción no sea arbitraria e ilegal:

Aunque el mayor problema fue que “fuimos testigos de hechos que ningún monitor electoral debería observar jamás. Deseamos no tener que volver a presenciar escenas de esta naturaleza: vimos numerosas y repetidas violaciones de los derechos humanos y civiles. Nos impactó que algo así ocurriera”.

“Y aún más” –continúa el informe preliminar– “porque nos quedó bien claro que todo ello era una operación de estilo militar, orquestada de forma centralizada y cuidadosamente planificada”.

Pese a ello, “queremos constatar la naturaleza pacífica de la forma en que los catalanes actuaron. Presenciamos muchos comportamientos que demostraban que estaban decididos, incluidos ancianos y minusválidos, a expresar su voluntad y a dejar que otros también lo hicieran”.

Otro equipo de observadores internacionales, el de la International Limited Observation Mission (ILOM), encabezado por el exembajador holandés Daan Everts, también emitió un comunicado expresando su preocupación por las intervenciones de la Policía Nacional y la Guardia Civil. No obstante, certificó que se pudo votar en el 98% de los colegios que visitaron sus expertos e incluso enfatizó que eso “refuerza” el resultado del referéndum, en vista de los impedimentos e incluso violencia desplegados por las autoridades.

Público